Todos hemos oído alguna vez la conocida fórmula ¡Esa palabra no existe! Es lo que se le suele espetar a quien acaba de decir algo que le resulta sospechoso a nuestro sentido idiomático. Hoy mismo, en un examen de un alumno de periodismo, he leído que alante‘ no existe.

Los juicios lingüísticos de los hablantes tienden a ser radicales. Pero lo primero que cabe plantear aquí es que se incurre en una contradicción manifiesta con el dichoso No existe. Eso solamente se dice de palabras que sí existen y de cuya existencia tenemos una prueba palpable porque acaban de pronunciarla en nuestras propias narices. Es como si al presentarme a don Mariano García le suelto en su cara: ¡Este señor no existe! Una palabra que se acaba de utilizar no tiene más remedio que existir.

¿Qué quiere decir entonces el famoso No existe?

Por lo general, se trata de un juicio normativo encubierto o quizás inconsciente. Podríamos interpretarlo como ‘esa palabra no está recogida en el diccionario’; pero ojo, en el diccionario de la Academia, que es un diccionario normativo, porque sí podría estarlo en uno descriptivo.

Volvamos al ejemplo de alante y adelante. Nos encontramos aquí con dos variantes de un adverbio que tienen diferente consideración normativa: la primera no está aceptada, mientras que la segunda sí. Si tuviéramos que afirmar seriamente que alante no existe, estaríamos ignorando una forma que es probablemente la más frecuente en la lengua oral. Pero no solo existe en la lengua oral. Una búsqueda con Google [13-2-2008] para alante nos devuelve 867 000 documentos, frente a 1 270 000 para adelante; es decir, en los textos publicados en Internet, la forma normativa registra simplemente un 46% más de apariciones que la no normativa. Si eso es no existir…

A veces este juicio-exabrupto significa simplemente ‘no conozco esa palabra’, ‘mi conocimiento del léxico del español se limita a la variedad de mi región, de la gente de mi edad, de los círculos en que me muevo’. Este caso se me presentó hace años con un amigo al que le contaron un chiste mientras tenía la boca llena de agua. El pobre dijo: “No me hagáis reír, que lo espurreo“. Inmediatamente los amigos sentenciaron: Esa palabra no existe. Pero si vamos al diccionario, veremos que no solo existe, sino que además significa exactamente lo que él quería decir: “Rociar algo con agua u otro líquido expelido por la boca” (Diccionario de la lengua española: espurrear). Lo que ocurre es que esa no es hoy una palabra de uso generalizado, sino que ha quedado relegada a contextos regionales.

La clave está en distinguir entre norma y uso. No todo lo que se dice está aceptado en la norma. Y, al revés, no todo lo que está aceptado en la norma se dice. Es muy frecuente que la norma acabe dando cabida a un uso previamente condenado si este logra una aceptación generalizada.

¿Quiere decir esto que todo vale? No. La norma es una realidad para lenguas de cultura como la nuestra. Su desconocimiento tiene consecuencias de calado. Y solo es verdaderamente libre quien puede escoger. Si dominamos la lengua estándar, podremos decidir si atenernos a sus prescripciones o quebrantarlas por motivos de expresividad, de originalidad, de pertenencia a un grupo, etc. Si la desconocemos, quedaremos reducidos a los límites estrechos que nos marca nuestro lenguaje.

  1. Néstor dice:

    Coincido plenamente con el concepto de que una palabra dicha y juzgada de inexistente, ya existe por el mero hecho de haber sido dicha. Creo que al lanzar “esa palabra no existe” uno está diciendo: “no existe en la extensión de mi conocimiento, en sus límites”, por ende hay que ser muy vigilante a la hora de recibir ese juicio por lo que digamos o frente a una palabra que oigamos y que desconocemos. Y humildes, para no creer que sabemos todo.

  2. Blanca González dice:

    En verdad me resulto genial leer esto, porque acabo de pasar por ese no existe en ver una convocatoria para un concurso de oposición de una vacante y contenía, “se otorgará la defintividad de la plaza” y otra persona dijo esa palabra no existe y se fue al diccionario y dijo no existe, ¡corrijan esa palabra y cambienla a quien se le ocurre escribir eso! lo que me hizo buscar la palabra en otras fuentes que no fuera el diccionario y resulta que es una palabra de uso común en el ámbito legislativo, y justamente en el punto relativo a lo laborar, (otorgar una vacante de manera defintiva)

  3. Empoderar | BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] ¿Es correcto entonces el uso de empoderar? La extensión de significado de ‘conceder un poder (legal)’ a ‘conceder derechos’ (o más bien conquistarlos) tiene mucho sentido lo mismo en una lengua que en la otra. Ni siquiera los puristas más recalcitrantes deberían sentirse ofendidos, pues suelen defender la revitalización de palabras como medio para nombrar las nuevas realidades. Mil veces se aplaudió el rescate de azafata (’camarera de la reina’) para referirse a la tripulante de cabina de un avión. Puede que haya quien se sienta molesto con la palabreja, pero quizás aquí se esté disfrazando de argumento lingüístico lo que en última instancia no lo es. A veces, una forma cómoda de escamotear el verdadero debate es escudarse en sutilezas filológicas. Si los diccionarios no han recogido este nuevo sentido de empoderar, deberían ir haciéndolo, puesto que esta palabra, de hecho, existe. [...]

