Oraciones condicionales con ‘si’ en indicativo

Las oraciones condicionales más simples son las que contienen un verbo en indicativo en la subordinada introducida por la conjunción si, por ejemplo:

(1) Si corres diez kilómetros todos los días, adelgazas.

Podemos esquematizar esto de la siguiente manera:

(2) Si A, (entonces) B

Estas oraciones expresan la idea de que B se cumple siempre que se dé la condición A.

Estas condicionales no admiten el futuro en la oración subordinada introducida por si. El siguiente ejemplo es incorrecto:

Formulario suscripción (#5)

Suscríbete
gratis

Los errores de lengua minan la credibilidad. Recibe cómodamente artículos y vídeos semanales para escribir mejor. No tiene ningún coste. Además, te llevarás gratis un magnífico manual de acentuación en PDF.

(3) Si mañana me tocará la lotería, me compraré un yate.

Para eso se utiliza obligatoriamente el presente:

(4) Si mañana me toca la lotería, me compraré un yate.

¿Y qué ocurre con el verbo de la oración principal? Este adopta también el modo indicativo. En el ejemplo (1), podemos ver que está en presente (adelgazas); en (4), en futuro (compraré). Además podemos encontrar el imperativo:

(5) Si ves a tu prima Roberta, dale recuerdos de mi parte.

En (5), el hablante le está dando una orden a su interlocutor para el caso de que este se encuentre con Roberta.

Lo más habitual es que la subordinada encabezada por si aparezca en primera posición. Esto se cumple en los ejemplos que han aparecido hasta ahora (1, 4 y 5). Sin embargo, nada impide que sea la oración principal la que se presente en posición inicial, por ejemplo:

(6) Roberta procuraba no hacer ruido si llegaba tarde a casa.

Fíjate en que el uso de la coma con la conjunción si cambia dependiendo de la posición. En un caso, la coma es obligatoria; en el otro, lo obligatorio es no ponerla.

El ejemplo (6) nos viene bien, además, para que comprobemos que el presente no es el único tiempo del indicativo que nos podemos encontrar en la subordinada con si. La forma procuraba pertenece al pretérito imperfecto. Veamos algún ejemplo más con otros tiempos:

(7) Si me he equivocado, te ruego que me perdones.

(8) Si tu abuelo murió en el Titanic, su nombre estará en el registro de pasajeros.

En (7) tenemos el pretérito perfecto y en (8) el pretérito perfecto simple.

Ahora que nos vamos acercando al final, voy a introducir una nota técnica. La oración introducida por si (o sea, la subordinada) se denomina prótasis. La oración principal, por su parte, se conoce como apódosis. Estos dos nombres griegos podemos traducirlos aproximadamente como ‘lo que ocurre primero’ (prótasis) y ‘lo que resulta’ (apódosis). He renunciado a utilizar estas denominaciones en el artículo porque al cabo de un rato el lector ya no sabe lo que le están diciendo. En el Blog de Lengua, siempre prefiero la claridad a los tecnicismos.

Otra aclaración antes de terminar: no podemos usar el condicional en la subordinada introducida por si: Si tendría tiempo, aprendería a tocar el piano. El condicional forma parte del modo indicativo, pero explicaremos este caso cuando nos ocupemos de las condicionales en subjuntivo. Tiene más sentido hacerlo así.

Seguramente ya te has percatado de que las oraciones condicionales son complejas. Esto es solo el principio.