Construcciones absolutas de participio

Lección: construcciones absolutas

Ya hablé sobre construcciones absolutas de gerundio. Ahora les llega el turno a las de participio. Estas abundaban en la prosa latina. El castellano las heredó y sigue utilizándolas en la actualidad. Te ofrezco un ejemplo típico:

(1) Conquistada la ciudad, César descansó en su campamento.

Las construcciones absolutas de participio expresan una acción que sucede antes que la acción correspondiente al resto del enunciado. En el ejemplo, César primero conquista y después descansa. El esquema subyacente es este:

Una vez ocurrido A, sucede B

En la práctica, esa secuencia temporal puede dar pie a diferentes interpretaciones, por ejemplo: causa-efecto, contraposición de ideas, condición, etc. Te voy a mostrar a qué me refiero con un ejemplo que no contiene una construcción absoluta. Imagínate que alguien te dice esto:

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(2) Desde que tú llegaste, todo va cada vez peor.

Estrictamente, la persona que se expresa así podría alegar que se limita a señalar una secuencia temporal. Sin embargo, tú lo interpretarás como una acusación y tendrás motivos para ello. En la práctica, todos percibimos que ese ejemplo da a entender lo siguiente:

(3) Todo va cada vez peor porque tú llegaste.

Las construcciones absolutas dan pie a efectos de significado comparables. En el primer ejemplo de este apartado, César también puede descansar porque ya ha concluido la tarea que tenía por delante. Dicha tarea consistía en conquistar una ciudad de tantas como ganó a lo largo de su vida militar.

Estas construcciones se denominan absolutas porque no se integran en el enunciado. En la lengua oral presentan una entonación propia y se separan del resto del enunciado mediante una pausa. En la lengua escrita, la coma marca la frontera entre la construcción absoluta y el resto del enunciado. Ese es el procedimiento que emplea la ortografía para señalar la construcción absoluta como un cuerpo extraño que se mantiene aparte.

En ocasiones, las construcciones absolutas de participio admiten la expresión una vez:

(4) Una vez conquistada la ciudad, César descansó en su campamento.

Típicamente, las construcciones absolutas se sitúan en posición inicial; pero también pueden incrustarse en el interior del enunciado. En ese caso, necesitamos dos comas para aislarlas:

(5) César, una vez conquistada la ciudad, descansó en su campamento.

Quiero comentar específicamente cierto tipo de construcciones absolutas. Mira este ejemplo:

(6) Leído que hubo la carta, cerró los ojos y meditó.

Su estructura es la siguiente:

participio + que + verbo en pretérito indefinido

Cuando digo pretérito indefinido, me refiero a la forma cantó de la conjugación. La construcción que te acabo de mostrar es marcadamente literaria. Resulta propia de los registros de lengua más elevados y formales. No es algo que se pueda soltar a la ligera mientras estamos acodados en la barra del bar. El ejemplo anterior lo podría parafrasear así:

(7) Una vez leída la carta, cerró los ojos y meditó.

Vídeo: construcciones absolutas

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