Los numerales ordinales sirven para expresar orden, como su propio nombre indica, por ejemplo, segundo o decimotercero tal como aparecen utilizados en las oraciones siguientes:

(1) En 1968 publica Coro de ánimas, su segundo libro, por el que le conceden el Premio Nacional de Poesía [Unas Palabras Dichas, acceso: 25-6-2009]

(2) Osasuna es el decimotercero en la clasificación desde que ha comenzado 2009 con 5 puntos en su casillero [Navarra Sport, acceso: 25-6-2009 (11-12-2012: la página ha dejado de estar en línea)]

Los ordinales en español son muy complicados o muy sencillos, según se mire. Son difíciles si pensamos en formas como quincuagésimo tercero (53.º) o nonagésimo quinto (95.º). Hoy son pocos ya los que las entienden y menos aún los que las utilizan. Son fáciles, en cambio, si tenemos en cuenta que solo son de uso corriente hasta décimo. También mantienen cierta vitalidad los que van de undécimo a decimonoveno. Y a partir de ahí se prefiere claramente el cardinal, como en estos ejemplos:

(3) José María Herrero se clasificó en el puesto dieciocho y Miguel Ángel Abarca en el puesto veintidós [Noticias TeleCable Jumilla, acceso: 25-6-2009]

(4) En 1961, la Asociación Internacional Psicoanalítica decide abrir su veintiséis Congreso Internacional con un tema anzuelo de gran actualidad: “Protesta y revolución” [Portal de Salud y Medicina Natural, acceso: 25-6-2009 (11-12-2012: la página ha dejado de estar en línea)]

Los ordinales más elevados se han desmotivado, es decir, ya no se percibe su relación con el cardinal correspondiente. Así, por ejemplo, no hay vínculo evidente entre cuadragésimo y cuarenta. Por eso han ido cayendo en desuso. La desmotivación es también lo que explica que formas oscuras como undécimo y duodécimo vayan siendo desplazadas por otras analógicas, más claras, como decimoprimero y decimosegundo, construidas sobre el modelo de decimotercero, decimocuarto, etc.

Mucha gente se pregunta si es mejor decir la planta treinta y dos o la planta trigésima segunda. Si nos fijamos solamente en la norma, las dos variantes son igual de aceptables, pero la primera es más clara con diferencia y eso la hará preferible en casi todas las situaciones.

Incluso hay un caso en el que puede ser incorrecto el ordinal. Cuando hablamos de reyes, emperadores, papas, etc. (digamos cabezas coronadas), la norma es utilizar el ordinal solamente hasta décimo y a partir de ahí, obligatoriamente, el cardinal. O sea, se dice Isabel segunda y Alfonso décimo, pero Alfonso doce y Luis catorce. Cuando se creó Papa al cardenal Ratzinger muchos locutores no sabían si llamarle Benedicto dieciséis o Benedicto decimosexto. La confusión venía probablemente porque su antecesor era Juan Pablo segundo. Bastaría con que se hubieran acordado de Juan veintitrés y hubieran seguido el modelo.

Probablemente esta dificultad de los ordinales es lo que lleva a sustituirlos por las formas en -avo: dieciseisavo, treintaidosavo. Sin embargo, estos son numerales fraccionarios y no deben utilizarse nunca como ordinales, o sea, no debemos decir el treintaidosavo puesto.

Entre las muchas peculiaridades de estos numerales está el que primero y tercero tienen formas apocopadas primer y tercer, que se usan ante sustantivos masculinos: el primer día, el tercer milenio.

Para terminar, solo me quedan unas notas ortográficas. Desde decimoprimero hasta vigesimonoveno (11.º-29.º) se pueden escribir juntos o separados, aunque, como sucede en estos casos, se prefiere la variante en una sola palabra. Ten cuidado con el acento: si escribes el numeral junto, el primer elemento del compuesto nunca lleva tilde: décimocuarto. De trigésimo primero en adelante, en teoría se escriben siempre en dos palabras. En la práctica, rara será la ocasión en que tengas que escribirlo.

Para representarlos en cifras a veces se utilizan los números romanos: XXIV Cumbre de Jefes de Estado. Más frecuentes son las letras voladas: 1.º (primero), 2.ª (segunda), etc. El punto es obligatorio entonces. Y cuando lo que abreviamos son las formas apocopadas primer o tercer esto se tiene que reflejar con la correspondiente terminación: 1.er, 3.er.

Podríamos descender a una casuística más elaborada aún, pero no merece la pena. Con esto nos podemos manejar en el noventa y nueve por ciento de los casos. Y si quieres, podemos discutir en los comentarios sobre ese uno por ciento que se nos queda en el tintero.

Ahora te vendría bien hacer unos ejercicios.

  1. Decimoprimero y decimosegundo | BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] Numerales ordinales [...]

  2. Nimbusaeta dice:

    Muy completito e interesante el post, porque es un tema que da bastantes problemas… explicas muy bien por qué dejan de usarse unas formas dando paso a otras. ¿Cuál es ese uno por ciento que se nos queda en el tintero? :P

    ¿Por qué el punto es obligatorio ante las letras voladas? nunca me han explicado eso.

