Jul 062017
 

En español tenemos un puñado de palabras que se escriben con el grupo consonántico ps- en posición inicial. Esta grafía transcribe en nuestro alfabeto la letra psi del griego (ψ).

El vocablo más frecuente es psicología. A este hay que añadirle unos cuantos que también están formados sobre la raíz griega psykhé: psíquico, psicodélico, psicópata, etc. Más allá de esto, encontramos psoriasis y poco más. Pues bien, todas estas palabras se pronuncian con ese inicial:

(1) Psicología [sikolojía]

(2) Psíquico [síkiko]

(3) Psicodélico [sikodélico]

(4) Psicópata [sikópata]

(5) Psoriasis [soriásis]

Hacer sonar la pe en estos casos es propio del habla afectada. De hecho, la simplificación se admite incluso en la escritura. Las grafías sicología, síquico, etc., son correctas, aunque no son las más frecuentes y tampoco constituyen la opción preferida por la norma.

Un caso especial es el de seudónimo y, en general, el de las palabras que empiezan con seudo- (seudocientífico, seudoaleatorio, etc.). Aquí se prefieren las formas con ese inicial, lo mismo cuando se habla que cuando se escribe. La ortografía acepta también que escribamos ps-, pero no lo recomienda. Y, por supuesto, que a nadie se le ocurra decir [pseudónimo].

La lista de palabras que se escriben con ps- inicial se ha ido reduciendo a lo largo de la historia. Salmosalterio quedaron simplificadas definitivamente en el siglo XVIII (hoy sería una falta escribir psalmo o psalterio). Seudo- parece que va por el mismo camino. Y se mantienen fuertes, de momento, psicología y sus compañeros.

Una aclaración final: el sonido [p] inicial nunca se perdió en estas palabras. Al contrario: la pronunciación [pse-, psi-] es una falsa reposición (por culpa de la escritura) de algo que nunca existió en la pronunciación castellana. Se trata, por tanto, de un caso de influencia de la ortografía en la pronunciación.

 6 de Julio de 2017  lengua oral