Dudas lingüísticas 9

Jesús: representación ortotipográfica del tartamudeo

Estimado Alberto:

Me ha surgido una duda a la hora de corregir un texto. La autora hace que un personaje tartamudee, pero no consigo ver qué modo de escribir ese tartamudeo es el más adecuado. A continuación te muestro tres ejemplos:

(1) Yo… Yo… soy…

(2) En… cantado de… de conocerte.

(3) ¿E…, e…, eres tú?

¿Podrías darme alguna noción sobre cómo hacerlo?

Un saludo,

Jesús

Respuesta:

Hola, Jesús:

No hay reglas ortotipográficas específicas para representar el tartamudeo, así que lo que tiene que hacer uno es buscarse la vida aprovechando las posibilidades generales que ofrece el código escrito. Puedes utilizar los puntos suspensivos para indicar que una palabra o expresión queda inconclusa, tal como haces en (1) y (2). Lo que haces en (3) también está bien, pero yo quitaría las comas. Alguna vez he visto también utilizar guiones para preservar la unidad gráfica de una palabra cuyas sílabas se repiten e incluso acumular vocales y consonantes en puntos donde se atasca el hablante:

(4) … ttto-to-to-to-da… la cuuu-ulpa es tuya

Esteban: complementos directos con preposición

Hola, Alberto.

Sigo recibiendo tus ejercicios, que me parecen prácticos y necesarios. En esta oportunidad, quiero hacerte una consulta. Existe un tipo de oraciones que, si bien no me parecen incorrectas, despiertan en mí cierta inquietud o, como solemos decir por acá, me hacen ruido. Se trata de textos como estos:

(5) A esta plaza la cuidan Fundación X y vos [escrito en un cartel].

(6) A los precios los cuidamos entre todos [en relación con una campaña para combatir la inflación].

En estos casos, me suena mejor esto otro:

(7) Esta plaza la cuidan Fundación X y vos.

(8) Los precios los cuidamos entre todos.

Sé que el tema del objeto directo no es sencillo, por eso te pido consejo para poder corregir estos usos, si fuera necesario.

Te mando un abrazo.

Respuesta:

Hola, Esteban:

Efectivamente, esos complementos directos con preposición presentan sus complicaciones en español.

Los ejemplos que citas en (5) y (6) no son, desde luego, la forma más normal de construir oraciones como estas, aunque sí son correctos gramaticalmente y creo incluso que pueden tener su lógica desde el punto de vista de quien escribe el cartel o diseña la campaña publicitaria, pues lo que se consigue con esa preposición es humanizar o, al menos, animar al objeto. De esta forma se consigue presentarlo como algo perteneciente a nuestro ámbito de interés, algo que podemos y debemos cuidar, tal como lo haríamos con seres vivos que forman parte de nuestro entorno.

En resumen, no es la forma que escogeríamos normalmente al redactar, pero sí que veo una lógica en la elección en estos casos concretos.

Roberto: obras de referencia básicas

Hola, Alberto:

No sé si me podrías recomendar algunas obras de referencia básicas que me puedan servir de ayuda cuando estoy escribiendo. A veces tengo dudas y no sé muy bien cómo solucionarlas.

Un saludo,

Roberto

Respuesta:

Hola, Roberto:

El arsenal mínimo que tiene que estar en el escritorio de quien se pone a redactar es el siguiente:

a) Para dudas de vocabulario el Diccionario de la lengua española. Como sabes, se puede consultar en línea en la web de la RAE. Es el estándar del léxico de nuestra lengua y la consulta en línea facilita mucho su uso.

b) Para dificultades lingüísticas en general, el Diccionario panhispánico de dudas. También lo puedes consultar desde la página de inicio de la RAE. Su publicación fue todo un avance porque sirvió para aclarar bastantes puntos oscuros de la norma lingüística del español.

c) Para la ortografía, la Ortografía básica de la lengua española, que te va a sacar de más de un apuro. Es un librito manejable que contiene la información ortográfica esencial.