  3. Xabi San Martín dice:

    Como siempre, muy interesante el post.

  4. Estrella dice:

    Una duda del 1 por ciento: entiendo, por el penúltimo párrafo, que lo que no se contempla como correcto es escribir con cifras, sin más, el número de edición de un acontecimiento. Por ejemplo, 53 Seminci.

    Y, abusando un poco, otra duda que no corresponde exactamente al post, pero relacionada también con números: si escribimos con letra números con decimales, ¿se dice “con” o “y”?). Por ejemplo: ciento veinticinco euros con 20 céntimos o ciento veinticinco euros y 20 céntimos.

    Muchas gracias por este blog

  5. Alberto Bustos dice:

    Hola, Nimbusaeta, veloz como una saeta sin nimbus ;) fuiste la primera en comentar. Se podría hablar todavía de muchas cosas a propósito de los ordinales, por ejemplo, las variantes “séptimo” y “sétimo”, formas antiguas como “nono” para “noveno”, que encontramos en el catolicísimo pastel “pionono”, etc.; pero ya era meterse a hilar muy fino y en realidad son casos que tampoco tienen tanto uso en la práctica. Como ya la entrada iba siendo muy larga (yo creo que es de las más largas que he escrito), tampoco quería extenderme más.

    El punto es obligatorio entre el número y la letra volada porque es una abreviatura. A mí, por cierto, me encanta el nombre: “letra volada”.

    En cuanto al comentario de A chorro, evidentemente está fuera de lugar porque aquí estamos hablando de numerales y no de política. A pesar del tono provocativo, o quizás precisamente por eso, no lo borraré, pues creo en la libertad de expresión, valor que sería interesante saber si él comparte.

    Gracias, Xabi, por tu amabilidad.

    En cuanto al primer caso que plantea Estrella, ahí habría que decidir entre “53.ª Seminci” y “LIII Seminci”. No sé si quizás habrá aparecido “53 Seminci” en algún cartel o algo así. No sería de extrañar que se utilizara como recurso para llamar la atención rompiendo las expectativas. En cuanto al segundo, yo siempre utilizo “con” entre enteros y decimales: veinte con cuarenta (20,40), doce euros con diez (12,10 €). Yo creo que es lo más habitual en España. Sería interesante que algún lector latinoamericano nos contara cómo lo dicen en su país.

    Por cierto, ahora que estamos en “petit comité”, os cuento que estoy preparando un Foro de Lengua Española para que la gente pueda discutir sobre lengua, plantear dudas, etc. Está en fase tan experimental que solo estamos registrados mi hermano y yo. Echadle un vistazo, registraos y plantead las dudas que se os ocurran. A lo mejor algún alma caritativa se anima a contestar.

  6. DeepField dice:

    Buenas tardes,

    Al principio le quedó un errorcito: cuando dice “Y a partir de ahí se prefiere claramente el ordinal, como en estos ejemplos”, quizo decir, y debió escribir, “cardinal”.

    Saludos,

    DeepField
    p.s. Buena suerte con el foro, que buena falta hace. Conmigo ya son tres los miembros…

  7. malacitano61 dice:

    Siguiendo la pauta no me resulta comprensible el porque al actual Papa se le llama siempre Benedicto dieciseis en lugar de décimosexto.

  8. Julio Molina dice:

    El artículo es muy bueno y me parece extraordinariamente util. Solo he de comentar dos cosas: En los ordinales de reyes y similares, hay idiomas como el italiano en los cuales el ordinal se mantiene y esa podría ser una fuente de duda.
    De otra parte existe un caso que fue omitido: el ordinal octavo que es a la vez numeral fraccionario.

  9. Primer y tercer - BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] numerales ordinales primero y tercero tienen unas formas apocopadas primer y tercer que se usan cuando anteceden a [...]

  10. Jose dice:

    Siempre he tenido una duda en relación a este tema. Me refiero al femenino de ciertos ordinales. ¿Cuál es la forma correcta de las dos siguientes? ¿O serían las dos?

    - Decimoprimera
    - Decimaprimera

  11. Alberto Bustos dice:

    Son correctas las formas “decimoprimera” y “décima primera”. Son incorrectas “decimaprimera” y “décimo primera”.

  12. ¿Cuándo se utilizan los números romanos? - BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] utilizarse a veces para escribir en cifra los numerales ordinales. Lo más frecuente es que se trate de la numeración de eventos que se repiten periódicamente, [...]

  13. Miguel dice:

    ¿Dónde dice la RAE que a partir del décimo lo correcto es dejar de usar los ordinales?
    Gracias.

  14. Nani dice:

    Hola;
    Muchas gracias por este blog tan útil para los que dudamos de vez en cuando. Tengo una duda en relación al uso de los ordinales en español. ¿Los días del mes cómo dicta la norma,en cardinales u ordinales?.

    Muchas gracias

  15. Tilde en palabras compuestas - BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] como si dejara de existir a efectos de acentuación. Encontramos un ejemplo en decimoprimero. El ordinal décimo lleva tilde cuando se escribe aislado, pero la pierde al convertirse en primer elemento de [...]

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