¿Por qué decimos ‘anduve’?

El verbo andar presenta una irregularidad muy llamativa en su conjugación: en el pretérito perfecto simple se utiliza anduve en lugar de la forma regular andé, por ejemplo:

La mujer pantera (1942), Anduve con un zombi (1943) y El hombre leopardo (1943) sorprenden y destacan entre toda la producción clásica hollywoodiense del género fantástico por su insólita modernidad [Claqueta.es, acceso: 27-12-2008].

Todos nos hemos equivocado alguna vez o, como mínimo, hemos dudado. La irregularidad afecta también a los tiempos que se basan en el pretérito indefinido, como el pretérito imperfecto de subjuntivo: anduviera o anduviese (y no andara, andase).

Lo que ocurrió con este verbo fue que la conjugación regular se vio alterada en castellano antiguo por influencia de pretéritos irregulares de verbos muy frecuentes como haber:

Ove > andove (después hube, anduve)

Esta influencia de unas formas sobre otras es lo que se conoce como analogía.

Se han explicado alguna vez estos fenómenos de cambio analógico como si fueran una especie de regla de tres:

Haber es a hube como tener es a X

Despeje el lector la X.

6 comentarios en “¿Por qué decimos ‘anduve’?”

  1. Acerca del “andó” por “anduvo” escuche un gracioso chascarrillo hace tiempo.
    Cuentan que un importante señor declaró a la prensa tras la inauguración de unas modernas instalaciones: “No pude contener mi emoción cuando al pulsar el botón la máquina andó”.
    Y uno de los periodistas presentes, en su columna escribió el siguiente poema:
    “Cuando la máquina andó,
    dijo por decir anduvo.
    Cuando la máquina andó
    ¡La madre que lo paruvo!”

    Desde que lo escuche, jamás he tenido dudas :)

  2. La irregularidad del verbo andar es, como poco, hilarante. Si de haber resulta hube, por la misma razón de cantar resultaría “cantuve”, expresión que, por cierto, se usa en lenguaje cheli como una indisimulada forma de burla a quienes correctísimamente usan “anduve”.

    “Y todos cantuvimos con nuestro vozarrón
    a las gachises esta canción…”
    (“Saca el güisqui, Cheli”. Desmadre ’75)

    En fin… Andé.

  3. J. Benjamín Uribe

    Un chiste mexicano:
    El cura contando el milagro de la resurrección de Lázaro,
    – Dijo Jesús, ¡Lázaro, anda! Y Lázaro andó.
    Un hombre lo corrige,
    -¡Anduvo, pendejo¡.
    El cura responde,
    – Anduvo pendejo por un tiempo, pero al final andó.

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