Podcast: grupos consonánticos cultos

Hay ciertas agrupaciones de consonantes que resultan complicadas de pronunciar para los hablantes de castellano y que incluso nos hacen dudar cuando nos paramos un momento a pensar en ellas. Seguro que alguna vez te ha ocurrido con palabras como benigno, efecto y colapso.

Por eso David Callejo y Alberto Bustos acuden al rescate. En doce minutos de audio examinamos el origen de tamaña confusión y explicamos la forma de pronunciar los grupos consonánticos cultos. No necesitas más tiempo para enterarte de un par de consejos que te ayudarán a mejorar tu pronunciación.

 

 

Si quieres un enlace directo para descargar el archivo, no tienes más que pinchar en el que te acabo de poner.

La sección Blog de Lengua se emite dentro del programa Hoy por Hoy de la Cadena SER de Madrid Norte y Madrid Sur. Si no estás dentro de la zona de cobertura de estas emisoras, no te preocupes: ya sabes que nos puedes encontrar todas las semanas en el Blog de Lengua propiamente dicho.

Por cierto, la próxima semana hablaremos de expresiones latinas. No te lo pierdas.

Plurales en -es

La desinencia -es es la que tradicionalmente se utiliza para formar el plural de los sustantivos y adjetivos terminados en consonante. La encontramos en los que acaban en -d, -j, -l, -n, -r, -s, -y, -z, que vienen a ser las consonantes que pueden aparecer en posición final de palabra en el léxico patrimonial del español. He aquí algunos ejemplos:

(1) la pared > las paredes

(2) el reloj > los relojes

(3) el árbol > los árboles

(4) el cañón > los cañones

(5) el color > los colores

(6) el anís > los anises

(7) la ley > las leyes

(8) la nuez > las nueces

Hay que hacer algunas advertencias sobre la lista anterior. Para empezar, solamente algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en -s forman el plural de esta manera. A estos se les han añadido en tiempos más recientes algunos de los préstamos terminados en -x por la sencilla razón de que en la lengua hablada terminan en -s, por más que la ortografía enmascare este hecho. Respecto de los que terminan en -y conviene saber que la desinencia -es únicamente se aplica a los que terminan en vocal + -y (y ni siquiera a todos). Los terminados en consonante + -y constituyen un grupo especial que presenta sus propias dificultades. Lo más recomendable para todos estos casos es leer los artículos correspondientes.

Con el tiempo han ido entrando en el vocabulario de nuestra lengua préstamos de diversas lenguas terminados en consonantes que no son las anteriores, pero estos toman la terminación de plural -s. No obstante, hay que hacer mención aparte de los terminados en -ch. Estos siguen a veces el modelo de plural en -es, aunque tienden más bien a no añadir ninguna terminación.

Encontramos la terminación -es, asimismo, en algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en o en -ú. Excepcionalmente, además, aparece en alguna palabra terminada en o en -ó.

Otro de sus reductos es el plural de las vocales.

Última advertencia: las palabras terminadas en dos o más consonantes no siguen este modelo aunque la última sea alguna de las mencionadas arriba. Cuando se agrupan consonantes, nos pasamos al bando de los plurales en -s.

Como ves, la formación del plural es más complicada de lo que parece. Intuitivamente está bastante claro cuándo se aplica cada terminación, pero en cuanto empezamos a descender al detalle, las cosas se van enredando.

Cada uno de los enlaces de este artículo conduce a explicaciones más detalladas para los casos concretos que se mencionan.

La asimilación

La asimilación es un fenómeno que se produce cuando un sonido de la cadena hablada adopta algún rasgo de otro sonido cercano que influye en él. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando pronunciamos la secuencia hasta luego como [atta luégo]. La pronunciación que indicamos en el ejemplo se puede dar en una articulación relajada y coloquial, pero además de eso es característica de algunas variedades del español.

Podemos diferenciar varios tipos:

1 Si atendemos a la distancia que hay entre los sonidos, podemos establecer una primera diferencia entre asimilación por contacto y asimilación a distancia.

1.1 La asimilación por contacto es la que se produce entre sonidos que son contiguos en la cadena hablada. Este tipo de asimilación se da con mucha frecuencia en la pronunciación del español. Por ejemplo, la ese normalmente se pronuncia sorda en nuestra lengua. Esto quiere decir que no se produce vibración de las cuerdas vocales. Sin embargo, cuando va seguida por una consonante sonora, se contagia de la sonoridad de esta. Sonoro quiere decir aquí que se pronuncia con vibración de las cuerdas vocales. Puedes percibirlo haciendo una prueba. Estrecha tu cuello (sin pasarte, claro) entre el pulgar y el índice, y pronuncia a continuación estas palabras:

(1) hasta

(2) rasgo

En (1) notarás que no hay vibración en el centro de la palabra, en los segmentos que coinciden con las consonantes. En (2), en cambio, sentirás que hay vibración en toda la palabra. Esto ocurre porque el sonido [g] le traspasa por contacto el rasgo de sonoridad a la ese que le precede.

