Abr 172013
 

Ciertos textos se suelen dividir en secciones que se ordenan jerárquicamente y se numeran. Esto es especialmente frecuente en textos técnicos y científicos, trabajos académicos, etc., pero el sistema es aplicable a cualquier tipo de texto.

Para el uso del punto en la numeración de las secciones hay costumbres de lo más diverso, pero aquí nos vamos a guiar por la norma ISO 2145, que resulta especialmente recomendable por ser un estándar internacional. Vamos a ver primero un ejemplo de este tipo de estructuración para un texto cualquiera (digamos que vamos a escribir un tratado sobre La cría del gusano de seda en Capadocia):

1 Introducción

2 Capadocia

2.1 Historia de una región

2.2 Importancia de Capadocia en Asia Menor

2.3 Economía de Capadocia

2.3.1 Agricultura

2.3.2 Ganadería

2.3.3 Silvicultura

2.3.4 Artesanía

[…]

3 La cría del gusano de seda

3.1 La introducción del gusano de seda en Capadocia

[…]

Como es fácil comprobar, las cifras que se utilizan en este sistema son exclusivamente las arábigas (1, 2, 3, etc.). La jerarquización de las divisiones del texto se expresa acumulando secuencias de números separadas con un punto (2.1, 2.3.1, etc.). Pues bien, la norma indica que: a) los diferentes niveles de numeración se separan con punto, y b) no hay punto detrás del último número. Conviene aclarar además que el punto se escribe pegado a las cifras, sin dejar ningún espacio en blanco.

Cuando en el cuerpo del texto hacemos referencia a alguna sección, se mantiene este mismo formato:

En las secciones 3.8.8 y 3.8.9 nos ocuparemos con más detenimiento de todo lo relativo a la alimentación del gusano de seda.

Como ya se explicó en 5.3.2, la calidad legendaria de la seda de Capadocia dio lugar a innumerables referencias literarias.

Véase 4.8 al respecto.

El sistema descrito solamente se utiliza cuando la numeración va asociada a títulos o epígrafes. La cosa cambia cuando lo que queremos es numerar cada uno de los párrafos de un texto, como se suele hacer en textos legales y ciertos tratados. Nos ocuparemos de ello en un próximo artículo.

Por supuesto, al final de los títulos numerados no hay punto porque, como todo el mundo sabe, los títulos se escriben sin punto.

 17 de Abril de 2013  ortografía