Nov 222013
 

Para muchos el álgebra es un quebradero de cabeza. Pues bien, etimológicamente no les falta razón.

La palabra álgebra viene del árabe al-gabr, que significa poco más o menos ‘la recomposición o recolocación de los trozos de una cosa que se ha roto’. Lo que ponían en su sitio los antiguos algebristas no eran variables ni relaciones matemáticas, sino algo más simple y más concreto: los huesos.

El álgebra era nada más y nada menos que el arte de recolocar los huesos que se rompían o se salían de su sitio. A partir de ahí, por una metáfora, se empezó a utilizar ese nombre para hablar del arte del matemático que conseguía reducir las operaciones matemáticas a otras más abstractas y generales. Como de costumbre, Covarrubias lo explica magistralmente en su Tesoro de la lengua castellana o española:

ÁLGEBRA, es arte de concertar los huessos desencasados y quebrados. Y dize el padre Guadix que es nombre corrompido de alchebra, que vale restitución, del verbo cheber, que sinifica restituir; Diego de Vrrea, que en su terminación Arábiga se dize giabirun, participio agente del verbo gebere, que sinifica hallar perdido o desconcertado y descompuesto […]. A cierta regla de guarismo llaman Álgebra porque deve ser de quebrados que llaman los Arisméticos: de allí Algebrista.

¿Por qué recurrimos al nombre de un oficio corriente y moliente para denominar una parte de las matemáticas sumamente abstracta? Por un motivo muy sencillo. Nuestro sistema cognitivo está mejor preparado para manejar lo concreto que lo abstracto. Por eso, cuando un matemático realiza meticulosamente ciertas operaciones en las que va quitando números y poniendo letras en su lugar, lo que hacemos nosotros es imaginarnos a un señor que está juntando los trocitos de una cosa que se ha roto.

Así es como estamos hechos y así es como funciona el lenguaje.

 22 de Noviembre de 2013  etimología, léxico

  Un comentario en “Etimología de ‘álgebra’”

  1. Me encantan tus publicaciones sobre etimología. Muchísimas gracias.