Un diptongo es una secuencia de dos vocales que pertenecen a la misma sílaba. Las palabras con diptongo se acentúan siguiendo las reglas generales. Hasta aquí todo bien. La gracia está en saber qué se considera diptongo a efectos ortográficos y dónde se tiene que colocar la tilde en caso de que tengamos que acentuar ortográficamente un diptongo.
Bien, vayamos por partes. Cuando una palabra contiene una secuencia de dos vocales en posición tónica, necesitamos saber si estas se consideran diptongo ortográfico o hiato. Para ello hemos de conocer ciertas reglas ortográficas que son convencionales y no tienen por qué ajustarse a lo que efectivamente se pronuncia. Es este uno más de los casos de discrepancia entre escritura y pronunciación. Consideramos que estamos ante un diptongo cuando tenemos:
a) Una vocal abierta y una cerrada (el orden es indiferente): cuáquero, béisbol, bonsái, aire, rediez, Sainz, ion.
b) Dos vocales cerradas diferentes: cuídate, Viúdez, interviú, jesuita, construir, Luis, hui.
Como es fácil comprobar, los ejemplos de a) se acentúan o se dejan de acentuar gráficamente siguiendo las reglas generales. Así, cuáquero lleva tilde por ser palabra esdrújula; béisbol, por ser palabra llana terminada en ele; y bonsái, por ser palabra aguda terminada en vocal. En cambio, aire no se acentúa por ser llana terminada en vocal; rediez, por ser aguda terminada en zeta; y Sainz e ion, porque, como buenos monosílabos, no deben llevar tilde. Nótese que los nombres propios de persona españoles se acentúan siguiendo las reglas generales y que ion, guion y palabras similares se consideran monosílabos a afectos de acentuación. Si aplicas tú mismo las reglas de acentuación a los ejemplos de b), comprobarás que su acentuación o ausencia de ella sigue siendo perfectamente regular.
Para saber qué se considera vocal abierta y qué, vocal cerrada, hay una regla poco científica, pero muy eficaz (a mí, por lo menos, me sigue sirviendo desde que me la enseñaron en el colegio con nueve años). Las gorditas (a, e, o) son fuertes (= abiertas). Las flaquitas (i, u) son débiles (= cerradas). Pero, por favor, no le contéis a nadie que explico la acentuación así o sería el fin de mi reputación como lingüista.
Conviene saber también que la presencia de una hache intercalada no rompe un diptongo. Por ejemplo, el sustantivo truhan, a pesar de la hache, contiene un diptongo ortográfico, por lo que es monosílabo y no puede llevar tilde.
Bien, ¿y dónde va la tilde si es que se tiene que poner? Esto también es convencional. En el caso a), es decir, vocal abierta más vocal cerrada, la tilde se sitúa siempre en la vocal abierta. Es lo que vemos en cuáquero, béisbol y bonsái. En el caso b), o sea, dos vocales cerradas diferentes, la tilde se coloca siempre sobre la segunda, como en cuídate, en el apellido Viúdez y en interviú.
Fácil, ¿no? Bueno, espérate a ver las reglas para acentuar los triptongos y los hiatos y después me lo dices.
30 de junio de 2011 a las 03:20
Hola. Un excelente resumen de la situación, gracias. Discrepo de la exposición de esto “En el caso b), o sea, dos vocales cerradas diferentes, la tilde se coloca siempre sobre la segunda, como en cuídate, Viúdez e interviú.”. Pienso que no es que se escriba siempre así, sino que los redactores de la Ortografía asumieron que todo diptongo de dos vocales cerradas es descendente (iú, uí), pero hay casos de diptongo ascendente: “mañíu” (también tiene variante “mañiú”). Saludos.
30 de junio de 2011 a las 05:04
Alberto, excelente articulo; al grano y fácil de seguir. Sobre la manera de distinguir las vocales; el método que me enseñaron (años ha en Venezuela) fue más simple: las vocales débiles son i, u; te aprendías esto de memoria y ya.
30 de junio de 2011 a las 07:48
No te preocupes, no le contaré a nadie acerca de tu forma de explicar la acentuación gráfica. No quiero arruinar tu reputación como lingüista.
Me gustaría que escribieras una entrada acerca del uso de emoticonos (:), :O, ^^, ¬_¬, >.<').
Gracias.
30 de junio de 2011 a las 09:40
Como siempre, claro, directo y ameno. Muchísimas gracias, Alberto.
