El quesuismo
18 de septiembre de 2007
El quesuismo consiste en sustituir el adjetivo relativo cuyo por la secuencia que su. En la norma del español se considera un error. Veamos un ejemplo:
[...] él es un jugador que su máxima cualidad es la de crear fútbol (Abc, 9-8-05)
En un texto formal como este se debería escribir:
Él es un jugador cuya máxima cualidad es la de crear fútbol
Cuyo ha entrado en decadencia en la lengua actual. ¿Quién diría hoy un sábado por la tarde tomando unas cañas algo así?: “No ha venido el chico ese cuya novia estudia empresariales”.
Los hablantes, aunque sea inconscientemente, intuyen la dualidad de cuyo: es relativo y, al mismo tiempo, posesivo. Por eso lo rompen para sacar las piezas.
¿Y qué es lo correcto? Pues depende. En situaciones formales, tanto orales como escritas, hay que evitar el quesuismo. En cambio, en situaciones informales (en casa, con los amigos…) cuyo seguiría siendo correcto pero probablemente poco adecuado.
Esto es lo mismo que preguntar: “¿Un hombre va bien vestido con traje?”. En la oficina sí, pero en la playa seguramente no.
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27 de enero de 2009 a las 18:38
¡Hola!
En primer lugar felicitarte por este artículo, aunque me voy a permitir hacerte una pregunta, ¿es en serio la última frase? Personalmente no creo que sea del todo correcto alentar a las personas a hablar de cualquier forma por el mero hecho de no estar en una situación formal. Si bien “cuyo” está cayendo en deshuso, deberíamos de luchar por que, en la medida de lo posible, la lengua perdiera lo menos posible su precisión y propiedad y ésto también atañe a los procedimientos léxicos, semánticos o gramaticales.
Pero bueno, siempre será mi modesta opinión.
Un saludo
27 de enero de 2009 a las 23:12
Hola, Carigna, en cuestiones de lengua hay que diferenciar lo correcto y lo adecuado. Una expresión puede ser correcta según la norma y poco adecuada para una situación determinada. Eso no quiere decir que haya que menospreciar u olvidar la corrección. Hay que conocer la norma. Solo así podremos utilizarla o saltárnosla sabiendo lo que hacemos y por qué lo hacemos.
Un saludo
7 de octubre de 2009 a las 19:27
Te felicito por la página, las explicaciones son breves, precisas y muy sencillas de seguir. Anoto la dirección para recomendársela a mis alumnos de Lengua de la ESO. Y estoy de acuerdo contigo: una cosa es la norma, y otra un contexto determinado, en el que la norma puede que no resulte apropiada. Hay que hablar de forma natural, y eso, en cualquier idioma, incluye dialectalismos, coloquialismos y otros -ismos que son los que nos indican que la lengua sigue viva. Sólo las lenguas muertas no permiten excepciones a la regla.