¿Mayúscula después de dos puntos?

La norma general es que después de dos puntos se escribe minúscula, por ejemplo:

Al final, parece que solo hay un factor decisivo en la política de estos tiempos que nos han caído en suerte o en desgracia: la economía.

Sin embargo, en algunos casos es obligatorio empezar con mayúscula después de este signo de puntuación. De hecho, la Ortografía de la lengua española de 2010 ha aumentado el número de casos. Hasta la versión de 1999, estos se limitaban a los señalados más abajo como a), b) y c). A partir de ahora tendremos que contar también con d), e), f) y g), que, como veremos, son sustanciosos:

a) Cuando los dos puntos introducen una cita textual, esta comienza con mayúscula (salvo que esté truncada):

Por eso, cuando años más tarde, Elena Castedo se reencontró con Neruda le saludó diciendo: “Estoy viva gracias a ti” [El País (España), acceso: 30-11-2011].

b) Tras las fórmulas de saludo que encabezan cartas, correos electrónicos y otros escritos (en español se utilizan dos puntos después del encabezamiento):

Querida María:

Acabo de terminar la muy agradable lectura de tu Querida Alejandría, bien escrita y bien documentada, una verdadera delicia [...] [María García Esperón, acceso: 30-11-2011]

c) En documentos jurídicos y administrativos después del verbo que indica el propósito del escrito:

D. Mariano Fernández García, con DNI 12345678Z y domicilio en Madrid, C/ Quevedo, 123,

EXPONE:

Que encontrándose en su domicilio el 30 de noviembre de 2011…

Esto es común en solicitudes, requerimientos, citaciones, declaraciones, certificados, etc. Nótese que ese verbo se escribe todo él en mayúsculas y en línea aparte.

d) En listas o esquemas, cuando aparece un texto explicativo después de los dos puntos:

1. Agudas: Son las palabras que tienen el acento en la última sílaba.

2. Llanas: Palabras que se acentúan en la penúltima sílaba.

3. Esdrújulas: Palabras cuyo acento prosódico recae en la antepenúltima sílaba.

4. Sobresdrújulas: Palabras acentuadas antes de la antepenúltima sílaba.

Este tipo de listas son muy frecuentes en apuntes, resúmenes, manuales y similares. En el ejemplo anterior, los elementos aparecen ordenados como lista numerada. También podría aparecer una ordenación alfabética, se podrían marcar los miembros de la lista con rayas (—) o puntos gruesos (•) o no utilizar ninguna de las formas anteriores.

e) En los epígrafes o subtítulos de un libro, artículo u otro documento, cuando se introduce una aclaración. Por ejemplo, en el índice de un libro podríamos encontrar algo como esto:

1. Clasificación según el acento prosódico: Palabras tónicas y palabras átonas

2. Clasificación según la sílaba acentuada: Palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújulas

[...]

Cada uno de los títulos anteriores aparecerá después en el cuerpo del documento encabezando el desarrollo correspondiente. Se mantiene, naturalmente, la mayúscula después de los dos puntos cuando hacemos esto.

f) Cuando después de los dos puntos vienen enumeraciones o explicaciones que ocupan líneas o párrafos independientes, siempre que se cierren con punto, como aquí:

Los sustantivos se pueden clasificar en dos grupos según sus posibilidades de variación de género:

—Sustantivos de género inherente.

—Sustantivos con moción de género.

Una lista como la anterior también admite que cerremos cada línea con coma o punto y coma. En ese caso, todos los miembros de la enumeración empiezan por minúscula, incluido el primero.

También podemos encontrar explicaciones más elaboradas que ocupan párrafos enteros y no una simple línea. Se sigue encabezando aquí cada párrafo con mayúscula si estos se cierran con punto:

Existen varios grupos de sustantivos que presentan particularidades en su relación con el género gramatical:

En primer lugar, tenemos los denominados nombres comunes en cuanto al género, que son los que [...].

A continuación, hemos de considerar el caso de los sustantivos epicenos, que se caracterizan por [...].

g) Detrás de palabras o expresiones que introducen anuncios o advertencias si estos se pueden considerar completos sintáctica y semánticamente (da igual que sean largos o breves):

Ojo: Suelo resbaladizo

Nota: Se restará un punto por cada falta de ortografía

¡Atención, cacos!: Tengo suelto un mastín con unos colmillos como plátanos

PELIGRO: A partir de este punto se adentra usted bajo su propia responsabilidad. Luego no diga que no se lo advertimos

Por cierto, si no lo has hecho todavía, fíjate en cómo se utiliza la mayúscula después de dos puntos en la lista que constituye este artículo y tendrás un ejemplo adicional.

 

7 pensamientos en “¿Mayúscula después de dos puntos?

  1. Fran

    Hola Alberto. Muy buena la aclaración, son dudillas que a veces por no recordarlas a la hora de buscar se quedan sin resolver.
    Actualmente, en la edición en línea del DRAE no se usan los dos puntos antes de las acepciones. Tal vez no fuera un diccionario de la Real Academia.
    ¡Un saludo!

    Fran

  2. MIguel Angel Atienza

    Hola Alberto. Llevo ya casi un año contigo en el seguimiento de tu blog. Debo darte todo mi reconocimiento por tu labor en la dedicación a este blog. Y lo digo porque a mi en particular, las faltas de ortografía no era mi fuerte, sin embargo desde que me afilie a tu blog, he podido mejorar mucho. Y la razón es obvia, mejorar la calidad de expresión oral y escrita. Por eso te felicito por tu dedicación. Además debo darte las gracias porque gracias a ello, me he embarcado en el desarrollo de la creación de un blog personal donde poder exponer de manera clara y personal cuestiones personales.

  3. Alberto Bustos

    Hola, Fran, gracias por tu comentario. Sí que se utilizan los dos puntos. Tú mira la acepción 16 de ‘dar’ o la 6 y la 7 de ‘saber’.

    Creo, Nimbusaeta, que la lógica que se sigue ahí es considerar la cita literal como un fragmento de texto independiente que, por tanto, tiene su propia mayúscula. De todas formas, la doctrina académica sobre el uso de las mayúsculas no es demasiado clara. No estaría mal que se plantearan actualizarla en la próxima revisión de la Ortografía.

    Me alegro mucho, Miguel Ángel, de que este blog te esté resultando útil. Con esa intención lo escribimos, por lo menos. Y déjanos en tu próximo comentario la dirección de tu blog para que lo veamos todos.

    Saludos

  4. Jorge

    Y en el caso de que después de dos puntos siga un nombre propio supongo que también se puede utilizar mayúsculas, ¿no?. Supongo que en este caso serían cuatro excepciones.

    Saludos.

  5. Katherine

    Este tema es mi dolor de cabeza constante; mil gracias por servirme de alivio. Sin embargo, la duda que tengo ahora es si los ejemplos del apartado g) no irían con punto final.

    Muchas gracias.

  6. HUGO IVAN ESPARZA AGUILAR

    Hola Alberto !!

    Estoy diseñando un programa de la asignatura de Expresión Oral y Escrita I de un Bachilerato Virtual , te aviso que tomaré tu blog en una de mis referencias exclusivamente para el subtema de “Uso de mayúsculas después de dos puntos”ya que me parece por demás facil de entender y con un link directo puedo mandar a mis alumno a revisar esta información.

    Tienes muy buen infromación.
    Saludos !

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