El laísmo consiste en utilizar el pronombre la(s) para el complemento indirecto femenino. Es un fenómeno típicamente castellano.

La norma exige que para el complemento indirecto se utilice el pronombre le(s) tanto para masculino como para femenino.

Veamos un ejemplo de laísmo:

(1) Pues anda y dila que venga [Leandro Fernández de Moratín: El viejo y la niña]

En el ejemplo anterior, el verbo decir toma un complemento directo (que venga) y un complemento indirecto (la). La norma exige decir aquí:

(2) Pues anda y dile que venga

El hablante laísta reintroduce, por tanto, en el complemento indirecto la distinción de género.

Algunos hablantes laístas incurren por ultracorrección en leísmo femenino de persona. El laísta corregido puede desarrollar un miedo cerval al pronombre la, hasta el punto de convertir la regla en una afirmación general del tipo ‘la’ está mal dicho. A partir de ahí empiezan a surgir construcciones erróneas como A tu hermana no le he visto últimamente. El razonamiento es: si es a tu hermana le he dicho también será a tu hermana le he visto. Lo que no tiene en cuenta este hablante es que la función sintáctica de a tu hermana es completamente diferente en uno y otro caso: complemento indirecto en el primero y complemento directo en el segundo.

He aquí un ejemplo de leísmo ultracorrecto que me encuentro leyendo el periódico mientras desayuno:

(3a) De producirse esa fusión, La Caixa controlaría el 8,17% del nuevo banco, lo que le convertiría en el primer accionista individual [El País, 23-10-2007]

El redactor debería haber escrito:

(3b) [...] lo que la convertiría en el primer accionista [...]

El laísmo es corriente en Castilla desde la Edad Media. De hecho, muchos de los clásicos castellanos eran laístas. Santa Teresa de Jesús se nos revela muy abulense cuando escribe:

(4) A lo de escribir Teresa [...], no creo si no es a la priora de Medina y a ella, por darlas contento, que no ha escrito a nadie [Santa Teresa de Jesús: Cartas]

No te vendría mal hacer unos ejercicios básicos para practicar.

  1. Houston, tenemos un poema dice:

    [...] Pues anda y dila que venga. Blog de Lengua Española [...]

  2. El loísmo - BLOG DE LENGUA ESPAÑOLA dice:

    [...] loísmo siempre ha sido menos frecuente que el leísmo y el laísmo. Como ellos, surge en la Castilla medieval y es un fenómeno fundamentalmente castellano. En [...]

  3. jorge gonzález dice:

    si a tu hermana le he dicho y a tu hermana le(la) he visto , como sé que la primera frase es c.i y la segunda es c.d?.porq LA es complemento DIRECTO? por favor sea clero pues estoy confuso
    si una cliente entra en una tienda debe preguntarse¨puedo ayudarlo(cliente masculino), uyudarla(cliente femenino) o simplemente ayudarle para ambos sexos, sé que puedo usar esta ultimo pronombre mas cual es lo correcto gramaticalmente?

  4. echorad dice:

    Creo que ayudar es uno de los verbos que a veces va con pronombre (complemento) directo y a otras va con pronombre (complemento) indirecto. Petúfar nos ha enseñado así: “… algunos verbos admiten construcciones tanto con le o les como con lo, la, los o las en función de complemento directo. Por ejemplo, LO ayudé dándole trabajo y LE ayudé a hacer el trabajo y LES oí decir algo y LOS oí diciendo algo. Para ver un tratamiento de cierta extensión y profundidad de excepciones y verbos de doble régimen, más ejemplos y además ejercicios se puede consultar la Ortografía de Petúfar (págs. 240 y 241).

  5. Pyu dice:

    Jorge González.
    Es muy difícil explicar sencillamente a un laísta por qué es “a tu hermana le he dicho” y “a tu hermana la he visto”.
    La inmensa mayoría de los hablantes de español no somos laístas y lo decimos bien porque desde niños cuando aprendimos a hablar lo aprendimos así.
    No pensamos en cada momento si es objeto indirecto o directo.
    Al igual que todos decimos “veo a Pedro” y no “veo Pedro” sin pensar, pero no decimos “veo a una flor”, sino “veo una flor”
    Lo decimos porque lo aprendimos al aprender a hablar.
    Son convenciones del idioma.
    Los pronombres personales son la única reminiscencia de los casos del latín, pero en Castilla también han perdido esa facultad de distinguir los casos espontáneamente, sin tener que pensar en ello.
    La explicación, aunque compleja, es la que expone el autor del blog.

    A un cliente puedes decirle “¿puedo ayudarle? o ¿puedo ayudarle?
    Los dos valen porque estás aplicando el leísmo de cortesía en el primer caso que se usa cuando nos dirigimos a alguien tratándalo de usted.
    De todas formas el verbo ayudar admite las dos formas porque es un verbo que ha cambiado de régimen de intransitivo a transitivo y se puede usar de las dos maneras aunque hay diferencias regionales.
    Como te decía antes, no es fácil de explicar porque hay muchos matices

  6. pablo dice:

    Si es un poco lioso y más cuando se intenta razonar bajo reglas gramaticales precisas, porque no son fácilmente comprensibles. En esto como en todo, la práctica, la lectura y el buen sentido, privan.

    Una profe me dijo un dia que se utiliza el la, cuando la acción es directa sobre el sujetofemenino, y le cuando hay un que o un algo consecuente de la accion del verbo. A tu hermana la tomé del brazo antes de decirle ¿que? …. ¿algo?… que regresara/se temprano. Ese algo consecuente,constituye el verdadero complemento indirecto que marca la diferencia entre la, incorrecto y le, correcto,me parece una clave para determinar el uso.

    La recogeréen en mi coche(a ella) y le daré un largo paseo.
    La vi tan necesitada que… sin pensarmelo, le di el dinero que me pedía.

    La vi tan triste que me sentí llamado a decirle /contarle /lo mucho que la quería a ella. Solo deseaba consolarla.
    Creo que sigo teniendo algunos problemas de definicion, con algunos verbos concretos. Como bien decís, apenas puede reflexionarse sobre esto sin sentirse confuso.

    la tomé en brazos.la regañe. Al encontrarme con ella, le eche una buena bronca. La eché a la calle, la recogi de la calle.
    La traté con dureza.La traté con cariño. Cuando la vi, quise decirle/ expresarle, lo mucho que la quería. y,sin embargo,
    podria decirse: lo mucho que deseaba perdonarla. Pero lo mucho que deseaba olvidarle por lo que me habia hecho.
    cuando la accion es directa sobre el sujeto, es la y cuando sigue algo consecuente, que responde a un que y un algo o un como es le…
    Como le dije a ella, para que quedara claro… “eres lamejor de todas” La convencí /a ella / de qué era lo mejor que podía hacer; y no sé / no me dijo / lo qué le pareció, pero me hizo caso.

    En la duda, lo mejor, quizá sea probar con un verbo alternativo y comparar el resultado de la elección. Lo cierto es que la expresión no debe dejar dudas sobre el caracter femenino de quien recibe directamente la acción inmediata del verbo.

    Si estoy equivocado, les ruego me disculpen y corrijan con su mejor conocimiento.

  7. Miguel Angel Artamendi dice:

    También se dice mucho en el perioismo deportivo “La pegó” a la pelota. o ¡Cómo la pega! que a ´mi realmente me duelen los oídos. o como nuestra querida portavoz Socialista Soraya Rodríguez dijo en el Congreso preguntándole al presidente Rajoy:
    ¡Dígame Sr. presidente si le van a pedir! (referido al rescate económico). Realmente lamentable.

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