¿De dónde viene la palabra ‘bárbaro’?
28 de Febrero de 2010
La palabra bárbaro viene del griego bárbaros, aunque a nosotros nos llega por intermediación del latín. Originariamente servía para referirse a los extranjeros y después, por extensión, a quienes son rudos e incultos.
Su origen está en una onomatopeya, bar-bar, y dice mucho sobre la incomprensión entre los pueblos. Bar-bar es el equivalente de nuestro bla, bla, o sea, de un parloteo que resulta ininteligible. El extranjero es el que no sabe hablar como Dios manda, el que solo es capaz de decir bla, bla, bla, bla, bla.
El hablante ingenuo es chovinista por naturaleza. Para él las lenguas del mundo se dividen en dos: la suya, que es la buena, y otra —el extranjero— que es la mala (y prueba de ello es que no se entiende). Con mi abuela solía mantener diálogos de este tipo:
—Hijo, ¿y cómo se dice pan en extranjero?
—Pues depende, abuela, es que el extranjero es muy grande.
—Yo qué sé, en extranjero, en lo que hablen por ahí.
—Bread, abuela, se dice bread —le contestaba yo por decir algo.
—Pues qué tontos, ¡con lo fácil que es decir pan!
Mi abuela no lo sabía, pero ella participaba de la misma idea que tenían los griegos de todos los demás.
Aunque si le hubieran preguntado al bárbaro, seguramente hubiera dicho que él pensaba lo mismo de los griegos.
[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, ¿De dónde viene la palabra 'bárbaro'?]
¿De dónde viene el nombre ‘Jesús’?
22 de Diciembre de 2009
El nombre Jesús es la forma que nos llega a nosotros a través del griego y el latín del hebreo Yehošua, que significaba ‘Yahvé es el salvador’.
En los países de habla española no tiene nada de particular llamarse así: ¿quién no tiene un amigo o familiar con ese nombre? Sin embargo, personas procedentes de otros países de tradición cristiana se quedan a menudo sorprendidas con esta costumbre tan hispánica. Que alguien se llame Jesús les resulta a ellos tan extraño como nos resultaría nosotros que un padre quisiera ponerle a su hijo Cristo o, incluso, Dios.
Detrás de esta escasez del nombre Jesús hay una mezcla de devoción y temor religiosos. En Alemania llegó a estar prohibido dárselo a los niños porque se consideraba que podía herir los sentimientos de la comunidad cristiana. En 1998 el tribunal de Fráncfort del Meno lo autorizó argumentando que si nadie se escandalizaba porque hubiera personas llamadas María tampoco tendría por qué pasar nada si alguien se llamaba Jesús. La nota de prensa relativa a la sentencia (en alemán) se refería explícitamente a lo corriente del nombre en los países de habla española, de notoria tradición cristiana, como prueba de que nadie tenía por qué ofenderse.
Que paséis todos unas felices fiestas.
[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, ¿De dónde viene el nombre ‘Jesús’?
Etimología de ‘tortuga’
29 de Abril de 2009
Hay dos teorías diferentes sobre el origen del nombre tortuga.
La primera es que proviene del griego tartarouchos por mediación del latín tartaruchus. Según esta etimología, la tortuga es un habitante del Tártaro, es decir, del infierno. La explicación que se ha buscado es que este animal vive en el fango y por eso se le asociaba con el mal y lo demoniaco.
La segunda sitúa la procedencia en el participio latino tortus ‘torcido’. Covarrubias ya menciona que el nombre puede venirle porque no anda en línea recta sino de forma tortuosa, venciéndose a un lado y a otro. También se ha dicho que podría ser porque tiene las patas torcidas.
Que cada cual se quede con la interpretación que le parezca más acertada. O si tiene noticia de otra mejor, que nos la explique en los comentarios.
Etimología de ‘esqueleto’
16 de Febrero de 2009

Esqueletos tocando el piano
Esqueleto viene del griego skeletós ‘(cuerpo) reseco, momia’. Esta forma era el participio del verbo skéllein ‘(de)secar’. Al castellano llega por mediación del latín sceletus. Se trata de una denominación metonímica, pues se nombra una realidad por una de sus cualidades.