30 de junio de 2011 a las 13:46
“Viúdez” (palabra llana) es un apellido del tipo “Gómez”. El sustantivo común “viudez” (aguda) claro que no lleva tilde.
Por otra parte, lo de las vocales cerradas, yo las aprendí con la reglilla de las semiconsonantes/semivocales del latín: “i” puede ser “j” (Iuppiter = Júpiter), y “u” puede ser “v” (uinum = vino).
30 de junio de 2011 a las 17:06
Lastimosamente, la tendencia de no respetar la pronunciación está logrando que hasta los lingüistas se equivoquen. Este es un buen ejemplo de que lingüista y ortógrafo no son la misma cosa, como escritor y lingüista tampoco son sinónomos, como lo creen muchos.
30 de junio de 2011 a las 21:14
Genial, Alberto! Didáctico, pedagógico y ameno. Siempre me surgían dudas a la hora de acentuar los diptongos y, de hecho, reconozco que he llegado a acenturar “guion” y “Luis”. Con lo lingüista que yo me considero! Gracias, gracias!
1 de julio de 2011 a las 07:09
El comentario de Roberto, el primero, creo que contiene un error: considera diptongo lo que aparece en “mañíu”, así acentuado por él. Ahí no existe diptongo, cada vocal pertenece a una sílaba diferente, al menos en la pronunciación. Por otra parte, si nadie demuestra lo contrario, “todo diptongo de dos vocales cerradas es descendente (iú, uí)”. Es más, tengo la impresión de que en nuestra lengua late una tendencia a pronunciar como diptongos únicamente los crecientes: “ié, ué, ué, uó, iá, uá”. Baste recordar la dificultad que tenemos para reproducir las formas verbales de segunda persona del plural con diptongo en la que sería última sílaba: “tendréis”, “bailáis”; la realización espontánea es “ten-dre-is”. A mí me parece que la gramática oficial considera diptongos a los decrecientes simplemente por guardar un paralelismo como los otros. Realmente, es decir, en la expresión oral no lo son. Salud(os).
1 de julio de 2011 a las 08:58
No entiendo el comentario de Pétufar
1 de julio de 2011 a las 10:38
Alicia, yo tampoco lo entiendo.
1 de julio de 2011 a las 13:54
Jaramos: En “mañíu” hay diptongo, no lo pronuncian [ma'ɲi.u] sino [ma'ɲiw]. No concuerdo contigo en que haya tendencia a no pronunciar como diptongos decrecientes las combinaciones de vocal abierta-cerrada, baste mencionar palabras del tipo de “causa” y “peineta”; en cuanto a los decrecientes compuestos por dos vocales cerradas, la Ortografía no los reconoce, pero aparte de “mañíu” se me ocurren “muy” (excepto en algunos lugares en que se pronuncia [mwi]) y varios topónimos. Saludos.
1 de julio de 2011 a las 15:17
Estimados Alicia y jaramos:
Con mucho gusto amplío un poco mi comentario. Para tener buena ortografía no es necesario ser lingüista, y no todo lingüista tiene perfecta ortografía ni es buen escritor (por lo menos no de novelas). Es también bien conocido que el escritor no tiene por qué ser lingüista, y muchos escritores tienen pésima ortografía. De ahí la necesidad de la corrección de estilo y de la persona que la realiza. En mi concepto, la escritura, como representación gráfica del habla, debería reflejar a ésta (perdonen la tilde) en la mejor forma posible. Esto incluye que se ponga tilde sobre las vocales fuertemente acentuadas, y sólo sobre ellas. Entonces, «viúdez» estaría tan mal escrito como «guion», puesto que la pronunciación es /viudez/ y /guión/. Ambos ejemplos provienen de lingüistas equivocados que irrespetan la pronunciación por establecer y tratar de seguir reglas diferentes a la que yo menciono. (En el caso particular de Alberto tampoco entiendo la mayúscula en su «Viúdez».) En cuanto a los diptongos, no debería hacerse diferencia entre «ortográficos» y «no ortográficos» porque los no ortográficos son hiatos. Claro, el problema se origina en la regla de los monosílabos, la cual debería haberse abolido en lugar de extendido a todos los monosílabos con diptongo. Les recomiendo leer mis diálogos entre “Tilde” y “Diptongo”, en los que se amplía el tema y se deja en claro cuáles son los diptongos y cuáles, los hiatos, y se habla también de los triptongos y las tildes en formas verbales con enclítico. Tengan en cuenta que estos diálogos fueron escritos antes de la edición de la última Ortografía académica. Cordial saludo.
