La palabra bárbaro viene del griego bárbaros, aunque a nosotros nos llega por intermediación del latín. Originariamente servía para referirse a los extranjeros y después, por extensión, a quienes son rudos e incultos.

Su origen está en una onomatopeya, bar-bar, y dice mucho sobre la incomprensión entre los pueblos. Bar-bar es el equivalente de nuestro bla, bla, o sea, de un parloteo que resulta ininteligible. El extranjero es el que no sabe hablar como Dios manda, el que solo es capaz de decir bla, bla, bla, bla, bla.

El hablante ingenuo es chovinista por naturaleza. Para él las lenguas del mundo se dividen en dos: la suya, que es la buena, y otra —el extranjero— que es la mala (y prueba de ello es que no se entiende). Con mi abuela solía mantener diálogos de este tipo:

—Hijo, ¿y cómo se dice pan en extranjero?

—Pues depende, abuela, es que el extranjero es muy grande.

—Yo qué sé, en extranjero, en lo que hablen por ahí.

Bread, abuela, se dice bread —le contestaba yo por decir algo.

—Pues qué tontos, ¡con lo fácil que es decir pan!

Mi abuela no lo sabía, pero ella participaba de la misma idea que tenían los griegos de todos los demás.

Aunque si le hubieran preguntado al bárbaro, seguramente hubiera dicho que él pensaba lo mismo de los griegos.

[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, ¿De dónde viene la palabra 'bárbaro'?]

  1. David dice:

    Felicidades, no se podía explicar más claro.

  2. Estrella dice:

    “Y prueba de ello es que no se entiende”. ;-D. Me encanta.

  3. Ernesto dice:

    El mismo origen tiene la palabra bereberes, y en México los aztecas llamaban a los españoles “popolocas”, por la misma razón. Enlace

  4. Juanliberto dice:

    Un tío abuelo mío, mi tío Juan, era aún más osado.
    Decía que estaba seguro de que Dios hablaba castellano.
    ¿El motivo? Pues bien fácil; el castellano es una lengua natural. Cuando decimos “agua” -decía- nos estamos imaginando directamente un torrente de agua fresquita, e incluso lo notamos el deseode tomarla por el solo hecho de pronuncia esta palabra.
    Sin embargo, decía, cuando oimos cómo hablan los extranjeros ni se nos viene a la cabeza el agua, ni nada de nada…

    Y lo decía absolutamente convencido.

  5. Ángeles dice:

    Qué interesante el artículo, y qué buenos los comentarios.
    Yo he tenido muchas experiencias similares con mis alumnos, y la verdad, me cuesta creer que gente que demuestra inteligencia y cierta cultura, sean capaces de tal cerrazón mental.
    Gracias.

  6. khepper dice:

    Incluso hay quien no quiere visitar sitios donde no sepan hablar

  7. Somenay dice:

    Te sigo desde hace bastante tiempo pero es la primera vez que participo, y es que después de leer este post brillante no puedo menos que felicitarte y agradecerte el trabajo en este blog.

    Muchas gracias.

  8. Javier dice:

    La anécdota de la abuela también la he sufrido con mi abuela y me parece genial.

  9. Morelos Padilla dice:

    Alberto: el único motivo de este comentario es expresar mi agrado y afición a su sitio.

    Saludos desde México.

  10. Marta Alicia Pereyra Buffaz dice:

    Instructivo y humorístico. ¡Felicitaciones!

    Me encanta volver cada tanto por este blog porque siempre se refresca o se aprende algo.

    Un abrazo desde Argentina.

  11. Alvaro dice:

    Felicidades. Una puntualización. La palabra βάρβαρος jamás designó entre los griegos a los extranjeros, sino a los “bárbaros” y nada más que a ellos. Los “extranjeros” para los griegos son los ξένοι o “xénoi”, y que son propiamente griegos, naturales de una ciudad estado -o πόλις- ajena a la propia. Los griegos gozaban de una riqueza dialectal inusitada para nosotros, que vivimos en un mundo globalizado lingüísticamente por la televisión y otros medios de comunicación; pero consideraban griegos a aquellos en los que reconocían habla griega. A aquellos en los que no reconocían habla griega los llamaban “bárbaros”, como se ha dicho en el artículo; pero este adjetivo, posteriormente sustantivado, designó propiamente a los Persas. Por cierto, el nombre de los Persas, en griego “Pérsai” coincide con el infinitivo de aoristo del verbo “Pertho”, que en griego significa “arrasar”, de manera que cuando los griegos oían decir que venian los “Persas”, debían sentirse especialmente aterrorizados.

  12. Marina dice:

    Esta manía de inventar aparentes extranjerismos no es, ni mucho menos, una peculiaridad hispánica.
    De verdad no solamente hispánica. En ruso estas palabras “autostop, esmoquin consulting” etc. tienen el mismo sentido que en español, entonces aquí también son falsos préstamos. Créame, los rusos somos maníacos más perversos.

  13. ¡¡ Bárbaro !! « PAPANATISMO ESFÉRICO dice:

    [...] ¿De dónde viene la palabra ‘bárbaro’? [...]

  14. Victoria dice:

    Enhorabuena. Me ha encantado :)
    Soy traductora y recuerdo a mi abuelo diciéndome exactamente lo mismo:
    “Hija, con lo fácil que es llamarle al árbol “árbol” y al pan “pan”, que complicada es esa gente…”.

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