Feb 142014
 

Cuando el sujeto de una oración está formado por un nombre colectivo, el verbo debe concordar con él en singular:

(1) A eso de las nueve, el grupo entraba en Jerusalén [Juan José Benítez: Caballo de Troya I].

(2) […] una muchedumbre invadió la capilla de la Reina en el palacio de Somerset y destruyó el altar [Otero Lisandro: Temporada de ángeles].

Debemos huir en estos casos de la concordancia en plural: el grupo entrabanuna muchedumbre invadieron.

La confusión se produce porque hay una discordancia entre el significado y el número gramatical. Es cierto que sustantivos como grupo, muchedumbre, gente, pareja, etc., encierran una idea de pluralidad, pero si nos fijamos en el artículo que los acompaña, veremos inmediatamente que lo que tenemos delante es un singular con todas las de la ley:

(3) el grupo

(4) una muchedumbre

Pues bien, eso es lo único que le importa al verbo y a eso es a lo que nos debemos atener para hacer la concordancia.

No obstante, el tema de la concordancia del verbo con el sujeto es muy complejo. La concordancia de infinidad, cantidad y multitud es especial a veces. Habrá que ocuparse también en su debido momento de sujetos como un grupo de personas, la mayoría de los ciudadanos, etc., que siguen una regla especial porque combinan un sustantivo en singular y otro en plural.

Nota: Los ejemplos (1) y (2) están tomados del CREA (Real Academia Española: Corpus de referencia del español actual, acceso: 14 de febrero de 2014).

 14 de febrero de 2014  sintaxis, sustantivo, verbo