Plural de las siglas

Algunas siglas tienen plural; sin embargo, esto no se refleja en la escritura. Mira los siguientes ejemplos:

(1) las ONG: [las óénejés]

(2) los ATS: [los átééses]

Las ONG son las organizaciones no gubernamentales y los ATS, por lo menos en España, son los ayudantes técnicos sanitarios.

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La regla ortográfica que impide señalar ese plural está cambiando la forma en que algunos hablantes pronuncian estos plurales. Para los ejemplos (1) y (2) muchas personas ya dicen:

(3) [las óénejé]

(4) [los átéése]

Esta pronunciación es válida y constituye un ejemplo más de cómo la ortografía puede llegar a influir en la pronunciación. También es válida la pronunciación que se refleja en los ejemplos (1) y (2).

Hay que evitar las grafías que añaden una ese al final de una sigla. En ningún caso debemos utilizar el apóstrofo, puesto que resulta totalmente ajeno al sistema del español:

(5) las ONG’s

Tampoco debemos añadir la ese sin más al final:

(6) las ONGs

Esto no es un capricho. Tradicionalmente, las siglas en español se escribían íntegramente en mayúsculas, pero hoy manejamos también siglas internacionales que combinan mayúsculas y minúsculas, por lo que el añadir marcas de número podría dar lugar a confusión. Algunas siglas con combinación de letras mayúsculas y minúsculas son estas:

(7) IPv6

(8) GmbH

El ejemplo (7) es una formación inglesa de uso internacional que equivale a Internet Protocol version 6, o sea, Protocolo de Internet versión 6. Cualquiera que tenga algo de experiencia en economía se habrá topado con (8), que es la sigla que se refiere a la versión alemana de nuestras sociedades limitadas: Gesellschaft mit beschränkter Haftung ‘sociedad de responsabilidad limitada’.

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Lo dicho arriba no afecta a las siglas que se han convertido ya en nombres normales y corrientes y que se escriben en minúscula como cualquier otra palabra. Estas forman el plural de manera totalmente regular tanto en la lengua oral como en la escrita. Por ejemplo, a partir de la sigla para pequeñas y medianas empresas surge el siguiente sustantivo:

(9) las pymes

En definitiva, tenemos que acostumbrarnos a esta diferencia que existe entre el plano oral y el escrito en el caso de las siglas, que constituye uno más de los desajustes entre escritura y pronunciación que ha ido acumulando nuestra lengua a lo largo de la historia, como cualquier otra lengua de cultura que cuenta con una larga tradición escrita.

Por cierto, las siglas se escriben sin puntos.