Oct 012007
 

Los hablantes de español de América muchas veces se sorprenden cuando oyen decir esto en España:

(1) Voy a por el pan.

La combinación de preposiciones  a por es una particularidad del español de España. La inmensa mayoría de los hablantes dirían simplemente esto otro:

(2) Voy por el pan.

Esta combinación estuvo condenada tradicionalmente por la norma pero hoy se considera ya correcta en el uso peninsular. Permite a quienes la utilizan expresar algunas diferencias de significado:

(3) Voy a la universidad a por mis hijos (= ‘voy a recogerlos’).

(4) Voy a la universidad por mis hijos (= ‘voy porque se han empeñado’).

El combinar preposiciones no tiene en sí nada de malo. Estos son algunos pares que se han considerado correctos tradicionalmente:

(5) Hemos de tener respeto para con los mayores.

(6) Salieron todos corriendo tras de la pantera.

E incluso se pueden agrupar tres. Véase, si no, este ejemplo clásico:

(7) Salió de por entre los árboles.

El acumular preposiciones tampoco es algo nuevo. Históricamente, algunas de nuestras preposiciones actuales surgen de la amalgama de preposiciones latinas:

(8) para < per ad (compárese el catalán per a)

(9) desde < de ex de

En resumen, que puedes ir tranquilamente a por el pan, a por tus hijos y a por lo que te parezca. No le des más vueltas.

 1 de octubre de 2007  norma, preposición