1.2 La asimilación a distancia, en cambio, es la que se produce entre sonidos que no están directamente en contacto. Es lo que ocurre cuando pronunciamos [álbol] en lugar de [árbol]. La pronunciación indicada se da a veces como resultado de un lapsus linguae, aunque hay también variedades del español en las que es frecuente.

2 Cuando nos fijamos en el sentido en que se produce la asimilación, diferenciamos entre asimilación regresiva y asimilación progresiva.

2.1 La asimilación regresiva es la que va hacia atrás, es decir, se produce cuando un sonido influye en otro que le precede. Es muy frecuente en español. La pronunciación sonora de la ese de rasgo, desde es un ejemplo. También encaja aquí el ejemplo [álbol] mencionado arriba.

2.2 La asimilación progresiva, en cambio, es la que va hacia adelante. Es, por tanto, la que se produce cuando un sonido induce cambios en alguno de los que le siguen. Es más complicado encontrar ejemplos en español, pero no es imposible. Fíjate en la palabra hazte. El sonido ce es interdental (para pronunciarlo situamos la punta de la lengua entre los dientes). El sonido te, en cambio, es dental (se pronuncia apoyando la punta de la lengua contra la cara interior de los incisivos superiores). Pues bien, en hazte la te tiende a adelantar su punto de articulación y a interdentalizarse por influencia del sonido anterior.

3 Por último, según el alcance del fenómeno se distingue entre asimilación total y asimilación parcial.

3.1 La asimilación total se produce cuando un sonido se convierte en una réplica exacta de otro. En español la encontramos, por ejemplo, en la pronunciación de mismo como [mímmo]. Esta pronunciación se da a veces en el habla coloquial y relajada, pero también, de forma sistemática, en ciertas variedades de la lengua.

3.2 La asimilación parcial se da cuando solamente se modifica algún rasgo o rasgos, pero sin que llegue a producirse la identidad. Por ejemplo, el sonido ene normalmente es alveolar, es decir, se pronuncia apoyando la punta de la lengua contra los alvéolos de los incisivos superiores. Sin embargo, en ancho se vuelve palatal por influencia del sonido che. Pronuncia esta palabra y comprobarás cómo la lengua se aplasta contra el paladar.

Como vemos, la asimilación es un fenómeno muy amplio. He procurado escoger ejemplos procedentes del español de nuestros días para facilitar la comprensión, pero conviene aclarar que muchas palabras de la lengua actual son el resultado de procesos históricos de asimilación a partir del latín. Así se llegó, por ejemplo, a nuestra forma actual paloma a partir del latín palumba. Por el camino se produjo la asimilación total de la be hasta el punto de quedar embebida en la eme. Los procesos de asimilación son fundamentales en el cambio lingüístico.

No es imprescindible tener conocimientos sobre la asimilación para llegar a dominar la pronunciación de la lengua materna, aunque esto puede resultar de gran ayuda. En cambio, sí que será imprescindible descender hasta estos fenómenos si queremos llevar la pronunciación de una lengua extranjera a un nivel que se vaya acercando al de los nativos.

Soluciones: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

Estas son las soluciones al ejercicio de concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Cada respuesta correcta vale un punto.

a) un tractor y un remolque negros

b) una vaca y una oveja lecheras

c) una cabra y un tractor franceses

d) extraordinario riesgo y dificultades

e) con gigantescas ampollas y callos en los pies

f) galletas y chocolate suizos

g) una vaca y un reloj de cuco suizos

h) vacas, cabras y ovejas extranjeras

i) toros y vacas extranjeros

j) magníficas reses y relojes de cuco

Ejercicios: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

A continuación vas a encontrar diez oraciones en las que debes añadir las terminaciones correctas para los adjetivos. Se indican en negrita los sustantivos con los que concuerda el adjetivo. Te puede servir de ayuda el artículo en que se explica la concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Para acceder a las soluciones solo tienes que pinchar en el enlace.

a) Me he comprado un tractor y un remolque negr___.

b) Tengo una vaca y una oveja lecher___.

c) Tengo una cabra y un tractor frances___.

d) El ganadero ascendió a los Alpes con extraordinari___ riesgo y dificultades.

e) El ganadero descendió de los Alpes con gigantesc___ ampollas y callos en los pies.

f) Él es nuestro proveedor de galletas y chocolate suiz___.

g) Me han regalado una vaca y un reloj de cuco suiz___.

h) El señor Schmidt colecciona vacas, cabras y ovejas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

i) El señor Schmidt colecciona toros y vacas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

j) Este país produce magnífic___ reses y relojes de cuco.

Podcast: cambios en las reglas de acentuación

La nueva versión de la Ortografía de la lengua española de 2010 trajo algunos cambios en las reglas de acentuación del español. Varios años después todavía hay quien no se ha puesto al día.

Pues bien, ya no hay excusa para no darse por enterado: David Callejo y yo te contamos los cambios en una agradable conversación.

