Cuidado con la expresión solución de continuidad. No significa lo que puede parecer a primera vista. Esa expresión, así, en conjunto, lo que quiere decir es ‘corte, interrupción’. Vamos a ver primero un ejemplo en que se utiliza correctamente y después entraremos en más detalles:

(1) Herida es una solución de continuidad de los tejidos con tendencia espontánea a la curación [Universidad Católica de Chile: Manual de patología general, acceso: 16-5-2013]

El ejemplo (1) muestra muy bien el significado: algo que era un continuo deja de serlo porque se corta, se interrumpe. Eso es ni más ni menos lo que le pasa a la carne cuando nos hacemos una herida. Y eso es precisamente la solución de continuidad.

El sustantivo solución tiene aquí un significado muy especial. Para entenderlo tenemos que darnos cuenta de que solución está relacionado con disolución y con disolver. Cuando hablamos de solución de continuidad, lo que estamos diciendo es que se disuelve la continuidad, o sea, que se deshace, que se rompe. Lo que era continuo ha dejado de serlo. Se ha producido un corte.

Lo más frecuente es utilizar la expresión dichosa con la preposición sin, como aquí:

(2) Para la ley argentina las mujeres eran menores de edad eternas, ya que, al casarse, pasaban de depender del padre al esposo, sin solución de continuidad [María Inés Winkler Müller: Pioneras sin monumentos: mujeres en psicología]

Solución de continuidad significa ‘interrupción’, así que sin solución de continuidad no tiene más remedio que significar ‘sin interrupción’. Eso es lo que les pasaba a las mujeres de las que nos habla el ejemplo: pasaban de depender del padre a depender del marido sin que hubiera un corte, un periodo, por pequeño que fuera, de libertad.

Lo que no quiere decir solución de continuidad es que la solución para algo consiste en darle continuidad. Lamentablemente ese es el sentido que le dan muchas personas que dejan caer estas palabrejas de vez en cuando porque les suenan interesantes, aunque no sepan muy bien lo que están diciendo. En realidad, lo único que consiguen es quedarse con la continuidad al aire, por no decir otra cosa.

 

Hay dos casos diferentes en los que se tiene que usar punto para cerrar los elementos de una lista o enumeración. Es indiferente en cuanto al uso de este punto de cierre el que utilicemos como elemento introductorio rayas, números, letras o cualquier otro.

En el primer caso, los elementos de la lista se van cerrando con coma o punto y coma, menos el último, que se tiene que cerrar con punto:

Ingredientes que necesitamos:

—un saco de arroz,

—medio saco de cebollas,

—una lata de 10 l de aceite,

—una paletada de pimentón dulce,

—un calamar abisal,

—un barril de aceitunas sin hueso.

Si los miembros de la lista son enunciados completos, lo mejor es cerrar cada uno con su propio punto:

Conviene que tomes algunas precauciones antes de salir de vacaciones:

• Deja bien cerradas puertas y ventanas.

• Cierra el agua y el gas.

• Corta la electricidad.

• Dales tu número de teléfono a los vecinos.

• Pídele a algún amigo que vacíe el buzón y riegue las plantas.

A veces, también, cuando los elementos son muy breves se prescinde de todo signo de puntuación. No hay punto entonces, lógicamente, ni en medio ni al final ni en ningún sitio.

Aquí tienes las soluciones al ejercicio de acentuación de quién y quien. Cada palabra vale un punto.

1. quienes

2. quién

3. quiénes

4. quién

5. quién

6. Quién

7. Quien

8. quien

9. quien/quién [el significado cambia dependiendo de si utilizamos la tilde o no; sin tilde en quien, la oración significa 'Solo le importan las personas que tienen dinero'; con tilde, hemos de interpretarla como 'Solo le preocupa una cosa: quién tiene dinero']

10. quién

Lo tienes todo explicado en la entrada sobre quiénquien.

Vamos a practicar la diferencia entre quiénquien. Tienes que poner tilde en las palabras en negrita cuando sea necesario. ¿Hay algún caso en que se puede escribir quien tanto con tilde como sin ella? ¿Se produce algún cambio en el significado?