Una vez que estemos manejando esas tres obras, podríamos empezar a pensar en otras para necesidades más específicas; pero yo me conformaría con que todo el mundo empezara por aquí. Ah, y, por supuesto, no dejes de consultar el Blog de Lengua.

 

Soluciones: gerundio de posterioridad

Aquí tienes resuelto el ejercicio sobre el gerundio de posterioridad. Las soluciones que se presentan son ejemplares. Puede haber otras posibilidades que te permitan evitar el gerundio de posterioridad. Debes encontrar la tuya. Cada apartado solucionado correctamente vale un punto.

a) El vuelo procedente de Madrid tuvo un trayecto plagado de incidencias, siendo imposible efectuar la correspondencia en Filadelfia [aquí hay un gerundio de posterioridad; te propongo un par de soluciones: "... por lo que fue imposible efectuar la correspondencia en Filadelfia", "... y fue imposible efectuar la correspondencia en Filadelfia].

b) Escapó de Alcatraz cavando un túnel con una cucharilla [este es un uso correcto del gerundio: primero cavamos el túnel y después nos escapamos, como debe ser].

c) Susanita estudió su carrera en cuatro años, encontrando un puesto de trabajo como ingeniera en una multinacional [para evitar el gerundio de posterioridad podemos recurrir a formulaciones como las siguientes: "... y a continuación encontró un puesto de trabajo como ingeniera en una multinacional", "... tras lo cual encontró un puesto de trabajo como ingeniera en una multinacional"].

d) Te tengo dicho que no hables comiendo [está hablando y comiendo al mismo tiempo; puede que no sea lo más recomendable desde el punto de vista de los modales, pero la gramática no tiene nada que objetar].

e) Milón se puso fuerte paseando un toro en brazos [lógica y temporalmente lo que ocurre es que primero paseamos el toro y después (como consecuencia de ello) nos ponemos fuertes; lo ideal es empezar cuando es un ternerito y pasearlo un rato en brazos todos los días; así podremos levantarlo sin esfuerzo cuando sea un toro hecho y derecho; desde el punto de vista gramatical no hay nada que objetar].

f) Milón puso en práctica con constancia su famoso método del toro, desarrollando una fuerza extraordinaria [aquí la gramática opina que estamos haciendo las cosas al revés; podemos evitar el gerundio de posterioridad con formulaciones como estas: "... gracias a lo cual desarrolló una fuerza extraordinaria", "... y desarrolló una fuerza extraordinaria"].

g) Hemos rediseñado nuestra estrategia de ventas, logrando un incremento de la facturación del 23 % [el lenguaje comercial redicho siente una especial predilección por el gerundio en general y, si es de posterioridad, mejor que mejor; es preferible expresar esto así: "... con lo que hemos logrado un incremento de la facturación del 23 %", "... lo que nos ha permitido lograr un incremento de la facturación del 23 %"].

h) Trabajó como minero durante muchos años, desarrollando silicosis al final de su vida [ayudaremos a nuestro lector y evitaremos problemas gramaticales si marcamos claramente el tipo de relación lógica que mantienen las dos acciones que se expresan en el ejemplo: "Trabajó como minero durante muchos años. Como consecuencia, desarrolló silicosis al final de su vida"].

i) Habiendo oído a los testigos, el juez dio por finalizada la sesión [nada que objetar: primero se oye a los testigos y después se da por finalizada la sesión; así es como debe ser en los juicios y en la gramática].

j) Probaron con un láser, pero al final hubo que depilarle las cejas tirando con unos alicates [me puedo imaginar el dolor de métodos de depilación tan expeditivos, pero nos queda el consuelo de que la gramática no ha sufrido: todo era correcto].

Para más información, consulta el artículo sobre el gerundio de posterioridad.

