Ago 252007
 

En la entrada anterior (¿Sexismo en el diccionario?) nos preguntábamos si consideraciones sexistas pueden influir en la ordenación alfabética de los diccionarios. La cuestión es por qué en ciertos lemas como abogado, da aparece primero el masculino (rompiendo la secuencia alfabética). El problema es un poco más complejo de lo que parece.

Palabras como abogado admiten diferentes terminaciones que expresan género y número. El conjunto de formas completo es:

abogado
abogada
abogados
abogadas

En el diccionario, para abreviar, se toma una forma como representante de todas. Así nos ahorramos el decir: “la palabra abogado, abogada, abogados, abogadas“. Simplemente hablamos de “la palabra abogado“. Esto es lo que se denomina forma canónica. En nuestra tradición lexicográfica, para los nombres es el masculino singular; para los verbos, el infinitivo.

En el caso de los nombres de profesión el diccionario debe especificar que existe el femenino porque no siempre es así; por ejemplo, para piloto no hay (hoy por hoy) una forma pilota.

Para alfabetizar las entradas se toma en cuenta solamente la forma canónica. La terminación de femenino que aparece a continuación es una indicación adicional sobre la existencia de una forma femenina.

Con esto queda aclarado por qué el orden es abogado, da y no al revés. ¿Pero queda resuelta la duda de si el diccionario es sexista? En realidad, no. Solo se desplaza a un nivel superior. La forma canónica es convencional. Por ejemplo, para el verbo, en castellano, tomamos el infinitivo (amar), pero en latín tradicionalmente se utiliza la 1.ª persona singular del presente de indicativo (amo).

Así que la pregunta ahora es otra: ¿por qué tiene que ser el masculino la forma canónica?

 25 de Agosto de 2007  diccionarios, léxico