1. Es con tus padres con quienes tienes que hablar.

2. Ya sabes lo que dice el refrán: “Dime con quien andas…”.

3. ¡Mira quienes han venido a verte!

4. No estoy dispuesto a discutir ahora sobre el quien. Hay otras decisiones que son prioritarias.

5. ¿Con quien ibas ayer por la tarde?

6. Quien lo diría… con lo buen chico que parecía.

7. Y de pronto me soltó muy alterada: “¡Quien bien te quiere te hará llorar!”.

8. Cada quien es cada cual y baja las escaleras como quiere.

9. Solo le importa quien tiene dinero.

10. Haz el bien y no mires a quien.

 Para ver qué tal has resuelto el ejercicio, solo tienes que ir a las soluciones.

Espurio es una de esas palabras que parece que están ahí para hacernos meter la pata, en este caso, sobre todo por su forma. Lo primero que hay que aclarar es que la única variante correcta es espurio. Es un error utilizar espúreo.

Dicho esto, podemos empezar a ocuparnos de otras cuestiones. Este adjetivo tiene dos significados. El primero es ‘bastardo, ilegítimo’:

(1) Ella se defendió diciendo [...] que el niño era hijo espurio de Ana de Burgos y de Luis de Tejada [Cristina Bajo: Tú que te escondes]

En esta acepción, espurio se puede utilizar también en sentido figurado. Es frecuente, por ejemplo, hablar de intereses espurios, es decir, intereses ilegítimos, que no son demasiado puros y no resultarían fácilmente defendibles si salieran a la luz.

El segundo significado es el de ‘falso, apócrifo’, como en el ejemplo (2):

(2) [...] está en el evangelio de Mateo, que es tan espurio como el de Lucas [Fernando Vallejo: La puta de Babilonia]

Un texto espurio es un texto cuyo autor verdadero no es el que se supone que lo ha escrito. Es, por tanto, falso y, en cierto sentido, ilegítimo, lo que nos remite al primer significado.

La deformación espúreo surge por hipercorrección. Los hablantes, de alguna forma, tienen conciencia de que existe un vulgarismo muy frecuente que consiste en cerrar la e del hiato -ea- y transformarlo así en un diptongo: -ea- > -ia-. En mis tiempos, ya en el colegio nos advertían que había que tener cuidado para no convertir teatro en tiatro. Son muy frecuentes pronunciaciones como aerio (< aéreo) o metiorológico (< meteorológico).

Pues bien, como dice el refrán, el gato escaldado del agua fría huye. El hablante al que ya le han sacado quizás alguna vez los colores por algún desliz de este tipo, cuando se encuentra con el inocente adjetivo espurio, piensa “Aquí no me pillan” y aplica una regla analógica: si aerio es aéreo, entonces espurio es espúreo. Craso error.

En esto, como en general con el léxico, se puede dar un consejo que nos ahorrará muchos disgustos: si no sabes lo que estás diciendo, no lo digas. La mejor vacuna contra estos errores es hablar con sencillez, empleando palabras que, sin caer en lo vulgar, resulten comprensibles y familiares tanto para el que habla como para el que escucha.

No se escribe punto después de un signo de admiración. El que ya lleva embebido dicho signo es suficiente, por lo que no se debe añadir otro. Así es como se debe puntuar una secuencia que contiene un signo de admiración que coincide con el final de un enunciado:

(1) ¡Pero qué desfachatez! No sé cómo tienes valor de venir a verme.

La única excepción se produce cuando el signo de admiración aparece justo antes del cierre de unas comillas (2), de unos paréntesis (3), de unos corchetes (4) o de unas rayas (5):

(2) Dijo: “¡Que me muera yo ahora mismo si te he mentido!”. Y se murió.

(3) Sisebuto nos estaba esperando con expresión taimada (¡grandísimo bellaco!). Como era de esperar, no hubo forma de sacarle un céntimo.

(4) El yacimiento de batas de cola se encuentra en un excepcional estado de conservación para su antigüedad [¡3000 a. de C.!]. Esto hace esperar grandes hallazgos sobre las primitivas civilizaciones folclóricas de la península.

(5) Me sirvió una copa de su mejor coñac —¡qué amable era cuando le convenía!—.

Nótese que en (4) incluso se acumulan un punto abreviativo, el signo de admiración, el corchete y el punto y seguido. Esto es correcto porque cada uno de ellos está ahí por algo.

Fuera de estos casos excepcionales, poner un punto detrás de un signo de cierre de admiración es…, en fin…, lo que se conoce como pan con pan.

Estas son las soluciones al ejercicio de acentuación de monosílabos. Cada palabra vale 0,5 puntos; para considerarla correcta, tiene que estar bien tanto la división en sílabas como la tilde.

lio (palabra monosílaba)

vio (monosílaba)

·o

rio (monosílaba)

me·ó

re·í·as

me·as

·ho

Miau (palabra monosílaba con un triptongo)

truhan (palabra monosílaba con un diptongo y hache intercalada)

fue (monosílaba)

chi·í

tra·í·a

hui (monosílaba)

ti (monosílaba)

vi (monosílaba)

huí·as (esta es difícil: hay un diptongo formado por dos vocales cerradas diferentes y a continuación un hiato)

le·áis (otra secuencia complicada con hiato y diptongo)

fieis (monosílaba)

Para entender estas soluciones, necesitas dominar el contenido de los siguientes artículos: acentuación de los monosílabos, acentuación de los hiatos, acentuación de los diptongosacentación de los triptongos y por qué no se acentúa guion.

En este ejercicio tienes que decidir cuáles de las palabras destacadas en negrita son monosílabas a efectos de acentuación y cuáles no, marcar la separación silábica y, en su caso, poner la tilde.

Fernando VII se lio dos cigarrillos como solía (uno con cada mano). Cuando vio a Calomarde que pasaba por ahi, le gritó: “¿Qué te parece cómo los lio?”. A Calomarde le entró la risa tonta y tanto se rio que casi se meo. El rey le dijo: “¿Pero de qué te reias que casi te meas?”.  Él, por decir algo, contestó: “No, si es que tengo vista de buho“. El otro, que era Borbón, le soltó: “¡Miau! A mí me vas a venir con esas, truhan…” y se fue a una audiencia que tenía con un embajador chii que le traia un mensaje del sultán. Dijo entonces Calomarde para sus adentros: “Sí, sí, pero yo nunca hui ante Napoleón y en cambio a ti, bien que te vi que huias“. Este hecho quedó registrado para que las futuras generaciones lo leais (pero tampoco os fieis demasiado del historiador).

Comprueba ahora las soluciones.

Estas son las soluciones al ejercicio sobre la sílaba tónica. Destaco en negrita la sílaba en cuestión y, cuando es necesario, añado la tilde. Cada palabra vale 0,5 puntos.

1. parte

2. cereza

3. parasol

4. joven

5. reloj

6. jubamos

7. esdrújula

8. ca

9. cantidad

10. examen

11. estrategia

12. venes

13. queso

14. sabor

15. ojo

16. extraordinario

17. tríceps

18. balón

19. cantidades

20. emenes

Encontrarás más información en el artículo sobre la sílaba tónica.

Se puede utilizar el punto como separador cuando se escribe la hora en formato de veinticuatro horas, por ejemplo:

(1) A partir de ahí surge el debate sobre quién ordena en realidad al petrolero poner rumbo al sur a las 04.00 del día 15 [El País (España), acceso: 23-4-2013]

Este uso es aceptable, pero no recomendable. La norma ISO 8601 establece que en estos casos se deben utilizar los dos puntos (:) como separador. Así se evitan posibles ambigüedades, sobre todo cuando se intercambia información entre países con diferentes tradiciones ortotipográficas. En ningún caso se debe utilizar el punto como separador en textos técnicos, ya que estos se deben amoldar al estándar internacional.

Todo depende, por tanto, del tipo de texto que estemos escribiendo. Cuando se trata de textos que se dirigen a un público general, podemos permitirnos este uso del punto, aunque lo mejor sería ir pasándonos a los dos puntos. En cambio, cuando se trata de textos con unas exigencias de precisión más elevadas, debemos atenernos estrictamente a lo que marca la norma internacional, o sea, debemos utilizar los dos puntos.

Conviene advertir también que la coma nunca es válida como separador de horas y minutos.