Jun 062014
 

José Ignacio: supresión de la conjunción que en el lenguaje administrativo

Buenos días, don Alberto:

Después de una búsqueda más o menos exhaustiva tratando de resolver una duda he llegado al convencimiento de que, si está resuelta, no soy capaz de encontrarla. Allá voy. En la siempre alambicada jerga administrativa es muy común leer oraciones con la estructura siguiente:

(1) Se ruega dejen sus ordenadores a un lado.

Mi pregunta es si es correcta la estructura en cuestión o debería sustituirse por alguna más corriente, como estas:

(2) Se ruega dejar los ordenadores.

(3) Les rogamos que dejen sus ordenadores.

Como verá son tan fiel seguidor de su blog que incluso me he tomado la libertad de imitar su manera de señalar el orden de los ejemplos.

Muchas gracias y un saludo,

José Ignacio

Respuesta:

Hola, José Ignacio:

Gracias por tu pregunta, que además es una duda que se le plantea a mucha gente. Efectivamente, construcciones como las del ejemplo (1) son propias del lenguaje administrativo. Están recogidas en las gramáticas como tales y son correctas. Digamos que es una licencia que se puede permitir quien redacta este tipo de textos. Sirve, como mínimo, para poner al lector en situación: cuidado, que no está usted hablando con un cualquiera; con la administración hemos topado.

Otra cuestión diferente es la de su adecuación o conveniencia. Los ejemplos (2) y (3) dicen lo mismo de una forma más directa y más clara. Parte del asunto es si la administración debe presentarse ante los ciudadanos como una entidad cercana que está ahí para resolver sus problemas o si debe envolverse en unos ropajes envarados que marquen la mayor distancia posible con los administrados.

Gracias por facilitarme el trabajo con los ejemplos y por seguir el blog.

Armando: uso de los adverbios en -mente

Hola, Alberto, buenas tardes. ¿Es recomendable evitar los adverbios en -mente como los gerundios?

Respuesta:

Hola, Armando, no hay venenos, hay dosis. No podemos hacer generalizaciones del tipo Hay que evitar los gerundiosNo conviene utilizar adverbios en -mente. Esas estructuras forman parte de la lengua y están ahí por algo. Lo que hay que saber es cuándo servirse de ellas.

En el caso concreto de los adverbios -mente lo que no conviene es abusar. Esto es así por lo menos por dos razones. Para empezar, como todos terminan igual, riman. En cuanto empezamos a acumularlos, se produce un soniquete que no es conveniente en la prosa. Además son palabras largas y eso puede dificultar la comprensión. Quien explica muy bien estas cosas es Daniel Cassany en La cocina de la escritura. Allí viene a decir que si en un punto determinado de un texto te sirve la palabra hoy, a lo mejor puedes prescindir de contemporáneamente. En cuestiones de vocabulario el tamaño importa.

 6 de Junio de 2014  dudas