Ejercicios: gerundio de posterioridad

En este ejercicio vas a encontrar una serie de gerundios destacados en negrita. Tienes que decidir si se trata de casos de gerundio de posterioridad o no. Si lo son, debes corregirlos.

a) El vuelo procedente de Madrid tuvo un trayecto plagado de incidencias, siendo imposible efectuar la correspondencia en Filadelfia.

b) Escapó de Alcatraz cavando un túnel con una cucharilla.

c) Susanita estudió su carrera en cuatro años, encontrando un puesto de trabajo como ingeniera en una multinacional.

d) Te tengo dicho que no hables comiendo.

e) Milón se puso fuerte paseando un toro en brazos.

f) Milón puso en práctica con constancia su famoso método del toro, desarrollando una fuerza extraordinaria.

g) Hemos rediseñado nuestra estrategia de ventas, logrando un incremento de la facturación del 23 %.

h) Trabajó como minero durante muchos años, desarrollando silicosis al final de su vida.

i) Habiendo oído a los testigos, el juez dio por finalizada la sesión.

j) Probaron con un láser, pero al final hubo que depilarle las cejas tirando con unos alicates.

¿Ya has terminado? Ve rápidamente a la página de soluciones.

Dudas lingüísticas 8

Francisco Javier: concordancia de le

Buenos días, Alberto:

¿Se podría hacer una campaña universal sobre el uso correcto del pronombre les como complemento indirecto? Leo, entre otros muchos titulares:

(1) Amaral le da una ‘paliza’ a los políticos.

(2) Rajoy le dice a los españoles bla bla bla…

¿ No es más bien esto otro?:

(3) Amaral les da una paliza a los políticos.

(4) Rajoy les dice a los españoles bla bla bla…

Creo que multitud de periodistas lo usan mal, además de todos los políticos y algunos escritores.

Muchas gracias,

Francisco Javier

Respuesta:

Hola, Francisco Javier:

Efectivamente, ahí encontramos un problema de concordancia. La función de ese pronombre es avisarnos de que más adelante viene el verdadero complemento indirecto. Es una reduplicación de a los políticosa los españoles, respectivamente. Como estos están en plural, el pronombre debería adoptar la misma forma. Hasta aquí, la norma.

Dicho esto, podemos pararnos a observar estos pronombres un poco más de cerca porque son verdaderamente curiosos. Se salen de lo común en español porque son catafóricos, es decir, están anticipando algo que va a venir después. Los pronombres en nuestra lengua normalmente son anafóricos, o sea, repiten lo que ya se ha dicho, como aquí:

(5) El móvil ayer me lo dejé en casa.

En (5) el pronombre lo está retomando algo que ya se ha nombrado (el móvil). Los hablantes de español pasamos mucho tiempo repitiendo con pronombres lo que ya hemos dicho, a diferencia de lo que ocurre en lenguas más dadas a la catáfora, como el alemán, cuyos hablantes se pasan más bien la vida avisándonos de lo que piensan decir después.

Además, ese pronombre tiene la virtud de aumentar la valencia de los verbos. Fijémonos, por ejemplo, en el verbo amasar:

(6) Robus amasa pan.

Este verbo normalmente implica la presencia de dos participantes en la acción: alguien que amasa y algo que es amasado. Nosotros podríamos decir también algo como lo siguiente, pero suena raro:

(7) Robus amasa pan a sus hijos.

Lo que está necesitando esa masa es la levadura del pronombre le:

(8) Robus les amasa pan a sus hijos.

En cuanto lo añadimos, la masa se esponja. El pronombre les nos permite introducir en la acción un participante que en principio no estaba previsto en el plan de construcción del verbo: el destinatario o beneficiario de la acción.

