May 212019
 

En fin, ya sé que no es la palabra más hermosa del mundo, pero pudrir(se) también merece un artículo del Blog de Lengua. Este verbo presenta una dificultad de conjugación: alternan las formas que tienen u en la raíz y las formas con o.

En el uso general culto de nuestro idioma, predominan las formas con u: pudrir, pudre, pudrió, pudriría, etc. Quienes siguen este modelo mantienen la u en todas las formas de la conjugación, menos en el participio, que es obligatoriamente podrido (la forma pudrido es siempre un error).

Sin embargo, hay hablantes y territorios (sobre todo, en América) que emplean variantes con o en ciertas formas de la conjugación. En este segundo modelo, la aparición de o/u depende de la posición del acento prosódico. Cuando este recae en la vocal de la raíz, la única posibilidad es la u. Eso es lo que explica formas como pudre y pudra, ya que estas se pronuncian [púdre, púdra] respectivamente. En cambio, cuando el acento prosódico va a parar a la terminación verbal, aparecen las variantes con o. Podrió y podrirá se encuentran en este caso, como nos muestra a las claras la tilde de su ortografía. La excepción es el gerundio pudriendo, para el cual no se acepta la variante con o.

El segundo modelo no siempre se sigue de manera coherente. Hay hablantes que emplean podrir en el infinitivo, pero después vuelven tranquilamente a la u en otras formas de la conjugación, como pudrió, etc. Por tanto, es un modelo mixto en muchos casos.

Las Academias de la Lengua han ido aceptando las formas con o en la raíz, aunque especifican que estas últimas tienen su lugar, sobre todo, en la lengua coloquial y que en la lengua culta son más aconsejables las variantes con u.

 21 de mayo de 2019  morfología, verbo