Mar 142014
 

Pregunta:

Hola, Alberto:

Un placer saludarte. Hoy he visto que tienes la opción de enviarte consultas. Soy una persona que cuida el lenguaje e intento cometer las menores faltas de ortografía. Leo mucho desde pequeña y supongo que eso también ayuda, aunque recuerdo que en mis tiempos de estudiante, en los dictados, había muy pocas marcas de faltas. Supongo que hay cosas que se aprenden y quedan allí para siempre y creo que sé diferenciar las palabras que, con un sonido igual, se escriben con g o con j; de los muchos que hay, por ejemplo:

(1) gitano y jirafa

(2) geranio y jeringuilla

Mis pensamientos se fueron a preguntarme si existe una forma de explicar el uso de una u otra; si existe algún truco, como sí existe en el verbo coger. Tengo un nieto de seis años al que le gusta mucho todo lo que tenga que ver con las palabritas, como él dice; es su juego favorito. Me gustaría poder darle una respuesta si algún día me preguntara algo así.

Un saludo,

Pilar

Respuesta:

Hola, Pilar:

El problema está precisamente en que para ejemplos como los de (1) y (2) no hay una regla. Es cuestión de memoria, sobre todo memoria visual. Por eso hay que andar siempre echando mano de pequeños trucos que nos permitan recordar cuál es la grafía de una palabra concreta. Para fijar la ortografía ayuda mucho, desde luego, el leer y escribir; pero sobre todo el establecer una relación afectiva con la ortografía. Por eso, la ayuda de una abuela puede ser decisiva para que un niño la aprenda. Si él asocia la ortografía con personas queridas, querrá aprenderla y eso será algo que llevará consigo para toda la vida. Lo mismo vale para la lectura. Si quieres que se aficione a leer y que cuando crezca sea lector, hazle asociar la lectura con situaciones de cercanía, seguridad y afecto.

Pregunta:

Buenas tardes, Alberto:

Aprovecho esta oportunidad que nos ofrece para preguntarle sobre el lenguaje sexista. De un tiempo a esta parte, cuando uno habla y, sobre todo delante de muchas personas, hay que tener especial cuidado y recurrir al sustantivo masculino y femenino para referirnos a lo que estamos nombrando. Yo siempre había entendido que en español cuando se hablaba en plural, por ejemplo, cuando decimos los niños se aludía a los dos géneros sin distinción alguna. O cuando también se decía el hombre se refería al hombre y a la mujer en general. Y así con muchos otros ejemplos como las profesiones, como el último caso en el que recibí un correo electrónico de una compañera dirigiéndose a nosotros como profes y profas. Ahí me di cuenta de que algo estaba pasando y como todo en esta vida, el lenguaje también tiene que tener sus límites. Mi pregunta es la siguiente:

Si yo uso el lenguaje tradicional, el que aprendí cuando era pequeña, ¿estoy cometiendo algún error? ¿Se me puede tachar de sexista?

Gracias y un saludo,

María del Mar

Respuesta:

Querida María del Mar:

Siento no poder responder a tu pregunta. El motivo es que, por más que aparezca envuelta en ropajes lingüísticos, no es una pregunta lingüística, sino política. Date cuenta de que no me estás preguntando sobre el género: tú misma me indicas la respuesta gramatical y yo poco más podría añadir. Tu pregunta —no la tuya: hablo en general— es sobre el machismo y el sexismo. Es como si alguien va a un profesor de anatomía a preguntarle si le pueden considerar comunista por salir a la calle con el puño en alto. El especialista en anatomía le podrá explicar cómo se cierra un puño, por qué se cierra o las enfermedades que pueden impedir cerrarlo. Después lo que cada cual haga con su puño es cosa suya. Se puede dar carga política a un gesto, a un color, a una prenda de vestir, a una melodía o a un accidente gramatical. Esos valores no son intrínsecos a los objetos que los soportan. Estos simplemente se convierten en vehículos que permiten expresar los múltiples choques, fracturas y diferencias que existen en toda sociedad.

No, de verdad, no es una cuestión técnica. Si lo fuera, ya estaría resuelta.

Nota: El lingüista, naturalmente, también puede hacer política; pero para ir de manifestación no es conveniente ponerse el birrete ni la toga porque son incómodos y estorban para correr delante de los antidisturbios.

Pregunta:

Estimado Alberto:

La locución grosso modo ya está recogida en el DRAE. ¿Todavía ha de escribirse en cursiva?

Muchas gracias por adelantado y reciba un cordial saludo,

Laura

Respuesta:

Estimada Laura:

Desde la publicación de la Ortografía de la lengua española de 2010, todas las expresiones latinas de más de una palabra se tratan como extranjerismos crudos y, por tanto, se deben escribir en cursiva y sin tildes. Si estás escribiendo a mano, la cursiva se sustituye por comillas.

 

 14 de Marzo de 2014  dudas