Todo esto no es casualidad y si lo cuento es porque está relacionado desde un punto de vista lingüístico (que no normativo) con esos usos en singular que señalas. El pronombre le se está cargando en español de más valores gramaticales de los que tenía inicialmente. Las palabras de una lengua solo pueden hacer eso a costa de pagar un precio: el de ir degenerando morfológicamente. Una señal de que eso está ocurriendo es que empiezan a fallar las concordancias. La incorrección que tú señalas es un síntoma. Es como la grieta que nos avisa de movimientos más profundos que pugnan por salir a la superficie.

José Ignacio: conformidad aconformidad con

Hola Alberto:

Tengo una pregunta que no he visto en las dudas resueltas ni en los contenidos de tu blog.

Es sencilla, pero yo me caliento la cabeza cada vez que tengo que dar conformidad a alguna cuestión en mi trabajo.

Cuando uno da la conformidad a una factura, por ejemplo, creo que está bien expresado Doy mi conformidad a la factura X; pero si utilizo la frase sin sujeto ni verbo, por ejemplo en el asunto breve de un asiento del registro de salida, ¿estaría igualmente bien Conformidad a la factura X, o debería decir Conformidad con la factura X?

Lo único que encuentro en el DRAE es conforme a, pero esto no aclara mi duda, pues solo refleja el hecho de que una cuestión está apoyada en otra anterior (por ejemplo: se te pagará CONFORME A lo que trabajes).

Un saludo,

José Ignacio

Respuesta:

Hola, José Ignacio:

Desde un punto de vista lingüístico, puedes utilizar tranquilamente cualquiera de las dos fórmulas. Podemos explicarlas sin mayor problema como el resultado de elipsis diferentes:

(9) [José Ignacio da su] conformidad a la factura X > conformidad a la factura X

(10) [Se manifiesta la] conformidad [de José Ignacio] con la factura X > conformidad con la factura X

En (9) estamos construyendo la expresión sobre la estructura de dar:

(11) alguien (José Ignacio) da algo (conformidad) a algo (la factura)

En (10), en cambio, estamos montando nuestra expresión sobre la estructura de conformidad:

(12) conformidad de alguien (José Ignacio) con algo (la factura)

De todas formas, en cada oficio hay expresiones típicas del gremio. Ya que las dos son correctas, yo me quedaría con la que sea de uso corriente entre los profesionales.

Patricia: sustantivos compatibles con entre

Hola, Alberto:

Mi nombre es Patricia y te agradecería que me aclararas una duda. ¿Es correcto decir esto?

(13) He ido al cine entre diario.

Muchas gracias.

Respuesta:

Hola, Patricia:

No sé si eres consciente de ello, pero estás planteando una cuestión semántica bastante interesante. Como eso nos puede llevar un poco lejos, te contestaré de entrada: no, eso no se dice así en español. Lo siento, pero tendrás que conformarte con una de estas dos expresiones:

(14) Voy al cine entre semana.

(15) Voy al cine en día de diario.

Vamos ahora con la explicación. Para simplificar una cuestión compleja, te diré que la preposición entre no es compatible con cualquier sustantivo, sino solamente con los que están en plural o con los que, estando en singular, encierran en su significado una noción de pluralidad. Por eso decimos entre las aguas, pero no entre el agua.

El sustantivo semana contiene una idea de pluralidad porque es un nombre colectivo. Una semana es simplemente una colección de siete días. La noción de pluralidad está ausente en diario, que simplemente se opone a fiesta, como en día de diario frente a día de fiesta o traje de diario frente a traje de fiesta. Estos dos sustantivos son singulares a más no poder.

Además, para complicar las cosas, se ha producido una evolución histórica. En castellano antiguo se podían formar construcciones con esa preposición que no son posibles en la lengua actual. En algunas variedades del español se han mantenido esos usos antiguos, que se apartan del uso común en el español de nuestros días. Explicar esto ya nos llevaría prácticamente a escribir un tratado. Si te ha picado la curiosidad, te recomiendo que te acerques a la biblioteca y busques el diccionario Redes de Ignacio Bosque. En las páginas XCVIII-XCIX te ofrece una explicación magistral del asunto. Magistral es también Redes, uno de los mejores diccionarios combinatorios que se han hecho hasta el momento a escala mundial.