1 de julio de 2011 a las 19:13
1.- Petúfar: Claro que hay, por desgracia, “diptongos ortográficos” y no sólo en los monosílabos. Nadie pronuncia “je-suí-ta”, sino “je-su-í-ta”, por lo que la “i” tónica debería llevar tilde para indicar el hiato, igual que ocurre en “cocaína”. La principal ventaja del sistema de acentuación gráfica de la ortografía española -de la que la Academía alardea justificadamente en su “Ortografía”-, que es la de que permite conocer la acentuación prosódica de una palabra nada más verla escrita aunque no se haya oído nunca, se pierde en todos estos “diptongos ortográficos”.
Otro ejemplo del mismo género son los verbos terminados en “-uir”: nadie dice “des-truí-mos” o “huí-mos”, sino “destru-í-mos”, “hu-í-mos”, etc., por lo que no se explica que estos verbos no lleven acento gráfico y “oír” sí. No habría problema si el grupo “ui” fuese siempre un hiato, pero no es el caso, (“cuita”, “casuismo”, etc).
No acabo de entender que en materia de acentos se mantengan estas “discrepancias entre escritura y pronunciación”, que no responden a razones etimológicas o a la imposición del uso constante, cuando la propia Academia reconoce que “el criterio fonológico o de adecuación entre grafía y pronunciación sobre el que se asientan todos los sistemas ortográficos”, y precisamente por ello los españoles (y no pocos latinoamericanos) tenemos que aceptar que, gráficamente, “guion” y “truhan” sean monosílabos, como al parecer lo son prosódicamente para la mayoría de hispanohablantes (cosa que, según creo, no sucede en los casos que critico).
2.- Jaramos y Roberto: alguno de vosotros podíais haber explicado qué es vuestro “mañiu” o “mañíu”; fitónimo de un género de plantas endémicas de Chile (y también hidrónimo del mismo país), que en el DRAE figura sólo en la forma “mañío”. Me he vuelto tarumba con una palabra española acabada en “iu”.
1 de julio de 2011 a las 22:40
1.Solitarius: Lo importante no es saber cómo se pronuncia la palabra escrita sino cómo se escribe la que se pronuncia, y sobre todo la que pronuncia quien escribe, pues no va a tratar de escribir palabras que no conoce sin consultar el diccionario. En otras palabras, el objetivo principal de la ortografía es escribir correctamente, no aprender la pronunciación a partir de la escritura, cosa bien utópica, por cierto. Por eso no estoy de acuerdo con lo que plantea la Academia. Efectivamente, la regla del diptongo “ui” no es nada afortunada, como tampoco lo es la de los monosílabos. Las tres reglas generales de acentuación son buenas ayudas, pero deberían servir para explicar casos dudosos y no para ajustar a ellas toda la escritura, incluso en contravía de la pronunciación. Una cosa es modelar la pronunciación y otra, ajustar la escritura al modelo y no a la realidad que se intenta modelar. En todo caso, las reglas generales también tienen muchas excepciones. Adoptando la regla básica de «se tildan las vocales fuertemente acentuadas, y sólo ellas» se pueden conservar dichas reglas generales cambiando algunas excepciones, e incluso reduciendo su número. La regla de los monosílabos sí debería abolirse. ¿Qué importa cuántas sílabas tienen «guion», «guio», «dio», «fui», «hui» y «crie» si todo el mundo, sea español o latinoamericano, las pronuncia acentuadas? La verdad es que el que no las conoce (un extranjero o tal vez un niño), al verlas escritas sin tilde no va a saber cómo se pronuncian, y el hombre común que las ve así escritas lo único que puede pensar es que están mal escritas, pues no conoce la regla de los monosílabos ni la teoría de las sílabas.
2.jaramos y Roberto: En el DRAE no figura ni “mañíu” ni “mañiú”. Pero supongamos que sí existe “mañíu”. ¿Hay más casos parecidos? Tal vez no. Entonces, aun cuando exista “mañíu” y quizás otros, me temo que no valdría la pena cambiar por su causa la regla de que cuando un diptongo formado por dos vocales cerradas diferentes debe llevar tilde, la tilde siempre va en la segunda vocal. Y, obviamente, la necesidad de la tilde está determinada, en primer lugar, por la pronunciación. Por eso «viudez» no lleva tilde y «cuídate» sí la lleva, por ejemplo.
