Nombres de género inherente
10 de Noviembre de 2008
Nombres de género inherente son los que solo tienen un género (o masculino o femenino) y no pueden cambiarlo.
Frecuentemente designan realidades asexuadas, por ejemplo, la mesa, el libro, la bacteria, el espermatozoide, la patata, el tomate.
No obstante, también pueden referirse a seres vivos con sexo. En ese caso, nos encontramos ante los denominados sustantivos epicenos. Estos son nombres con un solo género que pueden referirse a individuos de uno y otro sexo, por ejemplo, la serpiente, la perdiz, el ornitorrinco, el gorrión, la persona, etc.
Otro caso particular es el de los sustantivos que expresan la diferencia de género mediante heteronimia, es decir, que tienen palabras diferentes para el individuo de sexo masculino y el de sexo femenino, por ejemplo, hombre/ mujer, caballo/ yegua. Cada uno de esos nombres es de género inherente; por ejemplo caballo es inherentemente masculino y no hay posibilidad de que adopte el género femenino.
Frente a los sustantivos de género inherente se encuentran los que tienen moción de género, en los que esta categoría gramatical varía según se refieran a seres de sexo masculino o femenino (por ejemplo, niño/ niña).
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11 de Noviembre de 2008 a las 16:50
Interesante. Muy interesante. No me gusta nada la nueva moda de forzar las normas del idioma para así crear palabras o expresiones políticamente correctas en relación con hombres y mujeres.
Siempre pensé, por ejemplo, que la expresión “el hombre” se podrá referir a todos los seres humanos y que era un sustantivo epiceno, como dices, pero parece que ya no lo es porque no se quiere que así sea. Pronto los varones idiotas podrán reivindicar ser llamados personos o víctimos.
No sé si te meto en un lío, con la que está cayendo, pero me gustaría saber tu opinión.
Por cierto antes he escrito la ruda palabra “sexo” en lugar de la cándida “género”. ¿He hecho bien?
11 de Noviembre de 2008 a las 23:05
No voy a polemizar. Lo que sí espero de quienes quieran dejar sus comentarios en el blog es que eviten el uso de insultos y términos despectivos. Un saludo