Oct 272007
 

Los palíndromos son palabras o secuencias de palabras que se leen igual de izquierda a derecha o de derecha a izquierda.

El nombre palíndromo está formado por dos raíces griegas: pálin, que significa ‘en sentido contrario’, ‘de nuevo’, y drómos, que significa ‘carrera’, ‘recorrido’. Es decir, un palíndromo es una secuencia de caracteres que se puede recorrer una vez en el sentido normal de la lectura y otra en el contrario. Para que nos entendamos, los palíndromos vienen a ser a las palabras lo que los capicúas a los números.

El palíndromo más famoso en España probablemente es este:

DÁBALE ARROZ A LA ZORRA EL ABAD

Otros un poquito más simples son:

EME

RADAR

ANILINA

El director de cine Julio MÉDEM tiene un apellido palíndromo. Se ve que por ahí le cogió gusto al asunto, porque a los protagonistas de Los amantes del círculo polar los llamó OTTO y ANA.

Rebuscando por Internet aparecen muchos:

LUZ AZUL

ISAAC NO RONCA ASÍ

A TI NO, BONITA

ADÁN NO CEDE CON NADA

También me encuentro este impresionante palíndromo de Ricardo Ochoa:

Adivina ya te opina, ya ni miles origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, pedazo gallina, cedazo terso nos retoza de canilla goza, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros elimina, ya ni poeta, ya ni vida

¡Ahí es nada!

Augusto Monterroso era un gran aficionado a los palíndromos. Si te ha picado la curiosidad, no dejes de leer “Onís es asesino”, de su libro Movimiento perpetuo.

 27 de octubre de 2007  etimología, léxico

  5 comentarios en “Palíndromos”

  1. No sé cómo reaccionar al del Sr. Ochoa. Impresionante.

  2. Existen palíndromos que son increíbles, pero son muy desconocidos. Yo leí muchos de ellos a través de una revista especializada que presenta hallazgos fabulosos. Desde poesías hasta textos de más de 1000 letras.
    Yo por mi lado hace un tiempo estoy explorando sobre la poesçia palindrçomica con mçetrica y rima. Este es uno de mis trabajos (créanme que por la estructura del soneto fue una tarea para volverse loco?):

    “No di mi don”
    Juan Pablo Saáz gil

    Amé o, por tolerar odas, Eón,
    oré, por no hacer gas oíd a la Era
    al raro dase… ¡o nada! esa manera:
    ame, rece, repase oración.

    Orémosle, dámosle y él, al Arión
    al Rama, al Raído, dirá: ¡lacera!
    No desee ufano don a la joyera
    a Rey ojalá no dona, ¿fue ese don?

    A recalar id: odiarla… amarla…
    no irá la Ley, el soma del somero
    no, Ícaro, esa perece… ¡rema!

    Arena maseada no es adorarla,
    a Rea, la diosa greca, honró pero
    ¿no es adorar el otro poema?

  3. Si te gustan los palíndromos qué decir de las frases bifrontes, que esconden un significado diferente que sólo muestran a los iniciados que las leen al revés.
    El texto bifronte más alucinante que he visto, por su longitud y su belleza, es éste creado por el poeta Ignacio Ceballos Viro. Se trata de un bifronte fonético, no ortográfico, es decir, funciona en la oralidad y no en la escritura. Puede verse un original cortometraje basado en él en la siguiente dirección, con el título “El instante oscuro de la reencarnación del alma”:
    http://www.youtube.com/watch?v=igz51PyYHE8
    El corto habla del preciso momento de la muerte y del sentido de trascendencia del alma, en una ficción en la que Dios se dirige al hombre de igual a igual. En él se expone además el texto revertido, al tiempo que suena la música también revertida (de Schnittke), de modo que el conjunto es un enorme y hermoso palíndromo. Dice así:
    ‘Soy Dios: hombre, eres eterno.
    ¿O qué?:
    hecho nada como cada noche,
    soñarás saber a
    lámina azul. Ya regresa/s…/
    A ser guerra y luz animal,
    a rebasar años,
    hecho nada como cada noche,
    eco.
    Hónrete ser hermoso y dios.’

  4. Un comentario acerca de la película Los amantes del círculo polar (mencionada en el texto del artículo):

    Hay un momento en que los dos personajes principales, Ana y Otto, hacen referencia a esta simetría de sus nombres y dicen: “es capicúa”. Ante lo cual quedé sorprendido y desconcertado, pues sabía que “capicúa” se reservaba únicamente a números con esta propiedad…

  5. Pues esa misma simetría, con esos mismos nombres -Otto y Anna- ya aparece en la novela de Paul Auster El país de las últimas cosas (1987): “Mi nombre es Otto, voy igual hacia delante que hacia atrás. No termino en ningún lado, sino que empiezo de nuevo (…).Usted también, señorita (…), Anna (…), por eso volvió a nacer.”