Colofón

Como de costumbre, se me quedan bastantes preguntas en el tintero. Me hubiera gustado contestar a todas, pero ya veis cuánto puede dar de sí cada una de ellas. Hasta aquí es hasta donde he podido llegar. Que paséis un buen fin de semana.

Ad hoc

Ad hoc es una expresión latina que se traduce literalmente como ‘para esto’, aunque en la práctica significa más bien ‘para este propósito’. Se utiliza para referirse a algo que está concebido específicamente para la ocasión, apartándose de lo que resulta normal o general en un determinado ámbito. Veamos un ejemplo de uso que nos ayudará a entenderla:

(1) En el fondo, lo que inquieta en los círculos científicos de la época es la posibilidad de que la propuesta newtoniana suponga una reaccionaria vuelta a las cualidades ocultas, ingeniadas ad hoc para cada ocasión [Manuel Cruz: Por un naturalismo dialéctico].

Inicialmente, ad hoc era propio del lenguaje especializado de la filosofía, el derecho, etc.; pero poco a poco se va abriendo camino en el habla general.

Tiende a cargarse de connotaciones negativas. A menudo se utiliza para dar a entender que estamos hablando de una solución de circunstancias, no demasiado elegante, para un problema que no se sabe bien cómo resolver. Esta implicación se puede detectar sin dificultad en el ejemplo (1) y también en este otro, procedente de un texto periodístico:

(2) Según fuentes parlamentarias, presentarán el recurso bajo el argumento de que es una ley ad hoc y está pensada «a medida» para una cuestión en concreto [El Diari de Tarragona, 8-4-2014].

Debe escribirse en cursiva, como todas las expresiones latinas de dos o más palabras. En textos manuscritos encerraremos estas palabras entre comillas. Tampoco está de más advertir que se trata de dos palabras independientes que no se deben enlazar con guion ni escribirse juntas. Su pronunciación es [adók].

En caso de duda, es preferible que utilices una expresión castellana que te permita expresar tu idea claramente y se pueda interpretar sin dificultad por tu interlocutor.

Femenino de nombres de profesión: esposa de

Antiguamente existía la costumbre de referirse a la mujer por el oficio del marido. Así surgieron en el habla popular muchos femeninos de nombres de profesión a los que se daba la interpretación de ‘esposa de’:

(1) la alcaldesa

(2) la jueza

(3) la generala

Nombres como los de arriba se utilizaban para hablar de la mujer del alcalde, la del juez o la del general. En (4) encontramos un ejemplo tomado de un relato del siglo XIX:

(4) [...] largó tres discursos el alcalde; batió palmas la alcaldesa; otorgaron tres veces los concejales [José María de Pereda: Tipos y paisajes].

Se aprecia claramente que la alcaldesa es aquí la mujer del alcalde porque a este se le menciona justo antes y es quien pronuncia el discurso. Cualquiera que posea unas nociones de historia sabrá además que en el siglo XIX las mujeres no podían ejercer ese cargo.

Algunos de estos femeninos han pasado a utilizarse ya para designar a la mujer que ejerce esa profesión o cargo. Hoy, cuando hablamos de una alcaldesa, nos estamos refiriendo normalmente a la mujer que rige una ciudad. De este uso tradicional es de donde sale también el femenino jueza, que compite con la juez y que ha sido criticado a menudo, aunque no es precisamente de invención reciente.

Otros de estos femeninos, en cambio, no han cuajado como forma de referirse a la mujer que desempeña una profesión. Entre estos podemos citar generala. Como ya hemos visto en otro artículo, los femeninos de los grados del ejército utilizan la forma del masculino convirtiéndola en común en cuanto al género. Se dice, por tanto, la general.