  4. Fran dice:

    Eso es lo que yo siento cuando estoy con amigos y les digo que se vayan. ¿Digo idos y quedo como un auténtico homo pedantus, o digo iros y -a pesar de estar diciéndolo mal- consigo que no me miren con cara rara?
    Probablemente ni siquiera se fijen.

  5. Alberto Bustos dice:

    Hola, Fran, hay una diferencia muy importante entre lo correcto y lo adecuado. Lo uno y lo otro no siempre coinciden y a veces la amistad lo que tiene es que permite saltarse las convenciones de lo que se considera correcto, como cuando llegas a casa de un amigo, te quitas los zapatos y te tiras en el sofá. Será poco correcto en el contexto de las normas de urbanidad, pero puede ser adecuado en el de vuestra amistad.

  6. Juanra dice:

    Mi madre espurreaba agua en la ropa cuando planchaba, en aquellos tiempos en que el vapor aún no se había incorporado a este aparato eléctrico.

  7. sia dice:

    ¡Hola! hH encontrado este blog por casualidad y me parece genial.

    ¿Podéis decirme donde puedo consultar palabras aparte de en el DRAE? A veces tengo dudas y no sé dódne resolverlas. He abierto un hilo con una palabra que me trae de cabeza: motivante. Se usa, pero no está en el DRAE.

  8. César dice:

    Yo también le solicito atentamente a cualquiera de los visitantes a esta página que me sugieran alguna página web en la cual pueda consultar palabras aparte de http://rae.es/rae.html

    Es para mi muy frustrante buscar palabras que consideraría a priori localizables en la RAE y finalmente no encontrarlas. ¿Qué siginifica esto? ¿Que no existen o que son incorrectas? ¿O por qué motivo es que aún siendo correctas no están incluidas?
    ¿Puedo considerar que si no aparece en el RAE la palabra no es correcta?

    Si alguien me explica se los agradeceré, ah, y la página web que les solicito será bien aceptada.

  9. Blanca dice:

    Para Sía y César. Una fuente de consulta magnífica es la Fundéu (fundeu.es). Si no la conocéis, os sugiero que consultéis su página. Es interesantísima y tienen un servicio de consultas que a mí me ha sacado de más de un apuro.

  10. Sia dice:

    Blanca, muchas gracias. He estado echando un ojo a la página web que nos recomiendas y es una pasada. Gracias!

  11. Sergio dice:

    En wikipedia: … El vulgarismo alante se está extendiendo en el lenguaje popular de España, en sustitución de las formas delante…

    Por tanto, quien no sigue las normas es un vulgar (en opinión de quienes si las siguen)

  12. pedro dice:

    Quizas este mal expresado el “no existe”, sin embargo, considero que ese tipo de malformaciones de palabras ya existentes en el vocablo que mencionas, no es mas que una mera denigracion del lenguaje, y por ende a mi parecer, esta mas que bien que cuando una persona trata de escribir como habla, se le haga notar que no es correcta esa forma de escritura. No quiero se malentienda; no pretendo la existencia de un lenguaje cristalizado, solo digo que de incorporar nuevas palabras, creo que lo mejor seria que sean realmente nuevas, y no malformaciones de otras.

  13. pedro dice:

    * sería que fueran

  14. Sarcasmo dice:

    Increible que aprueben semejante barbaridad… si por el hecho de que alguien mencione o escriba un palabra inventada le van a dar crédito de correcta; entónces que cada quién invente las palabras que quiera… al fin y al cabo dirán que “exíste”
    Al carajo… a los tibios no los quiero!

  15. Zofía Allan dice:

    “A veces este juicio-exabrupto significa simplemente ‘no conozco esa palabra’, ‘mi conocimiento del léxico del español se limita a la variedad de mi región, de la gente de mi edad, de los círculos en que me muevo’. Exactamente como lo expresas, muchas veces es así; ya que el desconocimiento nos hace decir “Esa palabra no existe”.
    Aunque en el otro lado de la moneda, efectivamente esas palabras no existen en el diccionario de la Real Academia, o sea oficialmente; pero, forman parte del lexico en algunos lugares; las que muchas veces distorcionan, denigran y muchas veces hasta prostituyen el idioma. Salvo mejor parecer.
    Por mi parte tengo una inquietud con respecto a la palabra “MADURITUD”; quisiera saber si esta palabra existe o es uno de los tantas palabras inventadas por asi decirlo.
    Saludos, desde Lima – Perú
    Zofía Allan

  16. Palabras españolas en inglés - BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] indignado por esa forma toreador, que les parece una deformación de torero. Lo cierto es que esa palabra existe en español, aunque es una forma que ha caído en desuso. Ya que estamos hablando de la relación [...]