2 de julio de 2011 a las 00:28
Solitarius: Creo que se pronuncia tanto [xe'swi.ta] como [xe.su'i.ta], pero concuerdo con el resto de tu mensaje a Petúfar.
Tengo entendido que en versiones previas del DRAE sí venían los mañíos con u (yo digo “mañio”, ambas formas con u son argentinas y más conservadoras) y otros términos con diptongos decrecientes de dos vocales cerradas: “cocuy”, “mildíu” (variante de “mildiú”) y alguno más.
2 de julio de 2011 a las 13:33
Roberto:
1.- Efectivamente, “mañíu”, siempre con acento en la “i”, figuró en el DRAE desde la edición 18ª (1956) hasta la 21ª y penúltima (1992), como he comprobado en la página web de la Academia, gracias a tu observación. ¡Lo que se aprende en estos foros!
Por cierto, en mi diccionario de americanismos (que no es el reciente de las Academias, ni es muy bueno) figura (sólo) “mañiú” con acento en la “u”. ¿Es un error o existe también esta variante
2.- No entiendo que en tus ejemplos aparezcan como descendentes las dos formas de diptongo entre vocales cerradas, tanto en “ui” (“muy” y “cocuy”) como en “iu” (el famoso “mañiu” y “mildiú”). Pensaba que la “u” es más cerrada que la “i”, y que, por tanto, sólo la segunda variedad es descendente.
4 de julio de 2011 a las 23:37
Me parece deliciosamente ingenuo eso de ‘se tildan todas las vocales fuertemente acentuadas’.
5 de julio de 2011 a las 12:33
Pretender que la gente aprenda a acentuar siguiendo las reglas vigentes es absolutamente ingenuo, demostrado por el hecho de que quienes acentúan bien no pasa del cinco o del seis por ciento de la población hispanoparlante.¿A qué atribuyen esto los que no son ingenuos? ¿Será imposible enseñarle a un niño la diferencia entre el sonido de una vocal tildada y una que no lo es? ¿O es tal vez más fácil hablarle desde el comienzo de sílabas, diptongos (ortográficos y prosódicos), triptongos y otras “bellezas”?
5 de julio de 2011 a las 15:40
¿Hay diferencia de sonido entre una vocal tildada y una que no lo es? Por ejemplo, la ‘o’ en ‘sol’, ‘solo’ y ‘sólido’?
Si se refiere a vocales tónicas y átonas, no hable de tildes.
Por lo demás (aunque su comentario da para empezar y no parar), los conceptos de sílaba y diptongo me parecen suficientemente intuitivos. Y sí, bellísimos.
P. S. Si solo ese porcentaje de hispanohablantes acentúa correctamente (¿tiene alguna estadística a mano?), lo que habría que hacer es una campaña de fomento de la lectura. La memoria gráfica ayuda bastante.
6 de julio de 2011 a las 00:42
Iñaki: Las tildes siempre se ponen sobre una vocal en la escritura, y las vocales, sean tónicas o átonas, corresponden a un sonido que se produce en el habla. Todas las vocales que llevan tilde son tónicas. La única excepción era la “ó” entre números, pero por fortuna ya se eliminó. Las vocales átonas por regla general no llevan tilde en la escritura. Luego no es ningún despropósito hablar de tildes y vocales tónicas y átonas, puesto que existe una importante relación entre ellas. En cuanto a si hay diferencia de sonido entre una vocal tónica (tildada) y la misma vocal átona (sin tildar), sí. Algunos ejemplos: cante-canté, canto-cantó, cabra-cabrá, mi-mí, tu-tú, etc. Es una diferencia bastante notable que puede captar cualquiera desde el mismo momento de nacer, y seguramente desde antes. En mi concepto, sería altamente deseable aprovechar esta capacidad en favor de la ortografía. Evidentemente, es un concepto mucho más primitivo que el de la sílaba y el diptongo. Entre “sol” y la primera “o” de “sólido” sí es grande la diferencia de sonido. La diferencia de sonido entre las dos oes de “solo” (‘sin compañía’) es pequeña porque la primera es débilmente acentuada y la segunda es átona, lo mismo que la “o” de “sol”. La propuesta mía es partir de la regla inicial de que las tildes se marcan sobre las vocales fuertemente acentuadas, y sólo sobre ellas. Las vocales débilmente acentuadas no se tildan. En ese caso, la dificultad se concentraría en distinguir entre vocal débilmente y fuertemente acentuada. Para conservar la escritura vigente, posteriormente a la asimilación de la regla inicial, sí habría que recurrir a las reglas generales de acentuación para dirimir la diferencia, no siempre obvia, entre vocal fuerte y débilmente acentuada. La regla de los monosílabos no hace más que confundir, por lo que se podría abolir sin problema, para escribir, por ejemplo, dió (como cedió), guió (como dió) y guión (como guió).
