Mar 032020
 

Los adjetivos esotérico y exotérico tienen una forma muy similar, pero son antónimos y, por eso mismo, no podemos intercambiarlos.

Voy a empezar por esotérico, que es la palabra que casi todos conocemos y manejamos dentro de este par. Este adjetivo se refiere a los saberes (o supuestos saberes) que están ocultos para el común de los mortales y a los que solamente tiene acceso un círculo reducido de iniciados:

(1) Quizá el peso de tales leyendas no era muy grande y formaban parte más bien de un saber casi esotérico de los chilanes mayas, que más tarde empezó a difundirse poco a poco al ver los éxitos de los invasores [Fernando Savater: Despierta y lee].

El ejemplo (1) nos habla del saber esotérico (o sea, oculto) de los sacerdotes mayas conocidos como chilanes o chilames.

La palabra esotérico procede del griego esoterikós, que significaba ‘perteneciente al círculo interior’. Esotéro era un adverbio comparativo que quería decir ‘más adentro’. Estaba formado, a su vez, sobre el elemento eso (‘dentro’). Por tanto, lo esotérico es lo que tiene que ver con un círculo interior, reducido, cerrado de personas.

Por otro lado, encontramos lo exotérico, que es justamente lo contrario. Este segundo elemento del par se refiere a los saberes abiertos y accesibles al público en general, lo que queda fuera del círculo interior de lo esotérico. El ejemplo (2) nos va a ayudar a captar el significado de exotérico y, ya de paso, ahonda en el de esotérico:

(2) Si exotérico era, por exterior, lo público, y se aplicaba a los filósofos antiguos que profesaban abiertamente su doctrina, con esotérico, oculto, interior, se indicaba la que solo llegaban a conocer unos cuantos discípulos [Enrique de Rivas: El simbolismo esotérico en la literatura medieval española].

El adjetivo exotérico procede del griego exoterikós (‘externo, relativo a lo exterior’). Exotéro significaba, a su vez, ‘más afuera’ y estaba formado sobre la raíz exo (‘fuera, en el exterior’). Este es el mismo elemento compositivo que encontramos en exoesqueleto (‘esqueleto externo’) o en exótico, que es lo que tiene que ver con lugares lejanos que resultan muy diferentes de nuestra propia realidad (lo exótico es lo de fuera, que por eso mismo nos resulta raro).

En conclusión, esotérico y exotérico se parecen en su forma, pero poseen significados opuestos. Lo esotérico tiene que ver con unos pocos y lo exotérico, con los muchos.

 3 de marzo de 2020  adjetivo, etimología, léxico