Covarrubias habla así de esta palabra en el Tesoro:
ESQVELETO, el fuste del cuerpo de vn hombre, quitada toda la carne, y quedando todos los huessos juntos en sus lugares, desde la cabeça hasta los pies, en la forma que suelen pintar a la muerte, y destos cuerpos descarnados se aprovechan los Anotomistas, Cirujanos, Algibristas, Medicos, y es admirable cosa ver el armadura deste cuerpo humano y su estraña composicion y travazon. El nombre es Griego squeletos [...]
Nota: La imagen de esta entrada fue proporcionada por el Archivo Federal Alemán (Deutsches Bundesarchiv) a Wikimedia Commons, de donde la hemos tomado nosotros. Se encuentra bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir bajo la misma licencia 3.0 Alemania.
Origen del nombre ‘Andrés’
31 de Julio de 2008
Andrés es un nombre de origen griego. Viene del adjetivo andreios, que significaba en griego antiguo ‘masculino, viril, valiente, fuerte’. Este adjetivo, a su vez, está formado sobre el nombre aner, andros ‘hombre’.
Palabras de origen griego
9 de Julio de 2008
El griego es una lengua que goza de un enorme prestigio desde la época clásica. Hasta tal punto es así que en la antigua Roma —conquistadora de Grecia— no se podía ser una persona culta sin saber griego. Por eso ya el latín tomó prestados numerosos helenismos. Estos pasaron después al léxico del castellano y de las otras lenguas románicas. Se trata de palabras tan arraigadas que lo último que pensaríamos es que se trata de grecismos. Es léxico que abarca todas las parcelas de la vida cotidiana, por ejemplo:
Partes del cuerpo: cadera, esqueleto, arteria
Animales: camaleón, sepia, medusa, dromedario
Plantas: geranio, plátano, mirto, narciso
Formas literarias: teatro, tragedia, comedia
Vocabulario del cristianismo: monje, obispo, iglesia, Cristo
Otros: bodega, botica, cátedra, sandalia, tisana
La lengua griega comunica su prestigio a todo lo que toca. Por eso muchos términos cultos, técnicos y científicos se forman sobre raíces griegas, por ejemplo, filología, geografía, cosmonauta, licántropo, pterodáctilo, leucocito, psicosis, alopecia, etc.
Para comprobar cómo ennoblece el griego, no hay más que comparar algunas palabras formadas sobre raíces helenas y sus equivalentes más castizos. Ir a misa no está mal si uno es católico, pero no tiene ni punto de comparación con asistir a la eucaristía. El oculista seguramente preferirá que le llamemos oftalmólogo; y no digamos cómo se puede poner el callista si no le tratan de podólogo. Y, puestos a elegir, siempre será más fino padecer hemorroides que tener almorranas. Las realidades son las mismas; lo que cambia son los nombres. Claramente, el griego suena más importante.
Esta importancia que posee y que comunica explica que sea un filón de marcas comerciales, por ejemplo, Nike y Kappa (ropa deportiva), Kouros (perfume), Olympia (máquinas de escribir), Naxos (discográfica), Clio (modelo de automóvil), Ajax (limpiador), Amazon (librería por Internet), etc.
Por último, muchos nombres de persona tienen esta procedencia. Algunos de ellos son de uso corriente en el ámbito hispánico, como Andrés, Alejandro, Ángeles, Catalina, Esteban, Felipe, Irene, Jorge o Sofía. Otros no lo son tanto, por ejemplo, Anastasia, Aniceto, Cosme, Demetrio, Dorotea y Teófilo. Y unos cuantos suenan hoy francamente raros (que me perdonen los lectores que puedan llamarse así, pero ellos lo saben mejor que nadie): Agapito, Eufrasia, Eulalia, Eulogio, Eustaquio, Macario, Pacomio, Pancracio, etc.
En definitiva, los helenismos, tan frecuentes en castellano y en todas las lenguas de Europa, forman una parte viva del legado de la Grecia clásica, que sigue irradiando cultura a través de los siglos. Estas palabras conforman nuestra manera de hablar de una parte sustancial de nuestra realidad actual, desde la vida cotidiana hasta los ámbitos más cultos o técnicos.
Etimología de ‘tragedia’
31 de Mayo de 2008
Nuestro nombre tragedia nos llega por mediación del latín tragoedia, tomado a su vez del griego tragoidía ‘el canto de la cabra’. El nombre griego se compone de trágos ‘cabra’ y oidía ‘canto’ (piénsese en el castellano oda).
