Un logograma es un signo que representa por sí solo un significado de una lengua (normalmente, el significado de una palabra).
El clásico ejemplo de logograma son los caracteres de la escritura china. En esta entrada, sin ir más lejos, tenemos el carácter para ‘árbol’. En él se aprecia aún la relación icónica con el árbol, a pesar de milenios de estilización y convencionalización. Lo que más fácilmente se identifica todavía son, probablemente, las raíces.
Es importante aclarar que este signo no representa directamente la realidad árbol, sino que se trata de una relación mediada: el carácter remite a un significado de una lengua que, a su vez, remite a una realidad extralingüística. Lo interesante aquí es que la escritura logográfica no representa la pronunciación sino el sentido, por lo que no suele ser demasiado complicado trasplantar estos sistemas de escritura de unas lenguas a otras. De hecho, la escritura china se empleó para escribir varias lenguas orientales y todavía hoy es uno de los diversos sistemas de escritura que coexisten en japonés.
Una complicación inherente a la logografía es la proliferación de signos. En la imagen se puede ver una máquina de escribir japonesa con una gran bandeja para seleccionar uno a uno los caracteres que se han de mecanografiar. Y en esta bandeja solo están los más frecuentes, porque se necesitan miles para leer y escribir. Para que nos hagamos una idea, un niño en Japón tiene que ser capaz de leer y escribir 1 000 caracteres al terminar la escuela primaria y 2 000 al término de la secundaria; pero con eso tampoco vamos demasiado lejos, porque para enterarnos de lo que pone en el periódico tenemos que dominar del orden de los 5 000. Aprender a leer y escribir se convierte así en un proceso que dura toda la vida.
Y llegados aquí, quizás te estés preguntando: “¿Pero esto no era un blog de lengua española? ¿Qué hacemos hablando del chino y el japonés?”. Pues bien, todo tiene su razón de ser. También nuestra escritura incorpora signos logográficos, aunque no sean, desde luego, los casos centrales, es decir, los casos en los que primero piensa uno cuando tiene que poner un ejemplo. El español y cualquier otra lengua con escritura alfabética cuenta con una serie de signos que representan un significado completo. Prueba a leer los siguientes y lo verás: 2, €, $, %, ∞, √.
Se cumple aquí también lo que decíamos arriba para las escrituras propiamente logográficas: los caracteres son fácilmente trasplantables a lenguas diferentes. De hecho, todos los signos del párrafo anterior son internacionales. Los reconocen por igual un argentino, un italiano, un polaco o un ruso, pero los leen de forma muy diferente, pues cada uno dará la versión en su lengua.
Por cierto, para quien se haya quedado preocupado con la máquina de escribir: los móviles chinos y japoneses no necesitan un teclado así para mandar un SMS. Tampoco los ordenadores portátiles vienen con un cajón de teclas. Hoy existen muchos tipos de software que permiten pasar de una escritura alfabética a una logográfica.
Y hasta aquí hemos llegado. Espero que este artículo haya servido no solo para satisfacer la curiosidad sino también para que reflexiones sobre la escritura de nuestra lengua, que puede ser más compleja y más rica de lo que en principio pensamos.
Nota: el carácter chino para árbol ha sido publicado por Magna bajo licencia Creative Commons 2.5 genérica reconocimiento-compartir bajo la misma licencia.
[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, ¿Qué es un logograma?]
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18 de diciembre de 2009 a las 14:09
Yo pensaba que este tipo de signos se llamaban ideogramas, y no logogramas. ¿Hay alguna diferencia entre las dos palabras, o pueden ser utilizadas como sinónimos?
18 de diciembre de 2009 a las 17:50
Anónima:
En su libro “La escritura: Una introducción a la cultura alfabética”, el lingüista Jesús Tuson los diferencia así (resumo mucho):
-ideograma es un signo convencional (o sea sin relación necesaria entre signo y referente) y no condicionado lingüísticamente (o sea no va unido a una secuencia fónica determinada). Ejemplo de Tuson: la señal de tráfico de prohibido aparcar.
-el logograma es convencional (aunque muchos tengan origen icónico, es decir que en su origen eran lo que se conoce como pictogramas) pero lingüísticamente condicionado.
Aprovecho para recomendar encarecidamente éste y todos los libros de Tuson.
18 de diciembre de 2009 a las 19:12
Gracias por la aclaración y por la recomendación, David. :)
19 de diciembre de 2009 a las 11:17
Alberto, tus artículos siempre me sorprenden y me invitan a reflexionar. Así que, para mí, eres un buen motivador o inductor de pensamiento: como esos juegos mecánicos de las fichas de dominó que, cuando al caer, van tocando y derribando a las otras; y, con ese juego, crean imágenes imposibles. Hace de esto muchos años: leí, por primera vez, “El arco y la lira”, ensayo excepcional de Octavio Paz sobre la poesía. De ese libro guardo en mi memoria, como un tesoro, una breve cita: “Lo que ignoramos es lo innombrado. Todo aprendizaje principia como enseñanza de los verdaderos nombres de las cosas y termina con la revelación de la palabra-llave que nos abrirá las puertas del saber.” Y, claro que sí, ese es el trabajo que haces de forma excepcional desde tu blog. Una vez más te felicito.
De nuevo, Octavio Paz, en 1987, publicó un poemario titulado “Árbol adentro”. En un poema de este libro, “Entre irse y quedarse”, unos versos dicen: “Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz / reposan a la sombra de sus nombres.”
Aunque cada día es mayor la distancia entre la palabra y el objeto que representa. El “logograma” de tu artículo, en esta ocasión, es alentador, pues nos permite saber que todavía existen lenguajes en los que las palabras, como en el árbol chino, se asemejan a los objetos que designan. ¡Qué gran herramienta para la vida!
