Las mayúsculas en correos electrónicos

Si en algo aprecias al destinatario, no mandes correos electrónicos escritos íntegramente en mayúsculas. Por varios motivos:

1. Es una descortesía. En Internet las mayúsculas equivalen a gritar. ¿A ti te gusta que te griten? ¿No? Pues a los demás tampoco.

2. Se lee peor. Si lo que quieres es que te hagan más caso, lo que vas a conseguir es todo lo contrario. Las minúsculas se inventaron por algo: son más legibles. Si lo escribes todo en mayúsculas, hay pocas posibilidades de que el lector llegue al final.

Las mayúsculas sirven para destacar. Sin embargo, cuando lo resaltamos todo, ya no destaca nada. Imagínate un correo electrónico así:

TODOS LOS VECINOS ESTÁN CONVOCADOS A LA FIESTA DE NUESTRO BARRIO QUE SE VA A CELEBRAR EL VIERNES 13 A PARTIR DE LAS OCHO DE LA TARDE EN LA PLAZA DEL BARRIO CON UNA VERBENA, BARBACOA Y CARRERAS DE SACOS. HABRÁ UN CONCURSO DE DIBUJO PARA LOS NIÑOS Y MUCHAS ACTIVIDADES. NO TE LO PIERDAS. OS ESPERAMOS A TODOS. HASTA EL VIERNES. LA ASOCIACIÓN DE VECINOS.

Bueno, en realidad, tampoco hay que tener tanta imaginación, porque esto se ve todos los días.

Por lo general, en un correo electrónico debes respetar el uso estándar de las mayúsculas y las minúsculas: hay que ponerlas donde corresponde. Ni más ni menos. El mensaje anterior debe quedar así:

Todos los vecinos están convocados a la fiesta de nuestro barrio, que se va a celebrar el viernes 13 a partir de las ocho de la tarde en la plaza. Habrá verbena, barbacoa y carreras de sacos. Para los niños tenemos preparado un concurso de dibujo y muchas otras actividades.

No te lo pierdas. Os esperamos a todos.

Hasta el viernes,

la Asociación de Vecinos

He aprovechado para dividir el correo en párrafos. No me digas que no es más fácil leer esta segunda versión.

Eso sí, puedes utilizar las mayúsculas moderadamente para destacar. Por ejemplo:

ATENCIÓN: Es imprescindible presentar la invitación para entrar al concierto.

En la línea anterior, las mayúsculas nos sirven para llamar la atención sobre una de las palabras y hacerle ver así al lector que le estamos diciendo algo importante. Es una manera de guiarle y, por tanto, resulta útil.

Hasta aquí los ejemplos se referían al cuerpo del mensaje, pero lo que acabamos de decir también es válido para el nombre del remitente y el asunto del correo electrónico. Hay que respetar en estos el uso de las mayúsculas y las minúsculas, o sea, ni todo en mayúsculas ni todo en minúsculas.

Además, en un correo electrónico más vale pasarse con las minúsculas que con las mayúsculas.

Si sigues estas recomendaciones básicas, tu comunicación será más efectiva.