Feb 252016
 

Los préstamos no integrados en español (extranjerismos) no tienen normas definidas para la formación de su plural. Son palabras procedentes de otras lenguas que todavía se comportan como cuerpos extraños en la nuestra y esto se manifiesta también en su morfología.

Lo normal es que se produzca un conflicto de normas. Vayamos por partes. Quienes tienen algún conocimiento de la lengua de origen seguirán quizás el modelo de formación del plural de esta. Fijémonos, por ejemplo, en la palabra Lied. Este nombre significa en alemán ‘canción’, pero en el ámbito de la música clásica se ha especializado para referirse a un género muy específico de poemas musicados alemanes. Su plural en alemán es Lieder, que es una forma que suele resultar sorprendente para los hablantes de español. Pues bien, quien sepa de su existencia podrá decir acaso lo siguiente:

(1) Los Lieder de Schubert son incomparables.

Sin embargo, otros muchos hablantes no sabrán que ese es el plural de Lied en alemán (ni tienen por qué saberlo). Es posible entonces que añadan simplemente una ese porque es un nombre extranjero y eso es lo que suelen hacer ellos con las palabras de otras lenguas:

(2) Pues para mí no hay nada como los Lieds de Schumann.

Y habrá incluso quien prefiera dejar la palabra invariable en plural para no liar más las cosas:

(3) ¡Por Dios! Donde estén los Lied de Mahler, que se quite todo lo demás.

¿Cuál de estas posibilidades es la correcta? Pues todas y ninguna. La primera es la más fiel al idioma de origen, pero nadie puede dominar todas las lenguas del mundo para saber cómo hay que formar el plural de cada préstamo. La segunda es un intento de ir sometiendo la palabra en cuestión a los modelos que ya hemos establecido para la formación del plural de los préstamos que están integrados en español. La tercera, por último, responde a un modelo que ha tenido poco éxito, pero que se utilizó en el pasado para el plural de latinismos y otros préstamos no adaptados. Simplemente nos enfrentamos a palabras dudosas. Cada cual saldrá del paso como mejor pueda y sepa.

Si el extranjerismo se va haciendo de uso corriente, poco a poco se irá amoldando a lo que es normal en nuestra lengua. Eso se notará en su grafía, en su pronunciación y, por supuesto, en su plural, que se insertará en alguno de los modelos establecidos en nuestra lengua.

 25 de febrero de 2016  , , ,