Los adverbios terminados en -mente (por ejemplo, sinceramente) no existían en latín. Son una innovación de las lenguas románicas. Surgen de expresiones como esta:

Clara mente (‘con mente clara’)

Lo que tenemos en el ejemplo es un adjetivo (clara) combinado con el sustantivo mente. El sustantivo y el adjetivo están en caso ablativo, que era el del complemento circunstancial. Esta combinación podía aparecer en oraciones del tipo:

Te lo digo con la mente clara

Al principio, los adjetivos tenían que ser compatibles con el significado de mente. Despues mente se va vaciando de significado hasta quedar convertido en un elemento que sirve para formar adverbios a partir de adjetivos. La pérdida de significado va acompañada de la pérdida de libertad en el plano formal: deja de ser una palabra independiente para convertirse en un sufijo que forzosamente va ligado a un adjetivo.

Todavía encontramos un indicio de su origen en el hecho de que el adverbio se construya a partir de la forma femenina del adjetivo. El sustantivo mente era femenino y el adjetivo tenía que concordar con él.

Encontramos otro rastro de su procedencia en el doble acento que presentan estos adverbios en la lengua oral; decimos:

Cláraménte

Tanto el adjetivo como el sufijo adverbializador -mente llevan su propio acento como recuerdo de que en su día fueron palabras independientes. Esto es excepcional en nuestra lengua. Lo normal es que los compuestos lleven un solo acento, por ejemplo sacacórchos, donde el acento recae únicamente sobre el segundo componente.

También en la lengua escrita, la acentuación de los adverbios en -mente es particular: solo lleva tilde el adverbio si el adjetivo la lleva por sí solo, como pidamente (puedes hacer unos ejercicios de acentuación de adverbios en -mente para practicar).

Hay otra peculiaridad más que se explica por su origen. Cuando se coordinan dos de estos adverbios, lo normal es que el sufijo sólo aparezca en el segundo:

Este es un punto de vista general en todos los asuntos políticos: cuanto se haga, hay que hacerlo honrada y sinceramente [Ángel Ganivet: Idearium español]

Esto no ocurre con otros sufijos. Es el antiguo sustantivo independiente que asoma una vez más.

El sustantivo latino mens, mentis se ha roto en dos en su paso al castellano y a las otras lenguas románicas: un nombre mente que es su sucesor directo y un sufijo adverbializador -mente. Hoy los hablantes no reconocen ninguna relación entre uno y otro a pesar de que históricamente son hermanos y tienen la misma forma. Es normal: los hablantes se dedican a hablar y no a hacer historia de la lengua. ¡Por suerte!

  1. Valeria dice:

    Este blog es excelente!! Por fin puedo dejar de buscar las respuestas que me gustaría leer en la página de la RAE!

  2. marta dice:

    ¡Qué bueno! El abuso de los adverbios terminados en -mente ha creado una corriente contraria: uso cero. Y yo creo que en muchas ocasiones son de lo más pertinentes. Pues eso, que ando buscando argumentos para defender mi postura y me encontré con este blog que seguro visitaré a menudo.

    Gracias.
    M.

  3. César dice:

    Sí, pero, ¿alguien me podría explicar por qué en el diccionario de la RAE no aparecen muchos adverbios en -mente, haciendo parecer que no existen?, tales que “pulcramente”, “burlonamente”, “admirablemente”, etc.

  4. Ynez dice:

    Maria Solari, no creo que haya una norma que diga que no se puede decir “muy” delante de un adverbio acabado en “-mente”. En particular, yo creo que “muy especialmente” es normal:

    “Queremos agradecer muy especialmente la colaboración de…”

    “Muy” y “-mente” es normal con algunos adverbios, como “muy lentamente”, “muy rápidamente”, “muy amablemente”. “Muy” no se usa con todos los adverbios ni con todos los adjetivos, porque expresa grado, y no todas las palabras admiten grados, muchas veces porque ya dan una idea “absoluta” o “completa”. En estos ejemplos, no es normal en absoluto decir “muy” (algunos son adjetivos y otros adverbios):

    “Fue un día perfecto”
    “Te entendí perfectamente”
    “Se ha producido un suceso terrible”
    “Es terriblemente difícil”

    Son expresiones que simplemente no decimos con “muy”, creo que por lógica. :)

  5. Nilka dice:

    Hola,

    Me encanta este blog. ¡Felicidades!
    Tengo una duda ¿Podemos usar “Tan” delante de los adverbios acabados en -mente? Por ejemplo: Ya no duermo tan profundamente sin ti a mi lado.
    Gracias

  6. Ynez dice:

    Nika, esa es la forma normal de decirlo.

    Para decirlo de otro modo, tendría que ser “Ya no duermo de una manera tan profunda…”, que queda peor (para mi gusto).

  7. alberto alarcón dice:

    Una nota de primer nivel. Acepto, sin embargo, a quienes le ponen reparos al uso indiscriminado de las palabras terminadas en ‘mente’.Tienen en realidad un tufillo burocrático y se prestan para las frases u oraciones que conforman los llamados “lugares comunes”. Me gustaría, Dr. Bustos, conocer su opinión al respecto. Y también sobre cuándo usarlas sin estropear el texto, sobre todo cuando se trata de uno literario. Saludos cordiales.

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