Feb 282012
 

Los apellidos se escriben con mayúscula. Para saber eso no hace falta leer el Blog de Lengua.

Más problemas, sin embargo, nos pueden plantear las preposiciones y artículos que anteceden a algunos apellidos.

Cuando el apellido va encabezado por una preposición, se producen alternancias en la escritura de esta con mayúscula o minúscula dependiendo del contexto. Lo normal es que esa preposición se escriba en minúsculas y así es como se presenta cuando el apellido en cuestión aparece arropado por el resto del nombre. Con un par de ejemplos quedará claro a qué me refiero:

(1) Me ha llamado esta mañana Javier de Mora.

(2) Estoy leyendo la poesía de García de la Huerta.

En los ejemplos de arriba se ve cómo la preposición está escrita en el interior de una secuencia que forma el nombre de la persona. El ejemplo (2) además nos muestra que cuando la preposición va seguida de un artículo los dos se quedan en minúscula.

Otra cosa es cuando la preposición queda al descubierto, es decir, cuando no hay otra parte del nombre propio que se escriba delante de ella y le corresponde aparecer en primer lugar como representante del nombre completo de la persona. Adopta entonces la mayúscula:

(3) El actual ministro de economía de España se llama De Guindos.

(4) Estoy citado con el señor De la Hoz.

Conviene aclarar, eso sí, que esta alternancia solo se produce cuando la preposición forma parte integrante del apellido, no en expresiones como señora de Fernández, que simplemente indican que el cónyuge de esa señora se llama Fernández. Esto, por otra parte, es lógico, pues la mayúscula de ejemplos como (3) y (4) tiene función delimitadora: señala el inicio de un nombre propio.

Cuando el apellido va encabezado por un artículo (sin preposición) dicho artículo se escribe siempre con mayúscula, independientemente de que se presente en el interior del nombre (5) o en primera posición (6):

(5) He invitado a Javier La Mota.

(6) Me ha escrito La Mota. Al final no puede venir.

Para los apellidos procedentes de lenguas que no sean el español nos atendremos a la grafía habitual en el idioma de origen.

 28 de febrero de 2012  nombre propio, ortografía