Sep 132013
 

Si queremos que nos entiendan, lo primero es entendernos nosotros. Así de fácil. Y así de difícil. Para presentar eficazmente un producto, explicar una lección con claridad o seducir a un tribunal con un tema, es imprescindible que nos hayamos metido en las entretelas de ese producto, que nos hayamos empapado de la asignatura y que hayamos destripado esa materia.

Uno de los típicos fallos de principiante de quien tiene que hablar en público consiste en repetir conceptos, ideas y argumentos que no ha entendido, pero que le han parecido importantes. Craso error. Cualquier persona que esté escuchando y posea unos mínimos conocimientos del tema se va a percatar inmediatamente de la presencia de unos cuerpos extraños que flotan como grumos sobre tus palabras.

Todos tenemos la experiencia de haber soportado una clase confusa, una explicación farragosa. Conviene desconfiar cuando esto ocurre. Como dijo Azorín, lenguaje oscuro, pensamiento oscuro. La labor del buen profesor o del buen orador, que para el caso es lo mismo, consiste en hacer fácil lo difícil y no al revés.

Si tienes que hablar en público, debes asegurarte previamente de que entiendes a la perfección lo que vas a contar. Si hay términos que se te escapan, debes consultarlos en un diccionario, a ser posible en uno especializado. No debes descansar hasta estar convencido de que realmente has captado su significado. Arranca una hoja de un cuaderno y haz un esquema que te permita ordenar y organizar los puntos. Dibújalo: represéntate de forma gráfica los conceptos principales y traza las líneas que muestran las relaciones entre las diferentes partes. Secuestra a tu hermano, a tu pareja o a tu compañero de piso y explícale la cuestión (la mejor forma de aprender es explicar).

Y después de todo eso, cuando puedas decirte sinceramente a ti mismo que sabes de lo que estás hablando, sal ahí y cuéntanoslo a todos. Entonces sí te lo agradeceremos.

 13 de septiembre de 2013  lengua oral

  4 comentarios en “Fallos en una exposición oral: Contar cosas que no entiendes”

  1. Muy interesante el artículo. El título del mismo me recordó una inquietud: En qué casos se dice “contar”y/o “decir”. Tengo por entendido que “contar” se refiere exclusivamente para narrar historias ficticias.

  2. Genial artículo. Muchos estudiantes pecamos de eso. Nada nuevo bajo el Sol: esto lo llevan repitiendo los profes toda la vida pero conviene repetirlo alguna que otra vez. ¡Gracias!

  3. Es bueno recordarlo. Una vez leí una frase que me encanta, se la atribuían a Einstein: “Sabes de algo si eres capaz de explicárselo con éxito a tu abuela”.

    Saludos.

  4. Muy acertado el artículo. Soy profesor de adolescentes y cada vez que tengo que hacer frente a una clase sobre un tema complejo procuro hacerlo lo más didáctico posible, como si mis estudiantes fuesen niños de 5 años. En ese momento se me viene a la memoria la escena de la película “Filadelfia” en la que el abogado del personaje principal recurría a la la siguiente argucia: cuando no entendía una explicación, le exigía a su interlocutor que se lo explicase como si él fuese un niño de 5 años. ^^
    ¡Saludos desde Chile!