Los numerales ordinales primero y tercero tienen unas formas apocopadas primer y tercer que se usan cuando anteceden a sustantivos masculinos:
(1) El primer planeta habitable al que viajemos se descubrirá en una década [Blog de Astronomía, acceso: 21-10-2009]
(2) Las ventas inmobiliarias crecen un 13,1% en el tercer trimestre en Santiago de Chile [Soitu.es, acceso: 21-10-2009]
Ojo, la regla solo se aplica al masculino. Según las Academias de la Lengua, la apócope ante sustantivos femeninos hoy se considera arcaica y se debe evitar. O sea, que aquello de “en la primer cita la paica Rita me dio su amor” mejor lo dejamos para Gardel y sus tangos.
Lo mejor para afianzar conocimientos es que hagas unos ejercicios sobre numerales ordinales.
21 de octubre de 2009 a las 23:15
[...] Primer y tercer [...]
27 de octubre de 2009 a las 15:34
Hola, Alberto;
una duda. Creo que “ministro” es un sustantivo común en cuanto al género (¿o está bien decir “ministra”?). Si es así, no debería decirse “la primer ministro”, ¿no?.
28 de octubre de 2009 a las 01:33
Estupendo. Gracias por esta información. Ya se más cositas.
29 de octubre de 2009 a las 22:20
Hola, Rubén, no es común en cuanto al género, sino que tiene formas diferentes para masculino (el ministro) y femenino (la ministra). Si te interesa la cuestión, puedes abrir un hilo en el Foro de Lengua Española y seguro que encuentras quien quiera discutir contigo.
Gracias también a ti por leer el blog, Miguel Ángel, espero seguir viéndote por aquí.
1 de noviembre de 2009 a las 16:50
Muchas gracias, Alberto. Pues no sé por qué pensaba que era común. Eso me pasa por leer poco.
Ya le he echado un vistazo al foro. A ver si me apunto a alguna discusión.
Saludos desde Pamplona.
13 de noviembre de 2009 a las 20:20
Pues sí… Es curioso la manía que tienen los políticos de confundir el género de las palabras con el sexo de las personas.
Todavía no se han enterado de que las palabras no tienen sexo, sino género, y que normalmente suelen ser masculino, femenino y neutro (no confundir con hombre, mujer y…
Con cosas como ésta, hemos llegado al absurdo de decir “VIOLENCIA DE GÉNERO”, lo cual carece de sentido alguno