El significado de ‘mujer de’ no se ha perdido, pero va quedando relegado por la sencilla razón de que el mundo ha tomado otro camino. Es posible que algún día quede solamente en los diccionarios como recuerdo de una época pasada.

Nota: El ejemplo (4) está tomado del CORDE (Real Academia Española: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [9 de abril de 2014]).

Soluciones: el cual

Corrige el ejercicio de uso de el cual. Hay diez oraciones, de modo que cada una vale un punto.

a) Galdós es un autor español el cual que es conocido por los Episodios nacionales.

b) Galdós es el autor del cual estuvimos hablando en la última clase [correcto].

c) Este problema, para el cual no hay solución, no debería preocuparnos demasiado [correcto].

d) Todas las personas con las cuales hemos hablado coincidían en que era necesario adoptar medidas más enérgicas [correcto].

e) Las personas que las cuales deseen participar en nuestra encuesta deben remitir por correo electrónico los formularios debidamente cumplimentados.

f) Los formularios, los cuales pueden ustedes descargar en nuestra página web, se deben remitir por correo electrónico una vez cumplimentados [correcto].

g) Esta es la mascota sin la cual no puede vivir [correcto].

h) Este es el balcón desde el cual se asomó el presidente antes de tropezar [correcto].

i) Este balcón, el cual se conserva tal como estaba en la época, es fundamental en la historia de nuestro país [correcto].

j) Los neutrinos, de los cuales hablaremos en el capítulo siguiente, no son lo mismo que los neutrones [correcto].

Tienes un artículo que te explica cómo utilizar el cual correctamente. Quienes se sienten inseguros en la redacción tienden a abusar del pronombre el cual porque es más largo.

Ejercicios: el cual

En este ejercicio debes decidir si el cual está utilizado correctamente. Si es correcto, indícalo y, si no, sustitúyelo por (el) que.

a) Galdós es un autor español el cual es conocido por los Episodios nacionales.

b) Galdós es el autor del cual estuvimos hablando en la última clase.

c) Este problema, para el cual no hay solución, no debería preocuparnos demasiado.

d) Todas las personas con las cuales hemos hablado coincidían en que era necesario adoptar medidas más enérgicas.

e) Las personas las cuales deseen participar en nuestra encuesta deben remitir por correo electrónico los formularios debidamente cumplimentados.

f) Los formularios, los cuales pueden ustedes descargar en nuestra página web, se deben remitir por correo electrónico una vez cumplimentados.

g) Esta es la mascota sin la cual no puede vivir.

h) Este es el balcón desde el cual se asomó el presidente antes de tropezar.

i) Este balcón, el cual se conserva tal como estaba en la época, es fundamental en la historia de nuestro país.

j) Los neutrinos, de los cuales hablaremos en el capítulo siguiente, no son lo mismo que los neutrones.

Y ahora corrígelo, claro.

Dudas lingüísticas 7

María Isabel: diccionario de apellidos

Hola, Alberto:

He estado buscando en la web un diccionario de apellidos, pero no encuentro ninguno. Me gustaría saber si el apellido Cordovés, se escribe así o de otra forma.

Gracias por tu colaboración,

María Isabel

Respuesta:

Hola, María Isabel:

Hay diccionarios de apellidos, sobre todo orientados a la heráldica, pero no te van a servir para resolver tu duda. Un diccionario de apellidos puede levantar acta de cómo se escriben estos, pero nunca decir cómo se deben escribir. Los apellidos se escriben como se escriben y a menudo presentan variantes, formas arcaicas, etc. Piensa en lo que ocurre con Jiménez, GiménezXiménez (escrito con equis, pero pronunciado siempre con jota) o con IbarraYbarra. Es más, se debe respetar escrupulosamente la grafía. No es lo mismo llamarse San Segundo o Sansegundo, Corvalán o Corbalán. En el fondo, estas diferencias ortográficas son un resumen de la historia de la lengua y de las familia.

