¿Te has preguntado alguna vez por qué decimos conmigo y no con mí? La explicación es de tipo histórico.
Etimológicamente, decir conmigo (o contigo o consigo) es decir dos veces lo mismo. La terminación -go es lo que ha quedado de la erosión fonética y semántica de la preposición latina cum ‘con’. Digo preposición, pero en realidad sería más exacto hablar de posposición, puesto que se posponía al pronombre. En latín, conmigo se decía:
mecum (< me + cum)
Esta forma constaba del pronombre me y la posposición cum. Como la terminación -cum se iba desgastando y se iba percibiendo cada vez menos la idea de ‘con’, se le empezó a añadir como refuerzo otra vez la preposición, pero, esta vez sí, como preposición, es decir, precediendo al pronombre me; por así decir, haciendo un bocadillo:
mecum > micu(m) > migo > conmigo
Por eso hoy decimos conmigo y no con mí, que es lo que cabría esperar, igual que decimos con nosotros, sin mí, para mí, a mí, etc. Fíjate en que en italiano, por ejemplo, se dice con me.
La forma intermedia migo no está documentada. Los filólogos llegan a ella por reconstrucción. Esto es algo muy normal en la lingüística histórica.
9 de octubre de 2007 a las 18:05
Interesantísima la etimología de la palabra “conmigo”. En realidad, todas las etimologías lo son, pero esta es doblemente curiosa por su redundante resultado. Gracias por contárnosla.
2 de enero de 2009 a las 22:42
[...] No obstante, cuando se asientan pueden llegar a convertirse en correctas. Por ejemplo, el pronombre conmigo surge históricamente por refuerzo de una forma ya desgastada. Hoy es la única posibilidad [...]
11 de marzo de 2009 a las 14:51
En italiano, sin embargo, existían las formas “meco”, “teco” y “seco”. Ya no se utilizan porque subrayan un nivel de lengua muy alta.
12 de marzo de 2009 a las 22:41
Gracias por la información sobre otra lengua románica. Un saludo
9 de septiembre de 2009 a las 12:24
Cuando leí el artículo sobre la redundancia, era lo que te iba a comentar. Al final supongo que no lo hice poque pensé que lo sabrías. No me equivocaba xD
18 de marzo de 2013 a las 11:35
Profesor si fuera usted tan amable, tengo dudas sobre la norma de forzosa aplicación, si esta existe para la contracciones de las preposiciones “a y de” con el articulo “el”. Si conoce usted de ella me encantaría que compartiera esa referencia bibliográfica.
Gracias.