Mar 022012
 

En una de sus acepciones, el verbo disponer significa ‘poseer algo’ o ‘poder servirse de algo’ y se construye como alguien/algo dispone de alguien/algo, tal como vemos en estos ejemplos, correctamente formados:

(1) En el Instituto Vila-Roja […] los alumnos se tapan con mantas porque no disponen de calefacción [El Periscopio, acceso: 2-3-2012].

(2) Por su seguridad, este local dispone de cámaras [El País, 1-3-2012].

Hasta aquí, todo bien. Con lo que hay que tener cuidado es con las oraciones de relativo. Muchas personas tienen la (mala) costumbre de omitir la preposición de en cuanto la construcción se nos complica con un pronombre relativo, como en la siguiente oración, que encuentro en la web de una emisora de radio española y a la que no enlazo porque no se trata aquí de poner a nadie en evidencia:

(3) El inventario […] cifra en casi 55.000 el número de edificios que dispone la administración general del Estado [incorrecto].

Lo que se debería haber escrito aquí es lo siguiente:

(6) El inventario cifra en casi 55.000 el número de edificios de (los) que dispone la administración general del Estado [correcto].

Vamos a ver por qué. En (3) edificios es el algo de que dispone la administración general del Estado, pero está a caballo entre dos oraciones. En primer lugar, desempeña un papel en la oración principal, donde aparece representado con su forma plena:

(7) El inventario cifra en casi 55.000 el número de edificios.

Pero además está presente en la oración de disponer, que si estuviera aislada tendría esta forma:

(8) La administración general del Estado dispone de edificios.

Al formar la oración compuesta, edificios es sustituido en la subordinada por el pronombre relativo (los) que (el artículo es opcional, pero esa es otra cuestión). El relativo tiene la función de introducir la oración subordinada. Es el gozne sobre el que gira la sintaxis del conjunto de la oración. Pero no por ello pierde su condición de complemento del verbo disponer y, como tal, exige la preposición:

(9) dispone de edificios > los edificios de (los) que dispone

La dificultad radica en que se produce una dislocación que se lleva ese complemento a la izquierda y en la que la preposición tiene todas las posibilidades de salir mal parada.

Debemos evitarlo. Esa preposición es necesaria.

Por si te interesa, te diré que este es un fenómeno que está emparentado con el queísmo.

 2 de marzo de 2012  léxico, norma, sintaxis, verbo