Abr 222009
 

Aprovechando que estoy en la afortunada California, me gustaría hablar hoy sobre el origen de este nombre.

En la época en que los españoles empezaron a explorar esta parte de América, allá por la primera mitad del siglo XVI, tenían gran éxito los libros de caballerías. En uno de ellos, Las sergas de Esplandián de Garci Rodríguez de Montalvo, aparece la fabulosa Isla California:

Sabed que a la diestra mano de las Indias hubo una isla llamada California, muy llegada a la parte del Paraíso Terrenal, la cual fue poblada de mujeres negras sin que algún varón entre ellas hubiese, que casi como las amazonas era su estilo de vivir. Estas eran de valientes cuerpos, y esforzados y ardientes corazones, y de grandes fuerzas; la ínsula en sí la más fuerte de riscos y bravas peñas que en el mundo se hallaba. Las sus armas eran todas de oro y también las guarniciones de las bestias fieras en que, después de las haber amansado, cabalgaban, que en toda la isla no había otro metal alguno.

Gobernaba la isla una hermosa reina llamada Calafia. La falta de hombres no era una casualidad. Tenía la siguiente explicación (atención, viajeros desprevenidos):

[…] los hombres que prendían llevábanlos consigo, dándoles las muertes que adelante oiréis. Y algunas veces que tenían paces con sus contrarios, mezclábanse con toda seguranza unas con otros y habían ayuntamientos carnales, de donde se seguía quedar muchas dellas preñadas, y si parían hembra guardábanla, y si parían varón luego era muerto. La causa dello, según se sabía, era porque en sus pensamientos tenían firme de apocar los varones en tan pequeño número que sin trabajo los pudiesen señorear, con todas sus tierras, y guardar aquellos que entendiesen que cumplía para que la generación no pereciese.

Para entender por qué se le dio a este territorio el nombre de una isla hay que tener en cuenta que esta parte del continente americano fue mal conocida durante siglos. Lo primero que se descubrió y exploró es la Península de la Baja California; pero al principio la confundieron con una isla.

Las tierras americanas y los hechos de la conquista se presentaban con dimensiones colosales ante los ojos de los europeos de la época. No había nada en su mundo comparable con aquello y por eso echaron mano de la literatura, del mundo fantástico de los libros de caballerías, donde todo era posible.

El origen del nombre, como tantas cosas, fue cayendo en el olvido con el paso del tiempo hasta convertirse en un enigma. Esto dio lugar a especulaciones etimológicas que lo situaban en el latín (callida fornax ‘horno caliente’), una mezcla de castellano y catalán (cal + forno ‘horno de cal’), el árabe (kalifat ‘califato’) o las lenguas indígenas. El misterio se resolvió por fin en 1862, cuando el escritor estadounidense Edgar Everett Hale se topó con la Isla California en las Sergas de Esplandián y comprendió que todo encajaba.

Te puedo ofrecer también un vídeo en el que explico el origen español del nombre de varios Estados del país norteamericano.

 22 de abril de 2009  etimología, nombre propio

  3 comentarios en “Isla California”

  1. ¡Hola!

    ¿siguen siendo válidas las teorías que se refieren al nombre “California”?
    Es decir, ¿Se sabe de dónde el autor cogió el nombre de la isla para su libro?

  2. Hola Alberto:

    Me parece un artículo estupendo, como siempre. ¡Y yo preocupada por si te había pasado algo! Y tú en California. Suena a Paraiso, tendré que darme una vuelta por el Nuevo Mundo, pues parece prometedor. Respecto a tus clases, dejaste buena sustituta pero ¡cómo se te echa de menos!

    Desde España con afecto,

    Pura

  3. En el otro extremo del continente encontramos un caso similar que ilustra la influencia de los libros de caballería en la imaginación los descubridores y conquistadores: el de Patagonia, que según la tesis de María Rosa Lida, ampliada en nuestros días por Javier Gonzáles, proviene de los patagones que aparecen en el libro de caballería “Primaleón”.