Etimológicamente, el nombre de la orquídea reposa en una metáfora, pero esta no se basa en nada que esté presente a simple vista, sino más bien en algo que suele permanecer oculto (en más de un sentido). Proviene del griego órchis, que significa ‘testículo’ y se le aplica porque en algunas especies las raíces forman una especie de tubérculos emparejados.
No creo que haga falta mayor explicación.
[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, Etimología de orquídea]
8 de junio de 2011 a las 04:59
El día que me regalen una orquídea me sentiré fatal.
8 de junio de 2011 a las 05:39
Gracias. Tenía sospechas, porque la condición de tener un testículo que “no bajó” al escroto se llama criptorquidia. Otro caso testicular-vegetal son los “aguacates” (“paltas” las llamamos en el Cono Sur) que vienen de una palabra nahua que significa testículo.
Saludos.
8 de junio de 2011 a las 07:52
A mí una orquídea siempre me ha parecido un regalo de c..
9 de junio de 2011 a las 01:52
No hay de qué extrañarse: toda flor es el órgano reproductivo de su planta.
9 de junio de 2011 a las 08:09
Gracias Señor Bustos. Le sigo con interes .Me ha aclarado infinidad de dudas para mis investigaciones en la lengua coloquial de Canarias.
9 de junio de 2011 a las 09:19
Alberto:
La exactitud puede ser una gran virtud. Acabo de incorporar tu precisa definición de esa flor tan inquietante a la orquídea que dormitaba en mi diccionario particular. ¡Son tan hermosas las palabras!: orquídea.
Buen trabajo veraniego.
Un fuerte abrazo,
Cecilio
9 de junio de 2011 a las 15:19
Muy simpática esta entrada. Ni qué decir de los comentarios.
“No creo que haga falta mayor explicación.”
10 de junio de 2011 a las 18:07
Muy bueno e ilustrativo.
29 de junio de 2011 a las 20:48
Estaba pensando en tatuarme una orquidea pero creo que después de esto me lo pensaré,jijiji. Muy interesante y gracioso a la vez!!