Ya sabes que nos puedes oír todas las semanas en el programa Hoy por hoy de la Cadena SER de Madrid Norte y Madrid Sur o, con toda la tranquilidad del mundo, en el Blog de Lengua.

 

 

Si quieres, puedes descargar el archivo de audio para guardarlo en tu móvil o en tu ordenador.

Si después de oírnos te has dado cuenta de que necesitas ponerte al día, me permito recomendarte mi Manual de acentuación.

La semana que viene hablaremos sobre cómo se pronuncian los grupos consonánticos cultos.

Plurales en -s

Tradicionalmente, en español los plurales en -s estaban reservados para los sustantivos y adjetivos terminados en vocal:

(1) la vaca > las vacas

(2) el coche > los coches

(3) el panoli > los panolis

(4) el gorro > los gorros

(5) la tribu > las tribus

Eran especiales, no obstante, los plurales de palabras terminadas en -i tónica, en -u tónica y en vocal + y, puesto que aquí se daban alternancias entre la terminación -s y la terminación -es.

También se presentaba ocasionalmente la desinencia -s en el plural de las onomatopeyas terminadas en consonante:

(6) el tictac > los tictacs

Sin embargo, en las últimas décadas el español ha recibido un gran aporte de préstamos que proceden mayoritariamente del inglés. Estas palabras suelen terminar en consonantes que resultan ajenas a la estructura tradicional de nuestra lengua, donde las posibilidades para que un sustantivo o adjetivo acabaran en consonante estaban muy limitadas: solamente eran admisibles en español las terminaciones -d, -j, -l, -n, -r, -s, -x, -y, -z.

Como consecuencia de la incorporación de préstamos se han unido al modelo de formación del plural en -s toda una serie de palabras que terminan en -b, -c, -f, -g, -k, -m, -p, -t, -v, -w, por ejemplo:

(7) el kebab > los kebabs

(8) el airbag > los airbags

(9) el kayak > los kayaks

A estos hay que añadirles los sustantivos y adjetivos que terminan en combinaciones de dos o más consonantes, pues también forman su plural añadiendo -s:

(10) el gong > los gongs

En este último grupo, no obstante, hay que hacer mención aparte de los que terminan en -ch, ya que vacilan entre el modelo de plural en -s y el modelo en -es.

El modelo en -s ha terminado por recoger a todos los préstamos que terminan en consonantes raras. De ahí que una palabra que hemos adoptado recientemente del turco, como kebab (7), pluralice también de esta manera. Es más, incluso han quedado incluidos aquí los latinismos de uso corriente que terminan en las consonantes mencionadas. Estos nunca forman el plural a la manera latina, sino que añaden, sin más, una ese. Pensemos, por ejemplo, en los currículums.

Así, el plural en -s se ha convertido en el modelo general para la formación del plural de cualquier sustantivo o adjetivo procedente de cualquier lengua que presente una consonante final ajena a la morfología del español.

Siguiendo los enlaces de arriba accederás a explicaciones más detalladas sobre la formación del plural correspondiente a cada una de las terminaciones individuales.

Coma y corchetes

Cuando en una misma posición coinciden una coma y un fragmento de texto encerrado entre corchetes, la coma tiene que ir siempre detrás de los corchetes:

(1) En el momento en que se produce esta batalla [238 a. de C.], los romanos aún no dominan la península ibérica.

La coma nunca puede ir antes de los corchetes:

(2) … esta batalla, [238 a. de C.] los romanos… (incorrecto)

Tampoco puede haber una coma justo antes del corchete de cierre:

(3) … esta batalla [238 a. de C.,] los romanos… (incorrecto)

Esas son posiciones en las que bajo ninguna circunstancia puede ponerse una coma. Si esta tiene que aparecer, lo hará obligatoriamente justo detrás del corchete de cierre, sin espacio que la separe de este y separada por un espacio en blanco de la palabra que viene a continuación.

Soluciones: hay, ahí

Vamos a ver qué tal has resuelto el ejercicio en el que diferenciamos hay y ahí. Cada respuesta correcta vale un punto.

a) ¿Qué hago con el paquete?  Déjamelo ahí.

b) Hijos míos, hay que ser más formales.

c) No hay necesidad de ponerse groseros.

d) Ahí te quiero yo ver.

f) Eres de lo que no hay.

g) Quítate de ahí ahora mismo.

h) Me voy a dar una vuelta por ahí.

i) Hay lotería de Navidad.

j) Si yo solo pasaba por ahí

Ejercicios: hay, ahí

Tienes que decidir cuál es la forma que debes escribir en los huecos que encontrarás a continuación: hay o ahí. Las soluciones están a tu disposición, por supuesto. Te puede interesar un truco para diferenciar hay de ahí.

 a) ¿Qué hago con el paquete? Déjamelo _____.

b) Hijos míos, _____ que ser más formales.

c) No _____ necesidad de ponerse groseros.

d) _____ te quiero yo ver.

f) Eres de lo que no _____.

g) Quítate de _____ ahora mismo.

h) Me voy a dar una vuelta por _____.

i) _____ lotería de Navidad.

j) Si yo solo pasaba por _____…