La marca ‘Volvo’

8 de febrero de 2009

Volvo es un nombre parlante. Significa ‘yo ruedo, doy vueltas’ y es simplemente la 1.ª persona del presente de indicativo del verbo volvere. Muy adecuado para una marca de coches, desde luego.

Škoda es probablemente la empresa checa más famosa. La marca es simplemente el apellido del ingeniero Emil Škoda, que la fundó allá por mediados del siglo XIX.

Hasta aquí todo es muy normal: yo creo una empresa y le pongo mi nombre. Pero es que el apellido de este señor tenía su significado. Škoda en checo quiere decir ‘lástima’ y se suele utilizar como exclamación. Donde nosotros diríamos ¡Qué pena! o ¡Qué lástima!, un checo lanza un resignado Škoda! y así se le hace más llevadero su sufrimiento.

Por cierto, la ese con el ganchito se pronuncia como sh en inglés (she) o ch en francés (chez).

Pues ya sabes, la próxima vez que quieras lamentarte de algo, lo puedes hacer en checo.

Palabras inventadas

25 de abril de 2008

Las palabras nuevas raramente se inventan de la nada. Lo normal es reutilizar material léxico preexistente mediante diferentes procedimientos de formación de palabras o recurriendo a préstamos de otras lenguas.

No obstante, a veces sí que se crean palabras completamente nuevas. Se habla entonces de acuñación ex nihilo (‘de la nada’). El único ámbito donde este procedimiento es relativamente frecuente es el de las marcas comerciales, como Kodak o, en España, Alaris (un tren que circula de Valencia a Madrid).

No es fácil aportar ejemplos porque, aparte de que son de por sí escasas, las palabras inventadas plantean un problema metodológico de base: es imposible demostrar que algo no existe. Nunca podemos tener la certeza de que una palabra no se basa en otra. Quizás sí que tiene un antecedente, pero lo desconocemos. Por ejemplo, ¿cómo puedo estar seguro yo de que el inventor de la palabra Alaris no tuviera en la cabeza un acrónimo como A la rica sangría? No puedo.

La marca Nike

6 de diciembre de 2007

Victoria (o Níke) de SamotraciaEl nombre Nike viene del griego clásico níke. Su significado es ‘victoria’, lo que, desde luego, resulta muy adecuado para una marca de material deportivo.

Su pronunciación más habitual en España es “náik”. Esta pronunciación no es desconocida en inglés, aunque en los registros más esmerados de esta lengua se prefiere “náiki”.

Parece que en los últimos años los hablantes se van apartando, sobre todo para el inglés, de la tendencia tradicional a pronunciar las palabras extranjeras a partir de la escritura leyendo como si fuese castellano. Esto probablemente tiene que ver con el prestigio de lo anglosajón. Lo que ocurre es que tampoco se acierta siempre con la pronunciación inglesa o, por lo menos, con la forma más prestigiosa.

En la imagen se puede ver la Victoria (o Níke) de Samotracia.