Oct 132020
 

Los elementos visuales que podemos encontrar en un blog son de lo más variado, pero a todos se les puede plantear una misma exigencia: tienen que servir para algo. Ese algo puede ser inducir una sensación armoniosa, subrayar tu profesionalidad, estructurar la página… Todo depende de adónde quieras llegar, pero deben tener una función. Si lo que pretenden aportar es mera decoración, no deben estar ahí.

Los elementos visuales que van asociados al texto son fundamentales en la experiencia de lectura. Aquí podemos considerar la proporción entre recuadro de texto y márgenes, las distancias entre títulos y texto o el interlineado. Todo esto va a contribuir a crear una página apelmazada o despejada, a presentar un documento que invita a leer… o a salir corriendo. Prueba con diferentes combinaciones y compara los resultados en diferentes tipos de pantallas hasta que llegues a una solución que te satisfaga.

A veces la plantilla del blog incluye líneas que enmarcan los diferentes elementos de la página. Por ejemplo, se pueden encerrar en recuadros las barras laterales y cada uno de los artículos que aparecen en la portada. También hay disposiciones de página en las que se prescinde por completo de tales líneas. De esto va a depender el que tu página presente una disposición compartimentada o fluida. Ambas posibilidades son legítimas y defendibles. Todo depende de lo que quieras dar a entender a tu público. Probablemente, un blog de contabilidad buscará unos efectos visuales diferentes a los de uno sobre decoración zen.

Al hablar de lo visual, hay que mencionar las imágenes (por supuesto). Se podría decir mucho sobre ellas como parte del contenido. Sin embargo, aquí me voy a centrar en cómo afectan a la lectura. Hay dos imágenes que marcan de manera principal la percepción de la página por el lector: el logotipo y la imagen de cabecera. Mi consejo es que únicamente utilices un logotipo o una imagen de cabecera si se cumplen las siguientes condiciones:

  • Es una imagen de calidad.
  • Hace una aportación al mensaje que quieres lanzar con tu blog.
  • Es única y original.
  • Tienes derecho a utilizarla.

Hay magníficos blogs que no tienen ni logotipo ni imagen de cabecera, sino simplemente una línea de texto con el título. No hace falta mirar mucho tampoco para darse cuenta de que el logotipo de muchas grandes empresas es simplemente su nombre escrito con cierto tipo de letra. Eso te da pistas sobre dos hechos: uno, que no siempre fueron tan grandes y dos, que cuando estás empezando esa puede ser una forma de crear tu logotipo.

La página impresa es estática. La página electrónica no tiene por qué serlo. Una de las novedades que introdujo la publicación en línea fue precisamente la posibilidad de introducir movimiento. Sin embargo, te conviene proceder con cautela. Todo lo que se mueve distrae. El movimiento puede tener sentido, por ejemplo, en gráficos interactivos que el lector puede poner en marcha o detener a voluntad y que le permiten observar cómo evoluciona una variable o cómo se modifica en el tiempo un determinado objeto. Te desaconsejo las letras bailarinas, los monigotes que emergen de pronto desde una esquina del monitor, las animaciones que están ahí por estar y, en general, todo lo que se mueve porque sí.

Podemos mencionar aquí también los vídeos. Vale para estos lo mismo que para los otros elementos animados. Eso incluye que debe ser el lector quien decida ponerlos en marcha. No le des esa elección hecha con un vídeo que se activa automáticamente al entrar en la página, sobre todo si tiene sonido (ya hablaremos del sonido en otro artículo).

Mucho cuidado también con las texturas e imágenes que a veces se utilizan como fondo de página. En general, no te las recomiendo. Es posible que te representes tu blog como un cuaderno de clase, pero la forma de transmitir ese mensaje no consiste necesariamente en publicar tus textos sobre un fondo que imita una libreta cuadriculada. Pregúntate cómo va a afectar eso a la lectura.

Considera también lo siguiente: todo lo gráfico es costoso en términos de tiempos de carga, ancho de banda, etc. En cuestión de elementos visuales, casi siempre, menos es más.

La atención es uno de los recursos más escasos hoy día. Te conviene conducirla al punto en el que quieres que se centre y, una vez que está allí, evitar las distracciones. Piensa en la puesta en escena minimalista de Google en comparación con el abigarramiento que ofrecía y ofrece Yahoo! en su página de inicio. Google hoy lo es todo en Internet. Yahoo! se ha quedado en casi nada.

 13 de octubre de 2020  redacción, varios