Mar 032015
 

Los sustantivos y adjetivos procedentes de otras lenguas que ya están integrados en la nuestra se dividen en dos grandes grupos a la hora de formar el plural. Lo que determina su adscripción al uno o al otro es la terminación de la palabra.

El primer grupo abarca los que tienen terminaciones que podrían encontrarse también en palabras españolas. Para formar el plural hay que fijarse en una palabra española con la misma terminación. Por ejemplo, escáner es un préstamo relativamente reciente del inglés. Notamos que está integrado en español porque lo pronunciamos y escribimos a la española. Este sustantivo termina en -r, igual que sabor. Por tanto, si el plural de sabor es sabores, el de escáner es escáneres:

(1) sabor > sabores ⇒ escáner > escáneres

En este primer grupo se incluyen todos los préstamos que terminan en vocal y los que terminan en las siguientes consonantes: en -d, en -j, en -l, en -n, en -r, en -s o en -x, en -z. Mencionaré solamente algunos ejemplos. Para explicaciones más detalladas, particularidades y excepciones se puede acudir a los apartados correspondientes pulsando en los enlaces anteriores:

(2) suflé > suflés

(3) mitin > mítines

(4) píxel > píxeles

Constituyen un subgrupo un tanto especial los que terminan en -y. Aquí hay que diferenciar los que terminan en vocal + -y de los que terminan en consonante + -y. Las explicaciones correspondientes las encontrarás siguiendo los respectivos enlaces.

En el segundo grupo encontramos los que presentan terminaciones ajenas al español. Aquí se incluyen los que acaban en las siguientes consonantes: en -b, en -c, en -f, en -g, en -h, en -k, en -m, en -p, en -q, en -t, en -v, en -w. Todos estos forman el plural añadiendo -s:

(5) cómic > cómics

(6) top > tops

(7) chat > chats

También forman el plural añadiendo -s los que terminan en agrupaciones de dos o más consonantes:

(8) feedback > feedbacks

(9) link > links

Un subgrupo especial lo forman, sin embargo, los que terminan en -ch. De estos, algunos añaden -es en el plural (sándwich > sándwiches). Otros, en cambio, se mantienen invariables (el zarévich > los zarévich).

El plural de los latinismos sigue estas pautas en lo general. No obstante, presenta alguna particularidad que hace necesario que nos ocupemos de él en un artículo propio.

Otra cuestión diferente es lo que sucede con el plural de los préstamos que todavía no están integrados en el castellano. De eso hablamos en su artículo correspondiente, al que puedes acceder siguiendo el enlace anterior.

 3 de Marzo de 2015  adjetivo, morfología, sustantivo