Lo único que está regulado es la acentuación, que se tiene que amoldar a las reglas generales, salvo ciertas excepciones. Si te interesa esa parte del problema, descárgate mi manual de acentuación y lo encontrarás explicado.

Isabel: régimen de construcciones causativas con hacer

Hola, Alberto:

Por si te va bien para tu sección Dudas lingüísticas de los viernes: ¿es correcto decir Me hizo de reír o Me hizo reír?

Isabel

Respuesta:

Hola, Isabel:

Lo correcto en este tipo de construcciones causativas con hacer es siempre Me hizo reír. El uso de la preposición de en este caso es un vulgarismo. Las dudas que plantea el uso de la preposición de en español son de lo más variado. Te puede interesar leer el artículo sobre dequeísmo para que veas que este no es un fenómeno aislado.

Inmaculada: atributos preposicionales

Estimado Alberto:

Desearía plantearle una consulta de análisis sintáctico. En la oración Este regalo es para mí, ¿cuál es la función sintáctica de para mí? Unos consideramos que el verbo es copulativo y optamos por el atributo; otros señalan que el verbo se ha convertido en predicativo y optan por complemento indirecto; algunos consideran que para mí es complemento circunstancial de destinatario. ¿Cuál es la función?

Un saludo,

Inmaculada

Respuesta:

Hola, Inmaculada:

Dentro de las funciones sintácticas, encontramos casos típicos y otros que lo son menos. Tú has escogido para tu consulta un atributo que, desde luego, no es típico, pero no por ello deja de ser tal. El atributo típico es el que está representado por un adjetivo:

(1) Este coche es eléctrico.

Sin embargo, podemos encontrar otras categorías desempeñando esta función con el verbo ser, como sustantivos (2), sintagmas preposicionales (3) o, incluso, oraciones finales (4):

(2) Mariano es peluquero.

(3) Este tapón es de corcho.

(4) Aquello era para caerse de espaldas.

Cuando tenemos dudas con una función sintáctica, lo que hay que hacer es aplicar pruebas sintácticas. La primera en este caso es la pronominalización. Vamos a ver qué pronombre puede sustituir a para mí:

(5) Este regalo es para mí > Lo es

Es fácil comprobar que el pronombre es el mismo cuando el atributo es un adjetivo:

(6) Este coche es eléctrico > Lo es

Si aplicas la prueba a (2), (3) y (4), verás que obtenemos el mismo resultado y que este es diferente del que se presenta en un caso en el que ser no es copulativo, sino que equivale a tener lugar:

(7) La reunión es en el primer piso.

(8) La reunión es allí.

(9) La reunión lo es.

O sea, que todo parece indicar que nos encontramos ante un atributo. Para mayor seguridad podemos recurrir a una segunda prueba. En muchas oraciones copulativas podemos sustituir a ser por un pariente cercano: parecer. No hay problema para ello en (2) y (4), que dan lugar a lo siguiente:

(10) Este coche parece eléctrico.

(11) Este tapón parece de corcho.

Tengo que confesar que aquí he tenido dudas con para mí, pero buscando en Internet enseguida he encontrado ejemplos como estos, que son sintácticamente equivalentes:

(12) Esto parece para solteros (< Esto es para solteros)

(13) Esto parece para la típica empresa enana (< Esto es para la típica empresa enana)

En definitiva, para alguien no es lo más normal que podemos encontrar en cuestión de atributos, pero es atributo al fin y al cabo.

Víctor: tener que, deber, haber de

Apreciado Alberto:

¿Me podrías ilustrar sobre el uso correcto y adecuado de los verbos deber, haber y tener? Por ejemplo:

(14) Tendría que ser llamado a declarar.

(15) Debería ser llamado a declarar.

(16) Habría de ser llamado a declarar.

Se suelen utilizar indistintamente y me da la impresión de que no es lo correcto.

Recibe mi más cordial saludo.

