Sep 282007
 

El Diccionario panhispánico de dudas (DPD) es una obra de la Real Academia Española (RAE) en colaboración con las otras 21 Academias de la Lengua Española. Su objetivo es solucionar las principales dudas e inseguridades que se presentan en el uso del castellano.

La primera edición es de 2005. Existen dos versiones:

En papel: Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario panhispánico de dudas. Madrid. Santillana. 2005.

Electrónica: contiene íntegro el texto de la versión en papel y se puede consultar gratis en la web de la Real Academia Española.

El DPD abandona el concepto de norma centrada en Castilla y da cuenta de la variedad de usos aceptables en los distintos territorios de habla española. Lo que es correcto en Madrid no lo es necesariamente en Lima o Caracas. Por ejemplo, la forma de confianza vosotros solo se utiliza en España (y ni siquiera en todo el país). En otros lugares la forma corriente es ustedes:

Frente a ustedes […], vosotros es la forma empleada en la mayor parte de España para el tratamiento informal; […]. Esta forma pronominal, así como las formas verbales de segunda persona del plural que le corresponden (calláis, bebíais, escribisteis, saldréis, etc.), carecen de uso en América y en algunas áreas meridionales españolas, como Canarias y Andalucía occidental, donde para el tratamiento informal en plural se emplea ustedes (DPD: vosotros).

Es decir, si a un hablante mexicano le diera por tratar de vosotros a sus amigos, vecinos y hermanos, no estaría hablando bien porque este no es el uso común en su variedad de español.

En definitiva, esta obra trata de resaltar la unidad en la diversidad y de conformar una norma policéntrica que dé acomodo a la amplia comunidad de hablantes de castellano.

El DPD no es exhaustivo. Sólo contiene unas 7 000 entradas dedicadas a las dudas más comunes. En su elaboración se tuvieron en cuenta las consultas que reciben a diario las Academias.

Algunas de las soluciones que propone pueden resultar discutibles. A veces no se hace eco del uso, sino que trata de crearlo. Por ejemplo, para el anglicismo gay se recomienda la pronunciación [gái], aun reconociendo que lo normal es pronunciarlo a la inglesa. Habrá que ver si arraiga.

En cualquier caso, el DPD representa una guía imprescindible no solo para profesionales de la lengua como profesores, periodistas o traductores,  sino también para cualquier persona interesada en hablar y escribir correctamente.

 28 de Septiembre de 2007  diccionarios, norma