nov 152009
 

Los números romanos tienen hoy un conjunto limitado de usos que no se amplía, sino que, si acaso, se irá reduciendo. El motivo es claro: sus competidores, los números arábigos, son más fáciles de leer y escribir.

Hoy se siguen empleando números romanos obligatoriamente para los siglos, como en este ejemplo:

(1) Alex Ross, periodista y escritor, acaba de publicar un resumen sobre la historia del siglo XX a través de la música […] [Rockola.fm, acceso: 15-11-2009].

También son de uso obligatorio para numerar a los miembros de dinastías, como reyes (2), papas (3) y emperadores (4)… aunque también tienen cabida aquí formas dinásticas más modernas (5):

(2) Mucha gente conoce en Madrid los restos de la famosa cerca de Felipe IV que están junto a la Puerta de Toledo [No solo Metro, 6-11-2009].

(3) El 28 de septiembre de 1978, y tras 33 días ocupando el cargo máximo de la Santa Sede, el Sumo Pontífice, Juan Pablo I, fue hallado muerto en su habitación del Vaticano [Taringa!, acceso: 15-11-2009].

(4) Pedro II de Brasil, el Magnánimo (1825-1891), se llamaba realmente Pedro de Alcántara Juan Carlos Leopoldo Salvador Bibiano Francisco Javier de Paula Leocadio Miguel Gabriel Rafael Gonzaga de Borbón Braganza y Habsburgo [Noble y Real, 26-9-2009].

(5) […] con una salud ya bastante deteriorada, cedió la presidencia a su nieto, Henry Ford II, en septiembre de 1945, y se retiró por completo [Yoreme’s Weblog, acceso: 15-11-2009].

Pueden utilizarse a veces para escribir en cifra los numerales ordinales. Lo más frecuente es que se trate de la numeración de eventos que se repiten periódicamente, como congresos, festivales, certámenes, etc.:

(6) El Consejo General del Poder Judicial de España informa que están disponibles para descargar las ponencias del III Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, celebrado en Madrid, del 21 a 23 de octubre de 2009 [Heterodoxia. Hombres por la Igualdad, 12-11-2009].

También tienen valor ordinal cuando se utilizan (opcionalmente) en la numeración de las partes de una obra, por ejemplo, Libro I, Volumen III, Capítulo X, etc. En este caso y el anterior alternan con los números arábigos, que son, claramente, la opción más moderna.

También podemos encontrarlos en la numeración de las páginas introductorias de un libro, reservando entonces los números arábigos para las páginas de la obra propiamente dicha.

Estos son los usos principales, aunque si nos ponemos a rebuscar todavía encontraremos algún otro —más retringido—, que se mueve ya en el terreno de lo ornamental, aprovechando el valor solemne y tradicional de esta forma de escribir los números. Así, por ejemplo, los veremos en lápidas y monumentos representando los años (MCMXXXI), o incluso en las esferas de los relojes.

Por último, conviene aclarar que en nuestra tradición ortotipográfica los números romanos se escriben en mayúsculas.

Puedes aprender más sobre el uso de los números romanos y de los numerales ordinales haciendo un par de ejercicios.

Comparte:Share on Facebook6Share on Google+1Tweet about this on Twitter2
 15 de noviembre de 2009  , ,

  Un comentario en “¿Cuándo se utilizan los números romanos?”

  1. Los que tenemos una edad, segunda tirando a tercera…, utilizábamos los números romanos para notar los meses en las fechas. Hoy es el 18/VI/2010.