P. S. El incremento de la lectura no es suficiente para mejorar la ortografía, y en particular el uso de las tildes. Es necesario enseñar la ortografía como asignatura independiente.
6 de julio de 2011 a las 09:09
Entre “sol” y la primera “o” de “sólido” sí es grande la diferencia de sonido. >> Voy a preguntarle a mi espectrógrafo. Vaya, pues en la gráfica las dos me salen igualitas…
6 de julio de 2011 a las 13:39
O usted dice “sól” o el espectrógrafo no sirve. Le aconsejo usar su oído. El común de las gentes dice “sol”.
7 de julio de 2011 a las 01:36
Desisto, porque esta conversación no me aporta nada. Siento haber ocupado el tiempo de Alberto Bustos y los lectores de este blog. Un saludo.
7 de julio de 2011 a las 04:19
Lástima porque ha podido apoyarse en el espectrógrafo para investigar la diferencia entre “concedió” y “dio”, por ejemplo.
8 de julio de 2011 a las 03:00
Petúfar, no percibo eso que dices, no digo que no sea así.
Me gusta esto que escribes “Es una diferencia bastante notable que puede captar cualquiera desde el mismo momento de nacer, y seguramente desde antes.”; porque a mi me parece que béisbol es esdrújula, sino sonaría beísbol, al igual que ateísmo.
Mi pregunta sería si sílaba y tilde no es una cosa por el diptongo y otra distinta según la vocal que acentuamos en cada palabra.
9 de julio de 2011 a las 04:53
Alberto: Obviamente, entre la pronunciación de “concedió” y “dio” no hay ninguna diferencia, por lo que no creo que el espectrógrafo pueda percibir diferencia alguna, como sí debería hacerlo en el caso de “sol” y “sólido”. El primero es un caso de inconsistencia ortográfica introducida artificialmente por la regla de los monosílabos. En el segundo parece que la mayoría de los hablantes y el espectrógrafo (a menos que el de Iñaki esté mal calibrado) no captan la diferencia, que para mí sí es clara. “Béisbol” (béis-bol) es grave, lo mismo que “ateísmo” (a-te-ís-mo). La tilde no siempre significa hiato, aunque sí acento fuerte. En “béisbol”, el acento fuerte está en la e (vocal abierta), pero esa palabra contiene el diptongo “éi”. En “ateísmo”, el acento fuerte está en la i (vocal cerrada), ahí no hay diptongo sino hiato (e-í). Si le interesa el tema, puede leer el “Diálogo entre Tilde y Diptongo” que escribí el año pasado en mi blog “Pregúntele a Petúfar”.
10 de julio de 2011 a las 00:45
Gracias por contestar. Leí sus diálogos, son entretenidos y aprendí (lo había olvidado) cuales son los diptongos e hiatos. Me parece que cuando estudié dio llevaba tilde, fue raro antes no ver tildada la palabra. También deletreabamos rr en el alfabeto: erre doble le decíamos.
He pronunciado en voz alta varias veces las palabras sol, sólido y no percibí diferencia de intensidad.
Una cosa que me intriga es: ¿Las reglas generales de acentuación que fin tienen? ¿Por qué discriminan a partir de n, s o vocal?
10 de julio de 2011 a las 18:32
Respecto a sus últimas preguntas, tengo mi teoría, pero a lo mejor no es acertada desde el punto de vista de la intención histórica. Preferiría cederle la palabra a Alberto Bustos, dueño de este blog. Tal vez a otros lectores también les interese saber quién, cuándo y por qué inventó las reglas de acentuación.
10 de julio de 2011 a las 22:14
Las reglas de acentuación están hechas para marcar las palabras que no siguen las reglas generales de acentuación del idioma:
- Las palabras que terminan en consonante distinta de n o s son agudas (reloj, bisel, comerciar).
- Las palabras que terminan en vocal, n o s son graves (casa, germinan, astronautas).