Víctor

Respuesta:

Hola, Víctor:

Hay dos partes en este asunto. Para empezar, se da una diferencia estilística entre las tres expresiones, que he ordenado de menos formal a más formal. A un niño le diríamos coloquialmente Tienes que hacer los deberes, pero no Has de hacer los deberes. Después podemos identificar un matiz de significado. Deber presenta un tinte moral que, desde luego, está ausente en tener que y yo diría que tampoco se encuentra en haber de.

Otra cuestión relacionada con esta es la de la diferencia entre deberdeber de.

La pasiva refleja

La construcción pasiva refleja se denomina así porque presenta puntos en común con la construcción pasiva y con las construcciones reflexivas. Se trata de construcciones como las que encontramos en los ejemplos (1) y (2):

(1) [...] aquí se necesita gente que pueda trabajar [Felipe Santander: El corrido de los dos hermanos].

(2) [...] no se regalan armas de fuego a una dama [Eduardo Mendoza: La ciudad de los prodigios].

Se caracterizan por lo siguiente:

a) Solo son posibles con verbos transitivos

Esta es una característica que las acerca a las pasivas perifrásticas (como El delincuente fue condenado). Al igual que ocurre con estas, solamente se pueden formar construcciones pasivas reflejas a partir de verbos que toman un complemento directo. Los verbos necesitar y regalar, que son los que tenemos en los ejemplos de arriba, normalmente forman oraciones activas como (3) y (4), en las que hay un complemento directo, que destaco en negrita:

(3) El patrón necesita gente.

(4) Manolo regaló un fusil de juguete a su hermano.

Si no hay complemento directo, no hay pasiva: ni perifrástica ni refleja.

b) El verbo va acompañado de la partícula se

Esto las acerca a las impersonales con se. No le busques una función sintáctica a se. Está ahí únicamente como marca que nos avisa de que nos encontramos ante una construcción especial. Nos está dando pistas de que ha desaparecido algo: el sujeto de la activa.

c) El complemento directo de la activa correspondiente es el sujeto de la pasiva refleja

Esta es otra característica que las acerca a las pasivas perifrásticas. A partir de una oración como Manolo regala fusiles a las damas podemos llegar a pasivas perifrásticas como Los fusiles les son regalados a las damas o pasivas reflejas como No se regalan fusiles a las damas. Una y otra construcción tienen en común que lo que era un complemento directo se convierte ahora en sujeto. Podemos apreciar que se trata del sujeto porque el verbo concuerda con él en número. Es una prueba infalible. Esto queda de manifiesto sobre todo en el plural:

(5) Se buscan trabajadores.

(6) Se regalan armas de fuego.

d) No se nos indica quién realiza la acción

Para eso es para lo que sirve precisamente una oración pasiva: para apartar el foco de atención del agente y situarlo sobre la acción y su objeto. Es una característica que comparte la pasiva refleja tanto con la pasiva perifrástica como con las construcciones impersonales con se.

Además de las cuatro características anteriores, podemos proporcionar unas breves notas de uso. El sujeto de la activa correspondiente puede aparecer como complemento agente, aunque no es lo normal. En este caso, se introduce mediante la preposición por o, mejor todavía, la expresión por parte de:

(7) Se eligen representantes por los ciudadanos.

(8) Se eligen representantes por parte de los ciudadanos.

La pasiva refleja resulta más natural en español que la perifrástica y se suele preferir a esta, incluso en textos formales.

Hay que decir que se trata de una construcción enormemente compleja. Aunque los hablantes nativos la manejan con soltura y espontaneidad, suele plantear dificultades considerables a quienes aprenden el español como lengua extranjera.

La pasiva refleja está muy cercana a las construcciones impersonales con se. Tanto es así que no siempre es posible distinguir netamente unas de otra, pero de esta cuestión tendremos que ocuparnos cuando hablemos de las impersonales con se y las complicaciones que presentan.