'No hay tu tía': etimología popular

La expresión coloquial actual no hay tu tía (‘no hay remedio’, ‘es imposible cambiar las cosas’) es un hermoso ejemplo de lo que los lingüistas denominan etimología popular.

Para que nos entendamos, la etimología popular consiste en intentar encontrarle una explicación a una expresión que no se entiende. Cuando el hablante no reconoce una estructura en una secuencia lingüística, reajusta esta para amoldarla a modelos conocidos. De esta forma se convierte en transparente lo que antes era opaco.

La expresión originaria era no hay tutía. El hablante actual normalmente no ha oído en su vida esa palabra. El DRAE nos dice que tutía es atutía, con lo que nos deja como estábamos. Si perseveramos y buscamos atutía, nos enteraremos de que es óxido de zinc y de que se fabricaba un ungüento con él.

Ahora todo encaja:

tutía = ungüento = remedio
o sea
no hay tutía = no hay remedio

El problema es que solo encaja ahora y el hablante necesita que todo encaje desde el principio y, si no, lo hace encajar él. Cuando se encuentra una expresión opaca, trata de hacerla transparente apoyándose en lo que conoce ( y tía). La etimología popular surge por afán de motivación y altera la forma de las palabras.

Se me podría objetar que en realidad la expresión se oscurece, pues se pierde la metáfora del ungüento; pero es que esa metáfora ya estaba perdida de todos modos y ahora por lo menos reconocemos las palabras. Tenemos una expresión idiomática que no es ni más rara ni más normal que otras como tomar el pelo o estirar la pata.

Alguien se preguntará: “Ya, pero entonces, ¿qué es lo correcto?”.

Evidentemente, la expresión vigente hoy día es no hay tu tía. Si vamos a buscar el sostén y guía de la Academia, no encontraremos tampoco una solución definitiva. El DRAE recoge la forma separada (por lo que hay que entender que se considera correcta), aunque remite a no hay tutía (junto), es decir, prefiere esta última. En cambio, en el DPD se señala como incorrecta la forma tu tía (separado).

Lo preferible es guiarse por el sentido común. Si la inmensa mayoría de los hablantes se ha decantado por una variante, la otra no es necesariamente más correcta por mucho que se empeñe el diccionario.

Al final, el diccionario tiene que hacer caso a los hablantes: ¡no hay tu tía!

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8 pensamientos en “'No hay tu tía': etimología popular

  1. 9dedos

    interesante…jamás me lo había planteado y la verdad eso de “tu tía” no tiene pies ni cabeza.
    algo parecido es lo que pasa con el chilenismo “peor es mascar la hucha”, donde, como nadie sabe que diablos es una hucha (al parecer una especie de monedero) se cambió por “peor es mascar lauchas”…que es una voz para llamar a los ratones pequeños.

    aunque si me preguntan a mi… entre mascar la hucha y mascar lauchas… peor es mascar lauchas, por donde se lo mire.

  2. Alb.

    “Si la inmensa mayoría de los hablantes se ha decantado por una variante, la otra no es necesariamente más correcta por mucho que se empeñe el diccionario.” No, los hablantes dicen tutía. El problema lo tienen al tratar de escribirlo (lo cual ha de ser bastante raro que ocurra. Si se encuentran en la necesidad de escribirlo, puede que duden de cómo hacerlo, ya que “la tía” estará completamente desubicada en la situación que traten de relatar. Llegados a este momento, parece lógico que acudan a un diccionario a resolver su duda. Descubrirán entonces la palabra correcta ¿No te parece que hay que primar un poquito la curiosidad de saber más? El que no se moleste en saberlo, que quede como una persona algo más inculta. No pasa nada, se puede seguir viviendo tan tranquilamente…

  3. Jim

    Me parece absurdo que se acepte separado. Es como si porque mucha gente escribe “haber” en lugar de “a ver” (cosa que daña la vista) se tuviera que aceptar como “una evolución del idioma”. La ortografía puede evolucionar pero no puede ser que cosas que tienen un significado distinto al que se pretende o simplemente sean absurdas se acepten como correctas desde un punto de vista sintáctico únicamente porque mucha gente no sabe escribir.

  4. JORGE CARRERO

    Interesantísimo. En el “Romacero” se dice “Marinero de Tarpeya”;
    exraño desplazamento semántico para llegar al origen del étimo
    correcto: “Mira Nero de Tarpeya.

    permanece el sentido metafórico con un choque perfecto de “campos”:

    “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja……….( N.T.)

    para explicar el étimo correcto hay que recurrir a un error de traducción por la similitud de grafía en los significantes de:
    camello y calabrote.

  5. José L Ramírez

    Las etimologías nos muestran como los términos que escuchamos de los demás y que necesitamos usar para entendernos unos con otros se van desfigurando al pasar de la boca de uno al oído el otro. Esto es, sobre todo, notable cuando las palabras que escuchamos y que reutilizamos proceden de una lengua que nos es extraña.
    Hablamos de etimologías populares cuando, por ejemplo, una frase latina ha sido pervertida por el vulgo al hacerla usual. La frase más famosa (pues la menciona Cervantes) esa máxima de “La necesidad tiene cara de hereje” que no es más que la ignorante transformación de la frase latina: “Necessitas caret lege”, que significa que “La necesidad carece de ley”.
    Pero esos desvíos que, en este caso y en el de “no hay tu tía” y muchos más, son más notables cuando volvemos a su origen, es un fenómeno constantemente actual. “Constantinopla” vino a convertirse en “Estambul” y “Hispalis” , que los musulmanes entendieron como Isbilia, vino a llamarse Sevilla. Todo nuestro vocabulario ha sido creado por derivaciones etimológicas del mismo estilo. Y además por desplazamientos metafóricos o metonímicos del sentido.
    Los ingleses nos han impuesto el nombre de “mobil” para un tipo de teléfonos que no se mueven, sino que son portátiles. Y la “burocracia” o bureau kratos (el poder del bureau) ha recogido el nombre de “bureau” de un paño que formaba la parte central de una mesa en Francia. Bureau vino así a dar nombre a todo el mueble y luego a los que se sientan en torno a una mesa para decidir. Y de ahí a la organización del poder en la sociedad moderna.
    Hay quien se pregunta porqué el nombre de Suecia en la lengua finlandesa es Routsi. La explicación es que los vikingos suecos fueron los que dieron nombre a lo que hoy se llama Rusia. El aprendizaje y reflexión etimológicas serían sumamante útiles en la formación escolar primaria.

  6. juanmicc

    Me encanta esta frase. La dice mucho un profesor de gramática que tengo pero la emplea con otro sentido, queriendo decir que algo no tiene mucha ciencia, que no tiene vuelta de hoja, equivalente a la expresión “aquí no hay más cáscara”.

  7. jon

    Esta entrada me ha recordado la pelea que tengo cuando oigo “no se puede sopas y sorber a la vez” y yo corrijo diciendo que para que la expresión tenga sentido hay que decir “no se puede soplar y sorber a la vez”…

Los comentarios están cerrados.