Nov 272014
 

La desinencia -es es la que tradicionalmente se utiliza para formar el plural de los sustantivos y adjetivos terminados en consonante. La encontramos en los que acaban en –d, -j, -l, -n, -r, -s, -y, -z, que vienen a ser las consonantes que pueden aparecer en posición final de palabra en el léxico patrimonial del español. He aquí algunos ejemplos:

(1) la pared > las paredes

(2) el reloj > los relojes

(3) el árbol > los árboles

(4) el cañón > los cañones

(5) el color > los colores

(6) el anís > los anises

(7) la ley > las leyes

(8) la nuez > las nueces

Hay que hacer algunas advertencias sobre la lista anterior. Para empezar, solamente algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en -s forman el plural de esta manera. A estos se les han añadido en tiempos más recientes algunos de los préstamos terminados en -x por la sencilla razón de que en la lengua hablada terminan en -s, por más que la ortografía enmascare este hecho. Respecto de los que terminan en -y conviene saber que la desinencia -es únicamente se aplica a los que terminan en vocal + –y (y ni siquiera a todos). Los terminados en consonante + -y constituyen un grupo especial que presenta sus propias dificultades. Lo más recomendable para todos estos casos es leer los artículos correspondientes.

Con el tiempo han ido entrando en el vocabulario de nuestra lengua préstamos de diversas lenguas terminados en consonantes que no son las anteriores, pero estos toman la terminación de plural -s. No obstante, hay que hacer mención aparte de los terminados en -ch. Estos siguen a veces el modelo de plural en -es, aunque tienden más bien a no añadir ninguna terminación.

Encontramos la terminación -es, asimismo, en algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en o en -ú. Excepcionalmente, además, aparece en alguna palabra terminada en o en -ó.

Otro de sus reductos es el plural de las vocales.

Última advertencia: las palabras terminadas en dos o más consonantes no siguen este modelo aunque la última sea alguna de las mencionadas arriba. Cuando se agrupan consonantes, nos pasamos al bando de los plurales en -s.

Como ves, la formación del plural es más complicada de lo que parece. Intuitivamente está bastante claro cuándo se aplica cada terminación, pero en cuanto empezamos a descender al detalle, las cosas se van enredando.

Cada uno de los enlaces de este artículo conduce a explicaciones más detalladas para los casos concretos que se mencionan.

 27 de Noviembre de 2014  adjetivo, morfología, sustantivo