¿’Grabar’ o ‘gravar’?

Los verbos grabar y gravar son homófonos, es decir, se pronuncian exactamente igual. Sin embargo, sus significados son muy diferentes.

Vamos a empezar por grabar porque es el más frecuente. Este verbo significa originariamente ‘marcar algo sobre una superficie a base de incisiones’. Por ejemplo, yo puedo grabar mi nombre en una plancha de madera. En ese caso, tomaré un punzón o algún otro instrumento e iré retirando trocitos de madera hasta dejar bien marcadas las letras que me interesan. Esto mismo lo expresa mucho mejor Mario Benedetti en el siguiente ejemplo:

(1) En una tabla que les servía de mesa, grabó con el cuchillo, en su escueto inglés para que todos lo entendieran: “”Thanks. Good bye for ever. Paola””. Después, extraviándose a veces en lo oscuro, caminó hasta el despeñadero.

Mario Benedetti: “Los robinsones”

También se utiliza el verbo grabar cuando hablamos de registrar imágenes o sonidos. Yo puedo grabar un vídeo, un audio, etc. Hoy día, lo normal es que esto lo hagamos por medios digitales: se trata de conjuntos de unos y ceros que almacenamos en el teléfono móvil o que andan dando vueltas por la famosa nube. Pero esto no siempre ha sido así, claro. Antiguamente, la forma de grabar una imagen consistía en tomar una plancha de madera, cobre o algún otro material y eliminar trozos de este. Después aquella imagen se imprimía y así se obtenían grabados que la gente se podía llevar a casa. Borges se refiere a estas estampas en el siguiente ejemplo:

(3) Como era tan miope, me he olvidado de la mayoría de las caras de ese tiempo (quizá cuando pienso en mi abuelo Acevedo pienso en su fotografía), pero todavía recuerdo con nitidez los grabados en acero de la Chambers’s Encyclopaedia y de la Británica.

Jorge Luis Borges: Autobiografía

Y las primeras grabaciones sonoras se hicieron a base de arañar con una aguja en soportes de metal, cera, etc. Quienes tenemos una cierta edad hemos pasado horas y horas escuchando discos de vinilo que llevaban grabados los sonidos en sus microsurcos. Si necesitas un truco para recordar la ortografía de grabar, puedes pensar que la b es el brazo de un antiguo tocadiscos. Cuando la ves escrita, el brazo está levantado. Todo lo que necesitas para escuchar la grabación es bajarlo para que entre en contacto con la superficie del disco.

Después tenemos el verbo gravar, que tiene que ver con el adjetivo grave en el sentido de ‘pesado’. En latín, gravis y levis significaban, respectivamente, ‘pesado’ y ‘ligero’. Un gravamen es un impuesto. La idea es que se trata de una carga que imponen las autoridades (por ejemplo, sobre una mercancía). Es un peso que tenemos que soportar. Gravar es el verbo correspondiente. Significa ‘imponer un gravamen’, es decir, ‘crear un impuesto’, por ejemplo:

(3) Un impuesto gravará la basura que vierten los ayuntamientos.

La Opinión de Murcia (9-1-2021)

El ejemplo (3) lo que da a entender es que los ayuntamientos tendrán que pagar un impuesto por deshacerse de los residuos. Es fácil recordar que gravar y gravamen se escriben con v. Tú piensa en la forma de esta letra. Se ha desfondado por el mismo peso. Tiene su lógica, ¿no?

Y te voy a dar otra pista. El verbo gravar (con v) no es de uso corriente. Por tanto, si empiezas a escribirlo, desconfía (a no ser que seas la ministra de Hacienda de tu país o que te hayas especializado en temas relacionados con los impuestos).

En resumen, grabar (con b) es el verbo que vamos a escribir casi todo el tiempo. Tiene que ver originariamente con arrancar trozos y dejar marcas. En cambio, gravar (con v) es probablemente una palabra que estás escribiendo mal (si no eres especialista en temas relacionados con los impuestos).