El tamaño importa, sí señor. Pero cuando hablamos de palabras, menos es más.
Las palabras largas suenan importantes. Por eso quien no tiene gran cosa que decir suele echar mano de ellas. Pues bien, lo breve es más directo, más eficaz y normalmente indica mejor estilo.
Si podemos escoger, debemos quedarnos con la forma más corta y sencilla (siempre que el significado y el registro sean los adecuados, naturalmente).
Hay quien dice escuchar en lugar de oír simplemente porque la segunda le parece poca cosa. Si en algún contexto podemos elegir entre explotar y explosionar, preferiremos la primera. Y lo mismo se aplica a ver y visualizar, hoy y actualmente, etc. Veamos un ejemplo:
Todos los interesados en esta iniciativa pueden acceder a la tienda ‘online’ con su clave personalizada y visualizar el amplio abanico de productos [...] [ChannelInsider.es, acceso: 28-11-2008]
Visualizar tiene su propio significado y habrá casos en los que tendremos que emplear esa palabra porque expresará exactamente lo que queremos decir. Pero en el ejemplo anterior es solo una forma más pomposa de decir ver. ¿No te suena mejor esto: “ver el amplio abanico de productos”?
Para explicar una banalidad de forma hinchada y complicada vale cualquiera. Lo que tiene mérito es expresar ideas complejas con sencillez, precisión y claridad.
Dime qué te parece
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28 de noviembre de 2008 a las 22:17
[...] Pero aquí podríamos haber dicho simplemente “cuando explotó un camión” y sería preferible porque es una forma más breve y más sencilla. [...]
29 de noviembre de 2008 a las 10:53
Buenos días,Alberto:
Solo quisiera decir que en cualquier caso es incorrecto el uso de visualizar en este ejemplo:
Todos los interesados [...]pueden [...] visualizar el amplio abanico de productos.
Aquí, es el monitor el que visualiza el abanico de productos y no las personas. Como bien dices, las personas “ven” los productos. No es que quede mejor decirlo así es que, en este caso concreto, nosotros no podemos visualizarlos ni visibilizarlos… de eso se ocupa el aparato.
Saludos.
29 de noviembre de 2008 a las 16:51
Sí, Lady Jeckyll, y ahí está precisamente el problema. Claramente, en ese ejemplo, la elección de “visualizar” no se ha regido por su significado propio sino por el deseo de hacer que “suene importante” algo que es bastante poca cosa. Es tratar de darle importancia por el envoltorio a lo que no la tiene por el contenido, llegando incluso a utilizar el envoltorio equivocado.
9 de marzo de 2009 a las 17:45
[...] no se ha hecho la diferencia se les van sumando muchos que prefieren el verbo escuchar porque, al ser más largo, les parece más [...]
3 de febrero de 2011 a las 8:37
Ahorrando palabrería pomposa: este artículo es magistral.
26 de octubre de 2011 a las 16:17
Muy claro el artículo.
Quería pedirte tu opinión sobre otra razón para esta elección que hacemos tantas veces de “escuchar” frente a “oír”. Creo que estos verbos la mayoría de las veces vienen precedidos por un pronombre que acaba en “e”. Esto automáticamente hace más sencillo pronunciar “escuchar”; “no se-scucha”. Creo que es esta “e” final del pronombre la que activa en el diccionario psicológico la opción más larga, porque empieza por “e-scuchar”. Cuesta algo más de trabajo (y en estos casos lamentablemente “algo” es “demasiado”) cambiar “se–oye” o “no te-oigo”.
Podría ser una razón adicional.