  17. Isac Nunes dice:

    Hola, pues quisiera saber qué pensáis de la palabra «listófono», la cual se utiliza, en un ámbito un poco restringido aún, para referir al teléfono móvil con conexión a internet, con una pequeña pantalla y capaz de actuar como un ordenador, con recursos como GPS y muchos otros.

    ¿Os parece que podría reemplazar perfectamente la designación «teléfono inteligente» o el anglicismo «smartphone», por los cuales este aparato es mucho más conocido?

    He descubierto muy recientemente este calco, el cual he utilizado ante los amigos, para ver cómo reaccionan, varios de los cuales me han dicho que esta palabra no existe y que, aunque se usa en internet, no va a perdurar. Bueno, de eso nadie puede saber, sólo el tiempo nos dirá si el uso de una palabra se mantiene o no.

    Saludos,
    Isac Nunes

  18. Iñaki Cano dice:

    Hola, Isac.
    La palabra me resulta simpática, pero estoy seguro de que no prosperará porque todos los teléfonos acabarán siendo inteligentes, esto es, ofreciendo esas mismas prestaciones. Y será suficiente con llamarlos teléfonos.
    Es como los ordenadores, que antes se especificaba si eran o no personales y ahora como que da lo mismo.
    Un saludo.

  19. Isac Nunes dice:

    Caro Iñaki:

    Te doy toda la razón. Con el tiempo, vamos dejando de especificar ciertas cosas que, en dado momento, eran determinantes.

    Yo soy de la época en que se decía que el acceso a internet era «discado». Luego surgió el «alta velocidad», ¡todo un diferencial!, el cual ya no se dice, pues todos los servicios de acceso a la red mundial ya se suponen ser con esa prestación.

    Y es la vida así, ¿no? Para bien y para mal.

    Saludos,
    Isac Nunes

  20. cobretti00 dice:

    Vamos a ver. No os quedéis en la superficie de la discusión. no se trata de “Inventar” una palabra y darle más o menos crédito.Lo único que puede darle crédito es el uso, es decir, que yo me invente una palabra y varios la “usen”. Recuerdo una discusión con mi hermano, el decía que el hecho de que una vocablo no apareciera en el diccionario (RAE)era la prueba de su “no existencia”, y por lo tanto, no atiende a reglas gramaticales ni ortográficas de ningún tipo; esto es, si esta palabra no existe, la puedo escribir como quiera. Yo no estoy de acuerdo, creo que aunque una palabra no esté recogida, debería tener una forma más o menos concreta de escribirse, ¿no?, ¿qué os parece?

  21. Elena dice:

    Cuando yo era pequeñita, o sea, hace 40 años, en mi pueblo decíamos que hacía “calina” cuando se veía polvo en el horizonte.
    Ahora en todos los medios de comunicación los meteorólogos hablan de “calima”.
    Yo se que “calima” aparece en el diccionario, pero echo de menos la primera palabra y me parece más acertada. Gracias.

  22. Darwin dice:

    En la iglesia tienden a referirse a Dios de una manera que sospecho que no existe en el Diccionario, al menos, no lo he encontrado.

    La palabra es: “amantísimo”. Por lo general, lo dicen cuando empiezan a orar… “Amantísimo Señor, hoy te damos gracias por…”

    esa es mi duda, está bien dicho, “amantísimo”?

    gracias

  23. Iñaki Cano dice:

    Para Darwin: ‘amantísimo’ no es más que el adjetivo ‘amante’ en grado superlativo. Estas formas no las recoge el diccionario, porque su sentido es evidente; tampoco encontrarás ‘grandísimo’ o, por poner otro ejemplo, ‘pequeñito’.

    Es curioso que ‘amante’, aunque tenga una forma invariable para el femenino y el masculino, al recibir el sufijo de grado ofrezca las dos formas ‘amantísimo / amantísima’. Debe pesar el condicionante sociocultural de querer ver género (o sexo) en todo lo que tenga que ver con las personas.

  24. Akino dice:

    En Puerto Rico no tenemos problema con todo esto. Por ejemplo, decimos: “patrás ni pa coger impulso” y eso es así para 8 millones de puertorros.

  25. clesmalo dice:

    Excelente artículo. No tengo más que agregar.

  26. Semari dice:

    El caso de “esa palabra no existe” es parecido al uso de “está ignorando a su vecino”. No se puede ignorar a alguien del que se conoce su existencia. No la verás como válida, no te gustará, no vendrá en el diccionario… pero existe.

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