Hay varias hipótesis para esta etimología. Según una de ellas, en los festivales en honor de Dioniso-Baco se entonaban cantos religiosos que se acompañaban del sacrificio de una cabra. También es posible que se ofreciera una cabra como premio en un certamen teatral. Este animal, en cualquier caso, remite a Dioniso, dios del vino.
Nos encontramos aquí con una denominación metonímica: la obra poética se nombra por uno de los elementos que acompañan a la declamación o representación.
Covarrubias ya se refiere a alguna de estas hipótesis en su Tesoro de la lengua castellana o española:
TRAGEDIA, una representación de personages graves, como Dioses en la Gentilidad, Éroes, Reyes, y Príncipes; la qual de ordinario se remata con alguna gran desgracia, Lat. tragedia a Graeco tragodia. Díxose tragedia, del nombre tragos, hircus, porque al principio que se introduxo este género de poema davan por premio un cabrón, o según otros que se tiene por más cierto un cuero de vino, que como a todos consta, es el pellejo de un cabrón. Lo qual da a entender Horacio en el arte poética [...] [Covarrubias: tragedia, acceso: 31-5-2008]
Etimología de ‘alopecia’
24 de Mayo de 2008
Esta etimología puede interesar sobre todo a los lectores varones de una cierta edad. La alopecia es, como sabemos, la pérdida del cabello. El nombre viene del griego alopekía. Se deriva de alópex, -ekos, que significa ‘zorra’, porque, al parecer, a esta se le cae mucho el pelo.
Qué simpático el animalito, ¿no?
Etimología de ‘abril’
22 de Abril de 2008
La etimología de abril es dudosa. Su nombre en latín era aprilis. Se ha querido relacionar con el verbo aperire ‘abrir’ a través de una supuesta forma aperilis. La explicación es que en este mes la primavera abre la tierra, las flores, etc. Ovidio se hace eco de tal idea; pero esto, probablemente, no pasa de ser pura etimología popular.
También se ha propuesto como origen el griego aphrós ‘espuma’ a través de una forma supuesta aphrilis. El mes de abril estaba dedicado a la diosa Venus, quien, según la leyenda nace de la espuma. Su nombre en griego, Aphrodíte, lleva dentro la palabra espuma, aunque aquí, nuevamente, todo parece indicar que nos movemos en el terreno de la etimología popular.
En este caso, lo único que se sabe con certeza es que no se sabe.
Descubre también el origen del nombre de los otros meses: enero, febrero, marzo, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
Etimología de ‘camaleón’
31 de Marzo de 2008
Camaleón viene del griego khamailéon, que significa ‘león que se arrastra por el suelo’. Al castellano y a las otras lenguas románicas les llega por mediación del latín:
Gr. khamailéon > lat. chamaeleon > cast. camaleón
El nombre griego es un compuesto de khamaí ‘por el suelo’ y léon ‘león’.
Se ha explicado como una denominación irónica motivada por su timidez (por ejemplo, por parte de Coromines en su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana).
Esto es lo que nos cuenta Covarrubias sobre el camaleón en su Tesoro de la lengua castellana o española:
CAMALEON, este animalejo vi en Valencia en el huerto del señor Patriarca Juan de Ribera, de la misma figura que le pintan. Es cosa muy recebida de la su particular naturaleza mantenerse del ayre y mudarse de la color que se le ofrece en su presencia, excepto la roxa y la blanca, que estas no las imita [...] Es nombre griego: chamæleon [...] Vale tanto como humilis, seu parvulus leo ['león humilde o pequeño', A. B.] Es el camaleón símbolo del hombre astuto, disimulado y sagaz, que fácilmente se acomoda al gusto y parecer de la persona con quien trata, para engañarla. Significa también el lisonjero y adulador, que si lloráis, llora; y si reís, ríe; y si, a medio día claro, decís vos que es de noche, os dirá que es assí, porque él ve las estrellas. Este tal merecía que se las hicieran ver realmente, con meterle en un poço muy hondo, de donde dizen poderse ver a medio día [...]
Ojito con los camaleones.
La autora de la imagen es Hjvannes, quien la ha publicado bajo licencia GNU de documentación libre.