Motu proprio es una expresión latina que significa ‘por propia iniciativa’. Si se emplea, se debe hacer sin preposición y con dos erres en proprio (o sea, nada de decir de motu propio o por motu propio). Veamos un ejemplo correcto:
[Augusto Monterroso,] a la edad de 11 años, motu proprio, abandonó la escuela y se puso a leer y aprender diversas disciplinas, entre ellas la música [...] [El Taller Literario - Blog para Escritores, acceso: 21-2-2008]
Podríamos parafrasear el ejemplo anterior de muchas formas: diciendo que Monterroso abandonó la escuela por propia iniciativa, por su propia voluntad, voluntariamente, libremente, sin que nadie le obligara, porque quiso, por su cuenta y riesgo…
Los aficionados a los latinajos navegan entre dos escollos igual de peligrosos: la pedantería y el error. Y, en cualquier caso, siempre se puede decir lo mismo en un castellano sencillo y elegante. Es cuestión de probar.
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29 de diciembre de 2009 a las 19:53
Me parece muy interesante.Trabajo trastornos del lenguaje, y es un mundo que me apasiona.
¿Cómo hago para subirlo al Face?
Un abrazo.