Si una palabra no cumple con esto, se escribe el tilde en la sílaba acentuada (lápices, canción, lápiz). Complicaciones adicionales son los diptongos y hiatos, las palabras terminadas en -mente y casos más especiales como las graves terminadas en s precedida de otra consonante (bíceps, fórceps).
11 de julio de 2011 a las 20:27
La explicación de Roberto es parecida a la de Álex Grijelmo (no sé si es original de él o de otra persona), quien habla de las tildes como “multas” que deben pagar algunas palabras. Es interesante, pero dudo de su efectividad para la enseñanza a nivel elemental. También, me parece complicado que alguien pueda ponerse a pensar todo esto mientras escribe. Además, como bien lo dice Roberto, quedan muchos casos por fuera.
La nota mencionada por Alberto Bustos se refiere al primer uso de la tilde en la escritura española, pero no al origen de las reglas actuales de acentuación gráfica. Por lo demás, el autor, Luis Pérez Tobarra, básicamente es de la misma opinión de Roberto y Álex Grijelmo. Su apreciación es que las palabras “normales” no llevan tilde y las que son (estadísticamente) “anormales” sí la llevan. Poco menciona la relación entre tilde y pronunciación ni la conveniencia de su asociación con propósitos de enseñanza. Sin embargo, me llama la atención al decir que «Si destacamos la cantidad, alargando la sílaba acentuada, tendríamos acentos: largo, normal y breve (acento de cantidad)», para luego agregar que «en español la cantidad apenas varía». ¿Tendrá ese “apenas” algo que ver con las tildes? ¿Puede detectarlo el espectrógrafo y el ojo humano que lee la espectrografía? En todo caso, muchas gracias por el aporte de Alberto al tema.
13 de julio de 2011 a las 00:44
[...] Acentuación de los diptongos [...]
13 de julio de 2011 a las 16:13
[...] Aquí leerás una explicación acertada de qué es un diptongo y cuándo se acentúan. [...]
26 de julio de 2011 a las 05:21
[...] Acentuación de los diptongos [...]
26 de julio de 2011 a las 08:50
Vamos a ver. “Viúdez”, empieza por mayúsculas y lleva tilde porque es un apellido. No tiene nada que ver con “viudez”, quedarse viudo o viuda.
26 de julio de 2011 a las 08:57
En cuanto a “mañíu” y “mañiú”: que mucha gente hable incorrectamente, no implica que esté bien. La única palabra aceptado en el diccionario, es “mañío”. También hay gente que pronuncia “por ahi”, en vez de “por ahí”, pero eso no indica que sea correcto.
27 de agosto de 2011 a las 14:59
[...] es lo que nos enseñaban en el colegio, de manera bastante gráfica, diciendo que se rompía el diptongo (o el triptongo, como en el caso de de.cí.ais). La presencia de la hache es indiferente, como se [...]
28 de agosto de 2011 a las 19:36
Alberto, parece que ha habido algún problema a la hora de que todos sepamos cuándo llevan tilde las palabras con iu o con ui. Yo tenía entendido que, en tales circunstancias, nos encontrábamos con un diptongo y, a partir de ahí, siguiendo las reglas ortográficas, poníamos tilde o no.A ver:cuidas, es llana y acaba en s; cuídate, es esdrújula y ya sabemos lo que ocurre; jesuita, llana y acaba en vocal; fui es monosílabo; intuí, aguda y acaba en vocal…Espero serviros de ayuda.
3 de septiembre de 2011 a las 11:01
Excelente explicación. Pero ¿no añadirías “tónica” después de “vocal abierta” en esta frase? “a) una vocal abierta y una cerrada (el orden es indiferente): cuáquero, béisbol, bonsái, aire, rediez, Sainz, ion”
Saludos
5 de septiembre de 2011 a las 21:20
Alberto, primero que todo mis felicitaciones por tu blog, tu tiempo, dar a conocer tu pasión, y tus deseos de enseñar.
Llevo casi 10 años en EEUU; dentro de mi falta de memoria y de la diversidad de latinos que aquí vivimos, en conjunto utilizando un teclado en inglés, por el que mi familia disculpa mis correos, he perdido gran parte de mi español escrito y hablado.
Hoy, la lectura de tu espacio ha sido para mí, un postre verdadero de niña regresando a la escuela, reconociendo ingredientes para refrescar mi bellísimo idioma.¡GRACIAS!