Dic 042018
 

Tenemos unas pocas palabras en español en las que la equis alterna con la ese. En todos los casos, las consonantes en cuestión aparecen en posición final de sílaba. Indico a continuación los pares principales.

Se puede escribir tanto escoriación como excoriación. Empleamos este sustantivo para referirnos a un raspón o una rozadura que nos hacemos en la piel. La misma alternancia se da con el verbo escoriar(se)/excoriar(se).

La Ortografía de la lengua española acepta tanto excusado como escusado en el sentido de ‘retrete’ (y solamente en este sentido). Hoy se prefiere la grafía con equis, aunque es el resultado de una confusión con excusar. El verbo escusar significaba ‘esconder’. El escusado era, por tanto, el lugar en que nos escondíamos para hacer nuestras necesidades. Supongo que el cruce vino porque la gente se excusa para ir a esos lugares.

Se acepta tanto expoliar como espoliar, aunque la primera es más frecuente. Este verbo significa ‘quitarle a alguien lo que es suyo (de forma violenta o injusta)’. La doble grafía es válida también para los derivados expolio/espolioexpoliación/espoliación.

Mistificar es un préstamo del francés que significa ‘falsear, falsificar’. Es un término culto que apenas tiene uso. Posee una variante mixtificar, que surge por influencia de mixto y que también está aceptada en la ortografía de nuestra lengua. Como en los casos anteriores, las variantes también se dan en sus diferentes derivados.

Por último, tenemos la simpática expresión no decir ni oxte ni moxte, que es lo mismo que ‘no decir nada’. Ox era una interjección que se usaba antiguamente para espantar a las gallinas. De ahí salió oxte. Esta palabra también era una interjección, pero ya tenía un uso más amplio. Servía para quitarse de en medio a gallinas, animales, personas y todo lo que nos molestara. En cambio, moxte no tiene ningún significado fuera de la expresión ni oxte ni moxte. En realidad solo está ahí para rimar. Es una de esas palabras que solo existen dentro de ciertas expresiones idiomáticas. También es válida la grafía no decir ni oste ni moste.

Todas estas alternancias se explican porque la equis en posición final de sílaba tradicionalmente se pronunciaba (y se pronuncia) como una simple ese en Castilla. Esto ha dado lugar a numerosas vacilaciones. Por ejemplo, muchas personas dudan hoy día sobre si se debe escribir explanadaesplanada.

La pronunciación de equis como [ks] en posición final de sílaba se perdió en el paso del latín al castellano. Su reposición en el habla es relativamente reciente. Se ha producido por influencia de la ortografía y ha tenido más éxito en América que en España, donde se mantiene muy arraigada la pronunciación tradicional castellana. Una muestra de que la secuencia [ks] resultaba un trabalenguas para nuestros antepasados la tenemos en el propio nombre de la equis. Lo normal es que este hubiera sido exexe, pero nuestros tatarabuelos fracasaban estrepitosamente cuando intentaban decir eso. Lo más parecido que les salía era equis. ¡Y con equis se quedó!

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 4 de diciembre de 2018  léxico, ortografía