‘Volver a repetir’: la redundancia

27 de Septiembre de 2007

Es muy frecuente escuchar expresiones como:

-Juanito, ¡no te lo voy a volver a repetir!

Este es un caso de lo que se denomina redundancia, que consiste en presentar la misma información por partida doble. En la oración anterior hubiera bastado con decir:

-Juanito, ¡no te lo voy a repetir!

Repetir ya significa ‘decir de nuevo’, por lo que la perífrasis volver a + infinitivo resulta redundante. Las construcciones redundantes, en general, se rechazan en la norma. Surgen por afán de expresividad y para compensar el desgaste de ciertas expresiones. A la madre que dice la oración del primer ejemplo parece que le sabe a poco el verbo repetir para expresar la idea de ‘decir de nuevo’ y por eso busca el refuerzo de volver a.

Los fenómenos de redundancia son muy frecuentes en las lenguas. Cuando la forma redundante se asienta en el uso puede llegar a convertirse en la forma normativa. Por ejemplo, el pronombre conmigo surge históricamente porque se le añade un refuerzo a una forma ya desgastada. Hoy es la única forma correcta: no es posible decir con mí.

Denos su opinión

SIGA LEYENDO: