Sep 302014
 

¿Te ha salido bien el ejercicio de nombres de ciudades extranjeras? ¿Conocías los nombres en español de todos esos lugares? Vamos a verlo. Cada nombre correcto vale 0,5 puntos.

Un buen día me encontraba en mi casa soñando con cómo sería mi vida si hubiera nacido en otro lugar y en otra época. Me hubiera gustado, por ejemplo, ser el primer portugués que salió de Oporto y llegó hasta Bombay. Seguramente, en mi recorrido, hubiera hecho escala en Ciudad del Cabo, aunque quizás por aquel entonces todavía no se llamara así o ni siquiera estuviera fundada. Quién sabe…

Fantaseaba también con la idea de ser uno de los fundadores de ciudades norteamericanas como Nueva Orleans o Filadelfia [solamente se adapta la grafía, pero hay que adaptarla], aunque más frecuentemente mi imaginación vagaba por Europa. ¡Quién hubiera podido vivir en Asís en la época de San Francisco, trabajar en Padua en el taller de Tiziano o ser un ciudadano de Turín en la época de Víctor Manuel II, cuando esta ciudad era la capital de Italia!

Si hubiera vivido en el Sacro Imperio Romano Germánico, sin duda, hubiera sido un soldado y hubiera participado en las guerras de religión. Me hubiera desplazado a las órdenes del emperador desde Tréveris a Ratisbona, desde Colonia a Aquisgrán o puede que hasta hubiera tenido que ir a Friburgo. Aunque, desde luego, hubiera preferido trabajar en Maguncia en la imprenta de Johannes Gutenberg. Es más tranquilo y va más con mi carácter. Y tampoco le hubiera hecho ascos a ser un habitante de Dresde [cuidado con esa ene final del nombre alemán, que se pierde en español] e inventar la porcelana europea.

Desde luego, convendría evitar Burdeos en la época de la filoxera o Nimega en la Segunda Guerra Mundial. Para eso, más vale ser banquero en Basilea o Lausana.

¿Y si hubiera nacido en Gotemburgo? No lo sé, déjame pensar qué hubiera hecho yo si hubiera nacido en medio de Suecia…

 30 de septiembre de 2014  léxico, nombre propio, soluciones