21 de diciembre de 2009 a las 10:06
Saludos, Alberto:
Me ha encantado el post, aunque eso no es nuevo. Quería comentar que me ha llamado mucho la atención la nota (“Nota: el carácter chino para árbol ha sido publicado por Magna bajo licencia Creative Commons 2.5 genérica reconocimiento-compartir bajo la misma licencia”). ¿Es que los carácteres chinos tienen derechos de autor? No me imagino a alguien reproduciendo una A bajo licencia, gratuita o no. Sin embargo, sí me suena que algún compañero me ha hablado alguna vez de algo parecido a esto en Estados Unidos. ¿?
21 de diciembre de 2009 a las 14:15
Como en el caso de otros participantes en el blog, yo también consideraba que lo descrito se llamaban ideogramas. Aunque suele hablarse de “caracteres chinos”, he oído decir que el chino se escribe con ideogramas.
No obstante, gracias por la aclaración.
21 de diciembre de 2009 a las 23:01
La coincidencia de Google me acaba de traer a tu blog.
Me siento feliz de que sea así.
Gracias por compartir tanto conocimiento.
Saludos desde Lima – Perú
Alexandra
22 de diciembre de 2009 a las 18:49
Enhorabuena por tu espacio. Hacía tiempo que buscaba un buen blog de filólogo de lengua española para enlazarlo en el mío y ya lo he encontrado.
Saludos.
22 de diciembre de 2009 a las 22:02
Hola, veo que ha habido algo de desconcierto con lo de logograma e ideograma, que ha aclarado David. Gracias también a anónima y a Esopo por apuntar que podía surgir esa duda.
Cecilio, ¿qué quieres que te diga de tus comentarios? Como siempre, una joya. Ojalá pudiéramos dar con esos nombres verdaderos de las cosas o acercarnos al menos.
Hola, Estrella, has puesto el dedo en una llaga que está abierta ahora mismo. Hay una discusión bastante acalorada sobre si se pueden sujetar a copyright o algún tipo de licencia las reproducciones de elementos que no están sujetos a derechos de autor. El carácter chino, evidentemente, es de dominio público. De lo contrario, los chinos tendrían serias dificultades para escribir. Lo que ocurre es que quien ha creado esa imagen me podría decir que si quiero reutilizarla en mi blog tengo que aceptar las condiciones que él me impone o, si no, me puedo poner yo y hacer una. Espinoso asunto.
Espero que la visita de Alexandra no sea ocasional y que sigamos viéndola por aquí.
Muy recomendable el blog de Carlos, dedicado al noble arte de la tipografía.
Que paséis todos unas felices fiestas.
1 de enero de 2010 a las 11:12
Las licencias creative commons no tienen nada que ver con las copyrigth, permiten compartir y modificarla la obra original y no tienes que pagar por ello.
Anteriores a ellas están las licencias gpl, utilizadas en software, las cuales persiguen mantener abierto el código para todo el mundo, lo que no implica nmecesariamente que sea gratis.
12 de enero de 2010 a las 22:10
Gracias por la aclaración. Y viva el conocimiento libre, por cierto.
10 de marzo de 2010 a las 12:08
Hola, soy profesor de japonés y coreano, lenguas que también utilizan las letras chinas. De la misma manera que el alemán y el castellano usan el mismo alfabeto sin ser la misma lengua, el chino, el japonés y el coreano comparten sistema de escritura sin ser la misma lengua.
Me gustaría intentar aclarar la confusión que hay en occidente entre «logogramas» e «ideogramas». Si quisieramos ser realmente exactos deberíamos llamar a las letras chinas «sinogramas», que es la traducción literal de como se llaman en chino-japonés-coreano: «漢字», pero, ese término casi nadie lo entendería. Por tanto quizá es mejor decir «caracteres chinos» o «letras chinas» porque logogramas tampoco lo son del todo.
La escritura china es básicamente logográfica pero el 90% de las letras está ligada a una pronunciación. Hay muy pocas letras donde no haya elemento fonético. Aunque es cierto que para leerlas el cerebro sigue el siguiente proceso: ver la letra –> entender su forma/componentes –> significado –> pronunciación asociada a ese significado. Proceso inverso al que se realiza al leer en castellano. Es decir, no hace falta saber la pronunciación de una letra china para saber su significado.
Las letras chinas se dividen en seis categorías: las cinco primeras constituyen un 10% del total, y la sexta es el 90%, la más numerosa por tanto. Las categorías son:
1-Pictogramas
2-Ideogramas
3-Compuestos ideográficos
4-Significados derivados
5-Significados asociados por pronunciación
6-Compuestos semántico-fonéticos
Por tanto, los chinos no escriben exclusivamente con ideogramas ni con pictogramas (estas dos categorías no llegan al 3% del total). Sino que lo hacen normalmente con letras que contienen una pista fonética y otra semántica (la sexta categoría).
Desgraciadamente no hay mucha información sobre este tema en castellano. Con todo, podéis encontrar más información en:
http://en.wikipedia.org/wiki/Hanzi
Espero haberos ayudado.
3 de diciembre de 2010 a las 0:30
[...] Como decíamos, los pictogramas son independientes de la lengua. No representan ninguna palabra de ningún idioma y, mucho menos, estructuras sintácticas o morfológicas. Eso no impide, sin embargo, que cuando los veamos hagamos algo que nos es natural ante cualquier tipo de dibujo: verbalizar lo que estamos viendo. Por aquí se va pasando a otra etapa que es la de asociar cierta palabra con cierto dibujo: nos vamos deslizando desde el mundo de la pictografía al de la logografía. [...]