Abr 122016
 

La conjunción que en ocasiones se suprime con verbos de ruego, voluntad o deseo. El verbo con el que más frecuentemente sucede esto es rogar, como en este ejemplo:

(1) Rogamos desconecten los teléfonos móviles al entrar en la sala.

Este es un uso correcto que encontramos a veces en la lengua escrita. Normalmente, lo que pretende quien suprime la conjunción es darle un aire oficial al texto, ya que esta forma de expresarse es típica del lenguaje administrativo.

Por supuesto que el ejemplo (1) se podría formular también de esta manera:

(2) Rogamos que desconecten los teléfonos móviles al entrar en la sala.

Los ejemplos (1) y (2) dicen lo mismo, pero el segundo resulta más directo y más claro. Por eso, es preferible que escribamos así.

Ya hemos dicho que la supresión es típica del lenguaje administrativo. Esto tiene más importancia de lo que parece. Parte del asunto es si la Administración debe presentarse ante los ciudadanos como una entidad cercana que está ahí para resolver sus problemas o si debe envolverse en unos ropajes envarados que marquen la mayor distancia posible con los administrados.

 12 de abril de 2016  ,